Bienvenido a mi mundo

Bienvenido a mi mundo
gracias por la imagen a Germán Banchio

jueves, 31 de enero de 2013

Muerte otra vez ("Dead again", Kenneth Branagh, 1991)

Con esta película conocí al interesante matrimonio formado por Kenneth Branagh (irlandés y sagitariano) y Emma Thompson (ariana londinense). Y es una de las películas más interesantes que haya visto. No es un suspenso al estilo Hitchcock, pero es difícil sospechar en qué va a terminar esta historia de crímenes y reencarnaciones.
En la medida que la película se va moviendo (a un ritmo sensacional), vamos descubriendo nuevas vetas de la historia. Claro que es mucho lo que hace la narración sobre la que se mueve el director. Pero he visto tantas buenas historias arruinadas por un director mediocre que siempre es una sorpresa agradable cuando encontramos como en este caso, que la historia crece gracias a la puesta en escena.
Excelente también la elección de los actores. Derek Jacobi (para quienes hayan visto en "Yo Claudio" es inolvidable) tiene mucho que ver con cómo la película está condimentada. Pero también se pasean por la película la extraordinaria Hanna Schygulla, Andy Garcia, Robin Williams y para no ser menos, Wayne Knight (el malvado programador de "Jurasic Park" y el policía de "3rd. rock from the sun").
En resumen, una película para degustar del principio al fin y sin complicarnos demasiado.
Sobre 10 puntos se merece un 7.

martes, 29 de enero de 2013

La parte de los ángeles (Ken Loach, 2012)

Ken Loach es un afamado director inglés cuyo cine se ha caracterizado por hacerse constante eco de las injusticias sociales. Sus héroes y heroínas son gente sencilla, en general de poca cultura, que viven de lo que la sociedad les deja. Por esa misma razón sus películas no tienen grandes pretensiones. No hay efectos especiales, no hay estrellas de la televisión. Sí hay hinchas de fútbol, sí hay bebedores empedernidos, sí hay mujeres trabajadoras.
En este caso Ken Loach hace una pintura de la sociedad escocesa en Glasgow. Con ese acento tan particular que tanto me gusta. Los protagonistas se encuentran por tener que realizar trabajos comunitarios forzosos por delitos de poca monta. Y el whisky pone lo demás.
La parte o la participación de los ángeles, hace referencia a la mezcla que se debe hacer de malta y cebada para obtener un whisky de alta calidad. No nos olvidemos que el mejor whisky es el escocés, el scotch.
Mezclando todos estos ingredientes, Ken Loach obtiene una película excelente con la que ganó el gran premio del jurado en Cannes 2012. No es la primera vez que Ken Loach se lleva ese premio.
Curiosamente es uno de los pocos realizadores británicos que han sabido evitar el canto de las sirenas de Hollywood. Probablemente se deba a su formación marxista trotskista. No es casualidad que varios documentales suyos estuvieran prohibidos en la época de Margaret Thatcher, personaje por el que sentía una particular aversión.
Para ver "La parte de los ángeles" hay que aceptar que es una película sobre la clase baja marginal, un estrato de la sociedad escocesa que no se particulariza por el pacifismo.
Pero también hay que saber que se trata de una comedia amenamente filmada, con personajes entrañables que quedan dando vuelta alrededor de nuestras mentes. Es lo profundamente subversivo de esta película. Se describe a la sociedad tal como es, con sus grandes errores e hipocresías, donde por un tonel de whisky se puede llegar a pagar 1 millón de libras esterlinas, mientras que los personajes carecen de trabajo.
Los actores no son conocidos, al menos para mí. Tampoco la fotografía es algo especial.
La música tiene lo suyo (The Proclaimers - I'm gonna be)
Caminaré 500 millas
Mi calificación es de 8 sobre 10. Si la ven van a pasar un momento muy agradable.

sábado, 26 de enero de 2013

El misterio de Oberwald (Michelangelo Antonioni, 1981)

Ponerme a hablar de Michelangelo Antonioni es una osadía desmesurada de mi parte. 
Durante mucho tiempo su cine fue enigmático para mí, cuando no aburrido, hasta que con los años recibí el don de poder apreciar la magia de sus imagenes, y de percibir su cine tan cargado de emociones estéticas. Antonioni lo resuelve todo con imágenes. La trama está continuamente mostrando el devenir del ser humano en un tiempo que se va construyendo toma por toma y hasta hace parecer que el futuro de la película es desconocido para el director. Esto lo podemos apreciar en películas como "La noche", "El eclipse" y sobre todo en "La aventura". 
Pero en "El misterio de Oberwald" Antonioni cambia de orientación.
Por de pronto el guión está basado en una obra de teatro, la conocidísima "El águila de dos cabezas" de Jean Cocteau, donde el dramaturgo crea un universo de fines de siglo XIX casi austro-húngaro, casi bávaro. La política se teje con los sentimientos y los avatares de los personajes están como en las tragedias griegas en manos del último que haya hecho un movimiento. 
¿Qué tiene que ver ésto con el universo casi post-moderno de Antonioni?, acertaste, no tiene nada que ver.
Antonioni hace una puesta en escena magistral de "El águila de dos cabezas" con una bellísima pelirroja Monica Vitti en el papel de una reina madura de sentimientos, muy distinto de las jovenes dilettantes que acostumbra personificar para Antonioni y sale absolutamente airosa del desafío. Franco Braciaroli es su romántico anarquista y lo personifica con absoluta naturalidad. Todo el resto del elenco es excelente. 
Pero, ¿cuál es la magia de "El misterio de Oberwald"?, no es ni Monica Vitti ni "El aguila de dos cabezas". La magia radica en la utilización del color y de la temperatura y textura del color. 
Como si fuera un pintor pintando su lienzo, Antonioni se desborda en el teñido de las imagenes. Una escena absolutamente roja se vuelve verde por la luz que entra al abrir una ventana. Las imagenes parecen escapadas de cuadros impresionistas con colores absolutamente mágicos y texturas increíbles. Esto durante toda la película. Y además, Antonioni consigue que estos efectos no distraigan sino que complementen al drama. Como si fuera la música, nunca como en esta película el uso del color en niveles que escapan a lo humano, se vuelve de una intensidad tal que uno quisiera que esas escenas donde el color va rotando de verdes sobre saturados a colores patinados, de mágicas acuarelas a pesados púrpuras, no terminaran jamás.
Nunca en mi vida he visto una película de tan elevado nivel estético.
Sin embargo no se recuerda a Antonioni por "El misterio de Oberwald". Es interesante que el único premio que logró fue a los efectos especiales. Creo que con esta realización su arte se fue definitivamente más allá de lo que los críticos o los espectadores podían entender. Y, como también me sucedió, había que esperar 30 años para poder empezar a deleitarse con esta obra de arte.
No tengo cara para calificarla, pero si tuviera que hacerlo, tendría que asignarle más de 20 puntos sobre 10 por exceder en tal magnitud mis expectativas.

La invención de Morel (Emidio Greco, 1974)

Esta película italiana, del año 1974, hubiera pasado para mí totalmente desconocida, de no haberse basado en la novela de Adolfo Bioy Casares. Eso fue lo que despertó mi curiosidad. Como no leí la novela todo era virgen al ver la película y no sabía en qué iba a desembocar.
Pero debería haberlo previsto, conociendo la estrecha colaboración que Bioy tuvo con Borges, no era de extrañar que todo estuviese construído sobre una descomunal paradoja del tiempo y el espacio.
No estoy aquí para hablar del argumento de la novela, porque ese no es el objeto de este blog, pero indudablemente, más que en otros casos, esta película es lo que es, gracias a la imaginación desbordada de Bioy Casares.
El éxito del realizador italiano Emidio Castro, fallecido recientemente el año pasado, fue dar imagen y movimiento a la paradoja de Bioy para que resultara creíble. Estando la trama situada en los años 20 nada mejor que invocar la imaginería de los pintores futuristas logrando entonces envolver toda la película en la magia de esos escenarios.
10 puntos para la dirección de arte, para la escenografía y para la fotografía.
De los actores, aparte de la natural sugestión de Anna Karina, no hay mención especial que hacer, cumplen con su papel paseándose por las bellas imágenes, pero podrían haber sido otros los actores que el resultado no hubiera cambiado.
Entonces desde mi punto de vista, qué es lo que justifica ver esta película, la transposición a la imagen de la novela de Bioy Casares y la hermosa puesta en escena.
Sobre 10 puntos se merece un 7.

jueves, 24 de enero de 2013

Partir y regresar (Claude Lelouch, 1985)

La película "A cada cual su cine" realizada para el festival de Cannes, reúne cortos de 33 muy diversos realizadores. Uno de éllos es Claude Lelouch, nacido en 1937 hijo de padre argelino judío y de madre francesa católica convertida al judaísmo. Por ese corto me enteré que su familia era judía y que la madre, lo llevaba al cine para en la oscuridad de la sala, enseñarle la tradición judía durante los días de la ocupación nazi.
Ahí me cayeron todas las fichas para entender a Claude Lelouch. Para mí, él es fundamentalmente el director de "Los unos y los otros", aunque la mayoría lo recuerde por "Un hombre y una mujer".
Y ¿qué es lo que tienen en común ambas películas?, que lo más importante es la imagen, dedicada totalmente al espectáculo para satisfacción del espectador. Lelouch junta historias profundas y emotivas con excelentes actores, la música siempre luminosa de Michel Legrand y un equipo técnico de primera calidad y los resultados, claro, son muy atractivos.
En esta película, Lelouch vuelve a su trauma, la familia judía, deportada durante la guerra. Y en el medio de la trama, saber quién fue el entregador se torna en lo más importante. Con esa incógnita se maneja a través de la historia de dos familias en un pueblito francés construído alrededor de un castillo.
¿Los actores?, Annie Girardot, Jean-Louis Trintignant, Michel Piccoli, Francoise Fabian, Evelyne Bouix, Richard Anconina y el pianista Erik Berchot (siempre le gusta utilizar actores no profesionales, en "Los unos y los otros" tenía a Jorge Donn, bailarín y al boxeador Jean-Claude Bouttier).
La música, factor muy importante de la película, es fundamentalmente de Rachmaninoff y por motivos de la trama y secundarios, ya que otro de los temas que aparece en la película es el de la reencarnación.
Lo que se vuelve mágico en las películas de Lelouch es que la mayoría de las situaciones suceden sin que haya ninguna explicación, tal cual como acontece en la vida real y que no hacen falta diálogos porque todo se sobreentiende.
Para quien quiera disfrutar de casi dos horas de muy buen espectáculo le recomiendo que vea esta película, me lo va a agradecer.
Mi puntaje es de 8 sobre 10 puntos. Hay algunas cosas que a mi entender no están muy bien resueltas.

martes, 22 de enero de 2013

Profesor Lazhar (Philippe Falardeau, 2011)

El origen de esta película es canadiense y para ser más exactos, quebecois. Lo que significa que pertenece a la comunidad cultural canadiense de habla francesa que tantas buenas películas ha hecho.
Hay algo en común entre las películas de Denys Arcand (mi más admirado director de cine quebecois, "Las invasiones bárbaras" y tantas otras) y esta película y es una crítica profunda a esa sociedad que ha avanzado tanto en normas sociales y ha legislado tanto sobre lo que se puede o no hacer que ha dejado a la gente atada de pies y manos.
En "Las invasiones bárbaras" eran las salas de hospital vacías porque el sindicato no había autorizado su uso. En "Profesor Lazhar" es la condena que sufren los maestros por tocar a un alumno, aunque estuviera llorando nada más. Toda la película es un grito de reclamo a esta sociedad tan rígidamente socialista que no permite el más mínimo contacto físico entre los maestros y sus alumnos. Dice el profesor de gimnasia que los chicos podrían estar practicando el salto al caballete pero no lo hacen porque no los puede tocar.
Entonces qué sucede cuando una maestra se suicida ahorcándose en el aula y el maestro que la reemplaza, nuestro profesor Lazhar, es un argelino que llega a Canadá como refugiado, escapando de una persecución política.
Ni más ni menos todo esto es lo que trata la película y lo hace desde un nivel de calidad muy alto. No hay desperdicio. Quizás algunos personajes sin futuro en el desarrollo de la trama, pero no molestan.
Es el llanto de angustia de una humanidad que, o muere aplastada por dictaduras fascistas o cae presa de socialismos burocráticos que impiden todo movimiento porque puede ser segregacionista o culposo.
Diez puntos para "Profesor Lazhar". No sé si se estrenó en Argentina, pero seguro que en los video-clubes está. No dejen de verla si les interesa la humanidad.

lunes, 21 de enero de 2013

Amor bajo el espino blanco (Zhang Yimou, 2010)

Zhang Yimou (o Yimou Zhang porque con esto de los nombres chinos nunca se sabe), es un prolífico director de cine chino que sabe combinar a la perfección lo estético con lo ético.
En todas sus películas, aún aquellas donde la magnificencia del espectáculo abruma y uno se olvida de todo lo demás, siempre hay mensajes éticos. Indudablemente, esto proviene de una sociedad para la cual los valores aún tienen mucha importancia.
Desde los 80, cuando ví deslumbrado las primeras películas chinas que llegaban a Buenos Aires ("Sorgo rojo", "Ju-Dou" y sobre todo la magnífica "Esposas y concubinas") soy un ferviente admirador de este director.
En los años 2000 fue que encaró las grandes películas épicas, donde las tragedias palaciegas se desarrollan en magníficos castillos cubiertos de púrpura y oro. Para muestra, la maravillosa "Maldición de la flor dorada (donde los crisantemos cubren las terrazas, escaleras y patios de la Ciudad Prohibida)".
Sin embargo, esta es la primera vez que Yimou pinta una virginal historia de amor. Tan agridulce como la de Romeo y Julieta, pero rodeada de los hechos de la Revolución Cultural.
La magia de Zhang Yimou hace que nos enamoremos inmediatamente de esta parejita encarnada por Dongyu Zhou como Ying, élla y Shawn Dou, Sun, él. Son tan hermosos dentro de la precariedad en la que se desarrolla la historia que uno se siente inclinado a protegerlos de todo mal.
Es muy interesante que la historia transcurra en los días de la Revolución Cultural porque nos da oportunidad para saber cómo era la sociedad china de esos días. Todo estaba en función de no perder el favor de las autoridades porque sino todo se venía abajo y ya la vida estaba perdida. Un opositor podía llevar a su familia literalmente a la mendicidad. Los mensajes de amor y respeto a Mao están a propósito impregnando todos los acontecimientos culturales.
Hay otro hecho que también describe muy bien otro aspecto de esa sociedad. Una amiga de Ying queda embarazada y le dice que no hay que dejar que los hombres tengan éxito. Ying no sabe qué significa que los hombres tengan éxito. No sabe absolutamente nada acerca de las relaciones sexuales y está por terminar sus estudios secundarios. La amiga, para hacerse un aborto, tiene que conseguir la autorización, pero no quiere ir al hospital de la ciudad porque todos la conocen, así que le pide a Ying que la acompañe al hospital del campo donde le practicarán el aborto. Se supone que la historia transcurre hace 50 años.
En otro momento élla le dice a Sun que tendrá que esperarla al menos 1 año y algunos meses para que pueda terminar su carrera y ejercer como profesora y él le contesta que la va a esperar 1 año y algunos meses. Pero, insiste Ying, su madre no la dejará casar hasta que no tenga 25 años de edad. Sun contesta, te esperaré hasta que tengas 25 años de edad. Y Ying pregunta, qué sucede si entonces no nos podemos encontrar y Sun dice, "entonces te esperaré toda mi vida".
Todo hace de esta historia una hermosa página de alabanza a la vida de la mano de estos dos jóvenes que se mueven en medio de una sociedad donde todos están amenazados por la zozobra.
Se merece los 10 puntos de mi calificación, así que no dejen de verla. Supongo que en las tiendas de DVD o en los canales de películas se debe exhibir habitualmente. Si tienen oportunidad vean también todas las películas de Zhang Yimou que puedan conseguir.

domingo, 20 de enero de 2013

La tercer generación (Rainer Werner Fassbinder, 1979)

Rainer Werner Fassbinder fue todo un acontecimiento para el cine alemán de los años 70 y 80. Murió cuando solo tenía 37 años así que es impredecible decir hasta donde hubiera llegado. Formó su propio equipo de técnicos y actores y habitualmente él mismo se encargó de escribir los libros y guiones de sus películas. Incluso en su última película, la osada adaptación de la novela "Querelle" de Jean Genet, es más lo que aportó Fassbinder que la novela original.
Esta "Tercer generación" como el resto de sus películas retrata a la burguesía alemana del oeste. Y aunque haya sido tachado de anti-comunista y anti otras cosas, lo hace con plena lucidez. Hasta asusta.
La RAF (Rote Armee Fraktion) fue un movimiento terrorista que asoló la Alemania Occidental durante los años en que Fassbinder rueda sus películas. En 1977 llevan al país a una crisis que se denominó "German Autumn". Fueron responsables de atentados, secuestros y muertes. Aún más importante fue la Revolutionare Zellen, responsables de cerca de 300 muertos.
En la película se muestra a una célula terrorista formada mayoritariamente por miembros de la burguesía y hasta de la clase alta y en tono de comedia negra, se va pintando cómo siguen los intereses de un capitalista internacional para promover sus productos.
En un momento del diálogo, se desliza la siguiente frase que debería hacernos abrir los ojos y la mente, "El capitalismo crea al terrorismo para hacer que el estado tenga que protegerlo". Creo que está todo dicho.
Pensemos en "Sendero luminoso" en Perú matando campesinos o en Al Qaeda siguiendo fielmente con sus atentados los intereses de las empresas americanas.
Todo esto está filmado con una precisión de taxidermista y los personajes se pasean por el humor negro con una facilidad pasmosa. No es habitual tanta perfección en Fassbinder porque habitualmente la cámara se va de paseo como en "Desesperación" filmando desde el corredor exterior la habitación con paneles de vidrio donde se desarrolla la acción. Algo que utiliza continuamente en esta película es tener como fondo el sonido de una radio o televisor leyendo las noticias. No deja que se escape ni el más mínimo detalle.
Como si todo esto fuera poco, es importante saber que esta película fue recién liberada al público en 2004, más de treinta años después que fuera filmada.
Creo que por todo esto (y por Hanna Schygulla vestida de clown) vale la pena asignarle 9 puntos sobre 10.
Si tienen oportunidad de conseguir una copia no se la pierdan.

domingo, 13 de enero de 2013

Cloud Atlas (El atlas de las nubes) (Tom Tykwer, Andy Wachowski, Lana Wachowski, 2012)

"Todo está conectado". Tal es la tesis de la novela de David Mitchell que en la película se demuestra con imagenes. Imagenes de una muy alta calidad.
No sé a quién darle mayores palmas: si a los tres directores, geniales en su concepción; si a la dirección de fotografía con visiones del mundo que nos llevan a realidades ignotas; si a la dirección artística, a los efectos especiales y ordinarios, al vestuario, a la música o a los actores. Todo está bien puesto, todo está bien armado. Así que habría que acordarse del genial artífice del montaje (Alexander Berner) que permite a través de casi 3 horas desarrollar en paralelo historias de diferentes tiempos y latitudes sin que cunda la confusión. Y también de todos los productores, los alemanes, los ingleses, los españoles y por supuesto los tres directores que también participaron en la producción.
Cloud Atlas
Inconmensurable sería mi definición más cercana.
Esta película es multi-nacional y también de múltiples directores. Un director geminiano nacido en Wuppertal, Alemania como Tom Tykwer quien ya había demostrado lo que sabía hacer en "Corre Lola corre", "Perfume" y en "Drei" y de los norte-americanos hermanos Wachowski (Andy capricorniano y Lana geminiana), quienes ya se habían encargado de llevar adelante las 3 partes de "Matrix" y "Meteoro".
Los actores también abordan diferentes personajes. Es la primera vez que veo a Tom Hanks hacer de un malvado muy malvado y de nativo hawaiano o a la hermosa Halle Berry travestirse de médico coreano. Los impecables Ben Whishaw ("Perfume" y "Estrella radiante"), Jim Broadbent (inolvidable de tantas películas, el dueño del Moulin Rouge), Hugh Grant como un ejecutivo o un asesino hawaiano, la siempre hermosa Susan Sarandon, la recién descubierta para mí Doona Bae, actriz coreana de un previsible futuro, interpretando a una coreana de fabricación y también a una mexicana a quien le matan el perrito. Jim Sturgess ("Across the universe" y "Siempre el mismo día"), Hugo Weaving (de "Matrix" y el "Señor de los anillos"), James D'Arcy y tantos otros que no conozco bien. Hasta un argentino, Víctor Esteban Sole.
Fue filmada en lugares tan disímiles como los estudios alemanes Babelsberg de Brandenburgo en Alemania y también en Düsseldorf, las islas Baleares y Escocia.
Para la dirección se repartieron las escenas según los tiempos (antiguas, actuales y futuras) y las locaciones. No es fácil hacer que todo eso combine.
El resultado es estupendo. Es una película fácil de ver y atrayente del principio al final. Estamos pendientes de como se resolverán las situaciones, las persecuciones y cómo, por una vez, los malvados no se saldrán con la suya. Por sobre todas las cosas hay un mensaje positivo. Quizás un poco maniqueo, porque los actos se califican como buenos o malos y en la vida real no siempre es tan fácil poder adjudicar premios y castigos. Pero de todos modos es positivo y abre al alma infinitas posibilidades. Quizás todo lo que estamos haciendo bien sea consecuencia de algo que se hizo bien en el pasado y vaya a influir en el futuro en las posibilidades de la humanidad.
Sobre 10 puntos, "Cloud Atlas" se lleva 10 puntos. A la realización, a las ideas y al espectáculo.

domingo, 6 de enero de 2013

Conspiración de mujeres (Peter Greenaway, 1988)

Ah, con Peter Greenaway siempre se establece una discusión entre pochocleros y amantes del cine. No es un cine digerido, hay que masticarlo muy bien para poder digerirlo, sino se queda atravesado entre el estómago y el corazón. Quien haya sufrido los efectos de "El cocinero, su mujer y su amante" o de "El vientre de un arquitecto" entenderá de lo que estoy hablando.
De todos modos hay gente que se va de mambo con Peter Greenaway. No porque su cine esté en las antípodas del de Steven Spielberg significa que es un cine complicado. Una vez, un profesor en un seminario sobre crítica cinematográfica afirmó que para ver a Peter Greenaway había que ser un entendido en pintura flamenca. Eso causó que le perdiera totalmente el respeto y que el seminario no me sirviera para nada.
Vamos a poner algunas premisas:
1) el cine de Peter Greenaway es un cine de autor;
2) su formación fue en pintura así que domina absolutamente el arte de pintar la pantalla de manera que cada escena sea una obra de arte;
3) le interesa más el lenguaje cinematográfico que la literatura, por eso en sus filmes todo se expresa a través de la imagen y muy poco a través de la palabra. Cómo será, que en sus últimas películas atiborra la pantalla de palabras escritas que no tienen ningún significado para la trama;
4) le gustan los guiños, las llamadas de atención, las relaciones inteligentes. Es una persona de un muy alto nivel intelectual y cultural;
Todo esto no quiere decir que a todo el mundo le guste su cine. Por el contrario, hay que ser una persona absolutamente abierta a lo estético para poder disfrutarlo.
Hecha esta salvedad, hablemos de la película "Conspiración de mujeres" cuyo título ya es un juego de palabras porque en inglés esto se dice "Drowning by numbers". Drowning también significa ahogado y hay un personaje que se la pasa contando todo, desde las hojas de un árbol hasta los insectos en la arena. Cuando vean la película me van a entender.
Las tres mujeres protagonistas de esta conspiración son abuela, madre e hija y las tres se llaman igual: Cissie Colpitts. La abuela es Joan Plowright y como me gusta todo lo que haya hecho, haga y hará no tengo más que decir. Escucharla hablar es una caricia para los oídos. La madre es Juliet Stevenson, para mí desconocida hasta esta película y la nieta es Joely Richardson que si les resulta una cara familiar se debe a que es la hija de Vanessa Redgrave y Tony Richardson.
El personaje de Cissie Colpitts volverá a aparecer en la trilogía de las maletas de Tulse Luper.
No es una tragedia, no es un secreto para entendidos. Es una película amable y graciosa para ver si se dejan pasar algunos detalles surrealistas y otros sanguinarios. También derrocha humor. No digo que sea una comedia de sketches, sino que todo lo que sucede está pintado con humor, a veces humor negro, pero humor al fin. Como es costumbre en las películas de Greenaway, la música es de Michael Nyman  y es un placer escucharla.
Sobre 10 puntos, "Conspiración de mujeres" se merece 9 nuevos. Espero que la puedan ver y les guste.

sábado, 5 de enero de 2013

El séptimo continente (Michael Haneke, 1989)

Si uno se suicida, ¿mata también a su sillón?.
Michael Haneke obtuvo la Palma de Oro del festival de Cannes 2012 con su película "Amour".
Para llegar al 2012 conociendo al director, quise comenzar viendo sus películas anteriores y elegí "Der siebente kontinent".
Michael Haneke nació en Munich, pero hizo toda su carrera en Viena. Los austríacos son gente muy particular. Este es el caso real de una familia. Un matrimonio y su hija.
Para colocar distancia con el relato, la película está segmentada en capítulos. El enfoque es muy particular, si están hablando en la mesa del desayuno, la cámara hace un enfoque perfecto de un colorido plato de cereales. Podría hacer como Michael Haneke y dejarlo ahí, pero es necesario decir que en el devenir de la película no hay ninguna justificación de a donde se está yendo.
No hay graves problemas, el más grave acontecimiento ya sucedió cuando comienza la película, que es la muerte de la madre de élla (ella es Anna Schober, interpretada por Birgit Doll). El marido va a obtener una promoción en su lugar de trabajo (Georg Schober, interpretado por Dieter Berner). La única que presenta problemas de conducta, aunque no demasiado graves para una chica de 9 o 10 años es la hija (Eva Schober  interpretada por Leni Tanzer).
Sin embargo, a pesar del desapego que la película muestra por las emociones, la imagen crea un estado alucinatorio enfocando casi continuamente a los objetos. Enfoca a la pecera, a los peces comiendo y a la mano que arroja el alimento, pero no sabemos de quién es la mano.
Por el efecto que causa, diría que estamos ante un maestro del cine. Como a otros no le hace falta contar con palabras ya que la imagen lo dice todo, aún centrándose en los ambientes más que en los caracteres.
Y el efecto es perturbador. Entiendo que nadie que vea esta película va a salir como entró, porque las preguntas llegan como torbellino a nuestra mente. La necesidad de porqués que tenemos.
De diez puntos, "El séptimo continente" se merece 10. Es una película que ya tiene más de 20 años así que considero bastante difícil que la transmitan por televisión o se consiga en DVD. Si la llegan a ver no la dejen pasar. Vale la pena.

viernes, 4 de enero de 2013

Las Razones del Corazón (Arturo Ripstein, 2011)

Arturo Ripstein es sin lugar a dudas, el director de cine mexicano más prolífico de la actualidad. Viene filmando desde hace 20 años alrededor de una película por año y todas de una excelente calidad. Claro está que no pertenece a los directores mexicanos que filman en Holywood como Alfonso Cuarón ("Grandes esperanzas" y "Harry Potter xx") ni a los que tienen el ojo puesto en Cannes como Alejandro González Iñárritu ("Babel" y "Biutiful") y Carlos Reygadas ("Japón" y "Luz silenciosa"). Arturo Ripstein es un ejemplo del cine de autor.
Ripstein filma coproducciones con España y con eso logra películas de un nivel inmejorable desde un punto de vista técnico pero que siguen manteniendo su sello.
Ripstein junta su equipo cada vez, Paz Alicia Garcíadiego (su mujer) que escribe los guiones, sus hijos que siempre de algo se encargan, David Mansfield haciendo la música, actores como Patricia Reyes Espíndola que si no me equivoco ha actuado en todas sus películas y con eso consigue que sus películas mantengan su estilo que, aunque heredado de Luis Buñuel (se inició como asistente en "El ángel exterminador"), es absolutamente propio.
Las películas de Arturo Ripstein son melodramas con todas las de la ley que presentan personajes marginados o bien que van marginándose poco a poco. Escuché de mucha gente que le molestan las películas de Ripstein. Como el caso de "Profundo carmesí" y sus asesinos seriales o "La tía Alejandra" y la brujería.
Los nombres lo dicen todo: "La mujer del puerto", "La virgen de la lujuria", "El lugar sin límites", "La perdición de los hombres" o "Carnaval de Sodoma".
En este caso Arturo Ripstein encara a la famosa Madame Bovary de Flaubert para hacer una adaptación a nuestros días. Entonces logra una vez más contar su historia favorita, como personajes de la clase media caen en la total marginación y todo eso producto del "amour fou", el amor loco, que no tiene barreras y lleva a la destrucción.
Extrañamente elige el blanco y negro para filmar. Tal vez para quitarse la tentación de llenar de rojos, púrpuras y bermellones la pantalla. La historia, tremenda en sí, está bastante aligerada por el ritmo que le imprime a los personajes, sobre todo al de Emilia (Arcelia Ramírez) que es quien sostiene todo el tiempo la acción.
Y a pesar del arrastre a la perdición no es una película que arrastre al espectador. No hay ni la menor compasión por el personaje, que se muestra, tal como dice el título de la película, obedeciendo a las "razones del corazón".
Le doy 8 puntos de 10.

miércoles, 2 de enero de 2013

Diez (Abbas Kiarostami, 2002)

Cada vez más Abbas Kiarostami ha ido ocupando un lugar dentro de la cinematografía mundial.
En general todo el cine iraní, al menos el que nos llega, es muy importante para los tiempos que vivimos porque nos muestra una sociedad, que podría ser de otra galaxia y que sin embargo nos resulta tan familiar. Pero Kiarostami, de entre los directores iraníes, tiene una magia muy especial.
Pone a rodar un auto por las calles de Teherán con dos personajes que dialogan y a través de ese diálogo nos deja entrever sus vidas, sus personalidades y sus conflictos.
Es llamativo que la sociedad iraní, haciendo caso omiso del aspecto religioso, sea tan parecida a la argentina. Los caracteres podrían vivir tanto en Buenos Aires como en Teherán.
El título se refiere a la cantidad de mini-historias que se presentan en la película. Todas están hilvanadas por el personaje de la mujer que conduce. Una mujer divorciada que se ha vuelto a casar. En la primera historia nos enteramos de esto a través del hijo de su primer matrimonio que no acepta esa realidad.
Así van a desfilar otros caracteres, entre éllos, llamativamente, el de una prostituta, que se sube de noche al auto pensando que conduce un hombre. Este diálogo, entre la mujer casada y la prostituta, es de antología. Además nunca hubiera imaginado como podría pensar una prostituta en Teherán.
Cada historia comienza por el número que identifica a la historia.
Es una película minimalista que me hace recordar a las de Rodrigo García, sobre todo, porque en esta película Kiarostami se centra en personajes femeninos.
Todo lo que se dice y lo que no se dice, camina directamente al corazón, porque no está guiado por una explicaciòn o un razonamiento coherente. Es vital y humano, desde el enojo del hijo hasta las burlas de la prostituta.
Si nunca vieron antes un film de Kiarostami aconsejo comenzar la aproximación a su cine a través de esta película. No hay parábolas ni consejos subliminales. No hay juegos con la realidad. Solo que los personajes al moverse continuamente con el tránsito, parecieran provenir de un lugar donde divagan las almas, sin contacto temporal ni espacial.
Para mí, esta película se merece como mínimo los diez puntos sobre diez con los que hago mis calificaciones. Espero que la puedan ver para disfrutar tanto como yo lo hice.

martes, 1 de enero de 2013

Estrella brillante (Jane Campion, 2009)

Jane Campion posee una estética muy especial en sus películas. Recordemos "La lección de piano" con Holy Hunter y "Retrato de una dama" con Nicole Kidman.
Su romanticismo está emparentado con los grandes autores románticos del siglo XIX. La fotografía es perfecta y la luz tenue, como si se tratara de cuadros de Vermeer. La música es todo un hallazgo. El arreglo vocal para la Serenata Nº 10 en B es magnífico.
Orquesta Humana
Todo eso hace que se cree una atmósfera muy especial dentro de la cual los personajes se mueven como si fueran fantasmas recordados en un sueño.
Esta película es el colmo del romanticismo. "Estrella brillante" (nombre de un poema de Keats) está basada en el gran amor del poeta John Keats, entonces sus poemas parecen escritos en la pantalla como si se tratara de un film de Peter Greenaway.
Las interpretaciones son buenísimas, muy acordes con la historia y el estilo de Jane Campion.
Abbie Cormish, heroína de las historias de Jane Austen, es Fanny Brawn y Ben Whishaw, hace de John Keats.
Aunque el final es previsible, después de todo se trata de una biografía, la historia se va desenvolviendo con la mayor calma y sin estallidos emocionales. Como decían antes, "la procesión va por dentro".
Desde mi punto de vista el mayor acierto es el aspecto estético. Jane Campion se permite dar a cada escena el clima necesario, así deba ser a la luz de las velas y eso vuelve a la película muy querible.
Mi calificación es de 8 puntos sobre 10.