Bienvenido a mi mundo

Bienvenido a mi mundo
gracias por la imagen a Germán Banchio

viernes, 26 de diciembre de 2014

Un mundo conectado (The Zero Theorem) (Terry Gilliam, 2013)

Lo que está en juego es el alma de Qohen Leth (Christoph Waltz). El espera una llamada telefónica que le revelará el sentido de su vida. Mientras tanto su alma vegeta perdida en el terror que siente hacia la sociedad que lo rodea.
Que la acción de "Zero Theorem" suceda en el futuro es simplemente un avatar que le permite a Terry Gilliam poner en acción toda su parafernalia cibernética. No quiero ni imaginar lo que debe deambular por sus pensamientos más profundos.
Qohen prefiere trabajar desde su casa, así no pierde posibilidades de contestar la llamada reveladora y ademas porque tiene un infinito terror a enfrentarse con el caos que lo rodea.
Un mundo alucinado de publicidad y marketing donde todo puede suceder si uno compra determinada marca o llama a determinado número publicitario (cualquier semejanza con la realidad es deliberada).
También a través de la computadora, Qohen tiene sesiones con una psiquiatra de endemoniados labios fruncidos, la Dra. Shrink-Rom (Tilda Swinton), quien pretende revelar a Qohen el sentido de sus pánicos y temores.
Qohen es "programador" de un universo cibernético también caótico. Y realmente sufre cuando debe ir a trabajar en su oficina, un cubículo de reducidas dimensiones donde solo interactúa con el computador. Su supervisor, Joby (David Thewlis) le promete conseguirle una entrevista con el director si va a su fiesta para persuadirlo que le permita trabajar desde su casa.
La fiesta de Joby es otra oportunidad para Gilliam de desarrollar sus infinitas alucinaciones en un mundo del futuro, que entiendo que aunque vestidas de futuro, para Gilliam, como para Qohen, son tan presentes como la Navidad.
En la fiesta tiene, aparentemente por casualidad, la dichosa entrevista con el director (Matt Damon) quien, interesado en Qohen le promete incorporarlo al team que está en busca de la resolución del dichoso teorema Zero que da nombre a la película.
En la fiesta Qohen conoce a Bainsley (Melanie Thierry) quien pasará a ser parte del mundo virtual de Qohen y le dará los datos para ingresar a su página, desde donde viajarán a paraísos perdidos.
Siguiendo el fantasmagórico guión de Pat Rushin, Gilliam hace que el desventurado Qohen se embarque en la aventura ansiosa y angustiante de descifrar el dichoso teorema Zero.
Para ayudar a Qohen, el director le envía a su hijo Bob (Lucas Hedges) quien es un genio de la cibernética. Bob es un muchacho altamente especializado en juegos de computadora y con habilidad e ingenio para resolver los entuertos que se presentan en el desarrollo de las actividades de Qohen.
La casa donde vive y trabaja Qohen, fue en una época un convento y gracias a esa justificación, Gilliam la envuelve en un ambiente gótico donde moran los vitrales y las imágenes católicas.
Pero, como dije desde un principio, lo que está realmente en juego es el alma perdida de Qohen.
Perdida en un universo caótico donde nada tiene justificación (salvo quizás el ratón que se roba los restos).
La imaginación desbordante de Terry Gilliam crea un nuevo universo fantasmagórico, un poco menos angustiante que los de sus últimas películas, pero lleno de delirios y humoradas técnicas.
Trailer subtitulado
Nada más puedo agregar. El genio de Terry Gilliam lo hace todo y deja al espectador confuso y sumido en su interior para buscar su propia respuesta al teorema Zero.
Diez puntos para "Un mundo conectado", falso título en castellano para "The Zero Theorem".

lunes, 22 de diciembre de 2014

La ladrona de libros (Brian Percival, 2013)

Brian Percival es conocido por haber dirigido varios episodios de la serie británica "Downton Abbey".
Para esta película, Michael Petroni adapta la novela del escritor australiano Markus Zusak, quien confiesa haberse basado en las historias de la guerra y de sus padres, de origen alemán, para escribir su novela.
Entre este jovencísimo escritor (nacido en 1975), el autor del guión y el director, narran la historia de Liesel Meminger (Sophie Nelisse) que va desde el año 1935 al 1945 en la Alemania del regimen nazi. El guión es un poco obsesivo con la tradicional idea de la dictadura nazi y olvida que la mayoría de los alemanes eligieron a Hitler como su gobernante y compartían sus ideas con respecto al resto de los europeos. Es claro que estas definiciones surgieron luego que Alemania perdiera la guerra. Pero bueno, dejemos el aspecto político de lado para no perdernos en discusiones sin futuro.
La historia es densa y borrascosa. Liesel es separada de su madre luego de la muerte de su hermano, por ser comunista y es entregada en custodia al matrimonio Hubermann quienes son lo mejor que le podría haber sucedido a Liesel.
Lo más interesante de esta película es la descripción que hace de la vida de Hans (Geoffrey Rush) y Rosa (Emily Watson) Hubermann y son ambos actores, sin lugar a dudas, lo mejor de la película.
Hans y Rosa sobreviven de lo que gana Rosa lavando ropa. A pesar que Rosa demuestra una fachada de bruja, poco a poco el guión va descubriendo que posee un corazón de oro.
Un vecino de los Hubermann, Rudy (Nico Liersch), de entrada se hace amigo de Liesel y la defiende de quienes la atacan en el colegio.
Una noche llega a refugiarse en casa de los Hubermann, Max Vandenburg (Ben Schnetzer) judío que está huyendo de la persecución nazi. Su padre fue compañero durante la guerra del 14 de Hans y le salvó la vida, situación por la cual él quedó eternamente agradecido.
Gran parte de la película gira en torno a las vicisitudes de los Hubermann en torno al refugiado del sótano y Liesel, especialmente, crea fuertes vínculos con el muchacho.
Cuando Liesel llega al hogar de los Hubermann, Hans descubre que no sabe leer ni escribir, entonces, utilizando una guía para enterradores que Liesel rescató en el entierro de su hermano, le enseña a leer.
Liesel se vuelve una adicta a los libros. En una quema que se realiza en el pueblo, rescata un libro de la hoguera a riesgo de su vida. El libro resulta ser "El hombre invisible" de H.G. Wells. Es muy extraño que en una quema de libros en un pueblo alemán aparezca una obra de Wells, pero, bueno, aceptémoslo como que así está escrito en la novela y en el guión.
Entregando la ropa limpia en casa del burgomaestre, Liesel es sorprendida por la mujer de éste, Ilsa Hermann (Barbara Auer) quien sabiendo de su afición por la lectura, le ofrece los libros de la biblioteca de su hijo para que vaya cuando quiera a leerlos.
Cuando el burgomaestre la sorprende leyendo en la biblioteca, la echa de la casa y cancela la relación con Rosa Hubermann, con lo cual la situación en casa de los Hubermann se vuelve más y más crítica.
Cuando Max enferma a causa de haber tomado frío en el sótano donde vive, Liesel decide entrar a casa del burgomaestre y robar libros de su biblioteca para leérselos a Max. Y así llegamos al título de la novela y del film.
Nota interesamte: uno de los libros que Liesel lee a Max es justamente "La ladrona de libros" y la frase que muestra el film de la novela es "lo que entonces le llegó  fue el polvo en el piso, la sensación de que su ropa estaba más cerca de ella que en ella, y la súbita comprensión de que todo esto sería para nada."
El film está espléndidamente filmado, con muy buenas recreaciones de la vida en los años 30 en un pueblo alemán y el ascenso al poder del nazismo.
La actuación de Rush y Watson es soberbia. La actuación de la intérprete principal Sophie Nelisse es buena, pero está más basada en el encanto de su rostro que en su actuación.
La película impacta al espectador, siempre teniendo como premisa la condena hacia el pueblo alemán por haber elegido a Hitler, lema que se repite del principio al fin de la película.
Es fácil de ver, no tiene grandes vericuetos filosóficos ni emotivos, salvo la crudeza de la guerra y de las persecuciones nazis.
Se merece un premio especial la excelente banda sonora compuesta por John Williams.
Trailer
Y como todas las historias de vidas pasadas, impacta emotivamente. Mi calificación es de 6 (seis) puntos sobre diez, bueno, nada es perfecto.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Sucedió en Saint-Tropez (Des gens qui s'embrassent) (Daniele Thompson, 2013)

"De la gente que se abraza". Qué gentil y dulce título para esta nueva comedia de Daniele Thompson. Una directora monegasca digna heredera con Agnes Jaoui, del cine de Alain Resnais.
La primera película que ví de élla, "Lo mejor de nuestras vidas" del 2006, hizo que la viera con interés. Luego vino "Cena de amigos" del 2009, donde volvió a reiterar la calidad de su mirada sensible y acogedora para con sus personajes y con los espectadores.
Su último título hasta ahora es "De la gente que se abraza" transformado por las distribuidoras en "Sucedió en Saint Tropez", que sí, el film tiene una secuencia bellamente filmada en la ciudad de Saint Tropez, pero no es la única secuencia del film.
Como buena película coral, las historias de sus personajes se cruzan y destejen alrededor de la vida de dos hermanos, Zef Melkowich (Eric Elmosnino) y Roni Melkowich (Kad Merad), el primero vive en Nueva York y es un judío practicante e intérprete destacado del violín junto a su esposa Irene (Valerie Bonneton). En un súbito accidente Irene es atropellada por un vehículo a causa de un sandwich de pastrami y Zef viaja junto al féretro de su esposa a París.
En París, Roni prepara junto a su esposa Giovanna (Monica Bellucci) la fiesta de casamiento de su hija Melita (Clara Ponsot) y no sabe aún que junto a la fiesta de casamiento va a tener que acoger en su casa el velatorio de su cuñada Irene.
En un tren, volviendo de Londres para el entierro, viaja la hija de Zef, Noga (Lou de Laage). En medio de su pesadumbre por la muerte de su madre, no deja de advertir la presencia de Sam (Max Boublil) y se enamora a primera vista. Lo que aún no sabe es que Sam viaja a París para su casamiento con Melita, la prima de Noga.
El padre de Zef y Roni, Aron (Ivry Gitlis) que convive con Roni y su familia es quien en medio de su alzheimer avanzado va a ser el encargado de poner las notas de color, humor y dulzura del film. El siempre recuerda que su hijo Roni prefería los helados de vainilla y Zef los de pistachio.
El personaje de Giovanna va a ser quien diga: "Cuando crezca, quiero tener Alzheimer., Es perfecto. Puedes olvidarte de que estás viejo, olvidas que estás feo... Olvidas que estás enfermo... o que vas a morir."
Ningún espectador podrá sentirse defraudado con esta tierna comedia de la vida. Daniele Thompson sabe lo que quiere y lo hace, y lo hace muy bien.
Trailer
Gracias mil por esta película. Nueve puntos sobre diez es mi calificación.

jueves, 18 de diciembre de 2014

El Mesías salvaje (Ken Russell, 1972)

Ken Russell es uno de los más brillantes directores cinematográficos ingleses. Con él el cine inglés conoce el destape y empieza a hablar de sexo y de otros tabúes que tenían amordazada la creatividad fílmica inglesa.
Ya en 1970, en "La otra cara del amor" se había atrevido a abordar el tema de la homosexualidad de Tchaikovsky con todas las letras teniendo como intérpretes a Richard Chamberlain y Glenda Jackson.
En 1971 pone en pantalla una de las obras maestras del arte político. "Los demonios", basada en la novela histórica de Aldous Huxley, "Los demonios de Loudun", donde la hipocresía de la religión al servicio de la política queda al desnudo. Como puede la opinión pública desbordarse en una crisis histérica cuando es llevada por los líderes religiosos y políticos. Con dos intérpretes excepcionales: Vanessa Redgrave y Oliver Reed.
Pero en 1972, llega "El mesías salvaje". Una película que pasó desapercibida. Sin embargo la carga de anarquismo que transmite es tan grande que hasta hoy en día, habiendo transcurrido más de 50 años de su filmación, resulta explosiva.
Basada en los datos biográficos del escultor francés Henri Gaudier (Scott Antony) (1891-1915), nos hace conocer de su relación con la escritora polaca Sophie Brzeska (Dorothy Tutin) y de su revolucionaria actitud hacia la burguesía en general.
Burlándose del arte concebido como algo estético, Henri Gaudier tropieza en todas las relaciones y trabajos que establece.
Sophie Brzeska tiene una idea un poco personal del amor en una pareja. Nada de sexo, nada, absolutamente nada. Henri se acomoda a la situación teniendo sexo con prostitutas, pero llega un momento que aunque ame tanto a Sophie y la ama por su personalidad sobre todas las cosas, no pueden continuar viviendo juntos.
Sophie se va a vivir a otro pueblo ejerciendo su antigua profesión de institutriz y ese mismo día, Henri tropieza con Gosh Boyle (Helen Mirren) una sufragista y anarquista que no tiene el más mínimo pudor y disfruta estando desnuda.
Parada en el polo opuesto a Sophie, Gosh conquista a Henri nada más haberla visto.
Todas estas escenas están filmadas en el estilo abrupto y de comedia satírica en el que Ken Russell se movía tan a gusto. Estilo que transmitió luego a toda una generación de realizadores ingleses.
El final es una bofetada en la cara del espectador que quedará atolondrado mientras la película hace un repaso de la obra escultórica de Henri Gaudier.
Una película excelente para una época decadente, el fin de la Belle Epoque y la Primera Guerra Mundial. Un estilo irreverente y anarquista con un mensaje directo y poético, sin letras chiquitas. Todo esto en esta pequeña obra maestra de Ken Russell.
Trailer
Nueve (9) puntos sobre diez para "El Mesías Salvaje".

martes, 16 de diciembre de 2014

Juan de los muertos (Alejandro Brugués, 2011)

Juan es un vago que intenta sobrevivir con pequeños negocios y que, de repente ve como ante sus ojos, en su vecindario la gente enferma de un extraño mal que la lleva a atacar a sus semejantes.
Según dice la televisión, se trata de anarco-disidentes pagados por Estados Unidos, para atacar a la sociedad cubana.
Juan (Alexis Díaz) y su amigo Lázaro (Jorge Molina), inician entonces un lucrativo negocio, "Juan de los Muertos, matamos a sus seres queridos".
Tan estrambótico argumento, perteneciente al mismo director, es inusual absolutamente en el cine cubano. Es la médula de una farsa, donde ahora los sobrevivientes intentan irse a Miami, pero para salvarse de los carniceros.
Se suman al negocio el hijo de Lázaro, Vladimir (Andros Perugorría) y la extraña pareja de La China (Jazz Vilá) y el Primo (Eliecer Ramírez) quien como se desmaya al ver sangre, ataca con una venda en los ojos.
De izquierda a derecha, La China, el Primo, Lázaro, Vladimir y Juan.
Oscilando entre lo sangriento y el humor negro, "Juan de los Muertos" es un derroche de imaginación y buenas ideas.
Las aventuras que acontecen a Juan son absolutamente creíbles y la ambientación en una ciudad de La Habana entre lúgubre y vital es impagable.
Nadie explica de dónde ha salido esta epidemia, pero se va contagiando a toda la población y está narrado fílmicamente de una manera absolutamente creíble.
Las notas sangrientas de humor macabro están perfectamente medidas para no perder el sentido de lo agradable.
Un ejercicio de creatividad manejado a la perfección por el director y por los intérpretes.
A pesar de tratarse de una coproducción con España, la historia no pierde la esencia cubana ni su matiz cultural y dilapida ingenio en cada toma.
Esta extraña historia de zombies, cuenta con un final inusual, ya que no hay ningún ejército yanqui que aniquile a los muertos vivientes como es lo habitual. Pero aseguro que el espectador no va a quedar decepcionado por el final.
Trailer
Con numerosos premios internacionales, entre éllos el del Festival de Miami, "Juan de los Muertos" es una película inusual en todo sentido, pero donde el espectador se divierte del principio al fin.
Vayan pues 8 puntos para este film cubano.

martes, 2 de diciembre de 2014

Ser digno de ser (Vas, vis et deviens) (Radu Mihaileanu, 2005)

"Los teníamos olvidados más allá de las montañas. Desde la noche de los tiempos... los judíos etíopes
fueron llamados falashas y debían volver a su lugar de origen, a Tierra Santa, a Jerusalén."
"La repatriación comenzó a partir de 1984 y duró hasta 1985, cuando se reconoció que descendían
del rey Salomón y de la reina de Saba."
"La operación fue organizada por el Mossad, el servicio secreto israelí. Los falashas dejaron Etiopía a escondidas del régimen prosoviético de Mengistu, que les prohibía emigrar y cruzaron las montañas a pie hasta los campamentos de Sudán. En el camino, miles de ellos murieron por enfermedades, de hambre o por las armas."
"En los años 80, también miles de africanos se desplazaron hasta los campamentos en Sudán. Eran cristianos, musulmanes y judíos clandestinos. Esta operación secreta se llamó “Operación Moisés”. Ocho mil judíos etíopes fueron salvados. Cuatro mil encontraron la muerte entre Etiopía y Sudán."
"Asesinados, torturados, muertos de hambre, de sed o de agotamiento. Muchos niños quedaron solos o huérfanos."
Esta es la introducción a la epopeya fílmica de Radu Mihaileanu sobre una madre etíope cristiana, refugiada en el campamento, que para salvar a su hijo sobreviviente, lo hace pasar por el hijo judío muerto esa misma noche, para así ser expatriado a Israel, sabiendo que probablemente, nunca más lo vuelva a ver.
Las dificultades que va a tener que afrontar el niño en una sociedad judía blanca, por ser segregado y menospreciado por su condición de negro. Hasta que finalmente es adoptado por una pareja de judíos de origen francés, Yael (Yael Abecassis) y Yoram (Roschdy Zem) con ideas de izquierda, que ya tienen otros dos hijos, pero quieren firmemente adoptar a un etíope.
Los conflictos se van a desatar para los padres y el niño, ahora llamado Sholom (Salomón), por el odio racial de las familias de la escuela a la que concurre.
Pero Sholom (Moshe Agazai, de niño y Moshe Abebe de adolescente) es un niño muy inteligente, sus maestros así lo reconocen y, poco a poco, va haciéndose un lugar en su familia adoptiva y en la sociedad que lo rodea.
Un día ve por televisión a un rabino etíope, Qes Amara (Yitzhak Edgar), diciendo un inflamado discurso en defensa de los judíos etíopes que en todas partes de Israel son marginados y decide ir a pedirle que escriba una carta en amhárico a su nombre para su madre, que ha quedado en el campamento de Sudán.
Entre el adolescente y el anciano se establece una amistad muy entrañable.
También inicia una relación amorosa, no declarada, con Sara (Roni Hadar), cuyo padre le ha prohibido que se acerque siquiera a su hija.
Ya de adulto, ante la negativa de Sholom (Sirak M. Sabahat) a entrar en el ejército israelí, sus padres adoptivos lo envían a Francia a estudiar medicina.
Desde la guerra de Kuwait, la situación política se ha puesto al rojo vivo en  Israel y es conveniente sacar a Sholom del medio.
La única idea que mueve a Sholom es regresar a ver a su madre al campamento de Sudán, aunque élla se lo prohibió explícitamente. De vuelta de Francia con su título de médico, entra en el ejército y es herido. En el hospital, Yael le dice que tiene que aceptar que ama a Sara.
Sholom y Sara se casan, con la prohibición y ausencia de los padres de élla. Qes Amara le advierte que debe contarle toda la verdad esa noche, pero Sholom no se atreve.
Como verán es una historia llena de sentimientos y emociones encontradas. No voy a seguir contando el argumento así pueden disfrutar cuando la vean. No se van a arrepentir y hasta puede ser que una lágrima dejen caer con la trágica historia de Sholom.
Trailer
Una de las tantas historias de nuestra desolada humanidad para la que solo cuentan el dinero, los placeres, el sexo y las drogas, olvidándose de cuánto dolor verdaderamente humano hay en el mundo.
Diez puntos sobre diez para "Ser digno de ser", una película digna de ser sin lugar a dudas.


lunes, 1 de diciembre de 2014

Polvo de estrellas (Maps to the stars) (David Cronenberg, 2014)

David Cronenberg es un director cuyas películas están siempre al borde de lo escabroso, en mi opinión. Sin embargo, casi siempre consigue fascinarme, como la serpiente supongo.
"Polvo de estrellas", sin ser tan bizarra como sus otras películas, tiene un guión retorcido y escabroso, donde no faltan incestos, piromaníacos y fantasmas.
Contar algo de su historia sería hacer perder lo más importante que tiene esta película y que es un magnífico guión, bien al estilo Almodóvar, donde los secretos se van revelando de a poco y para asombro del espectador.
Ver a Julianne Moore interpretando una actriz (Havana Segrand) en sus 40 y pico, desesperada por conseguir un papel en una película, es algo paradojal para élla. Creo que no hay actriz más buscada (para buenas películas entendamos) en todo el mundo. Y es un placer disfrutar de sus gestos más secretos, ya que este papel no es de los de caracter introvertido que élla suele interpretar, sino que todo lo expone, grita y actúa al mismo tiempo.
Frente a élla, la verdadera heroína del film, si es que de heroína podemos hablar, Mia Wasikowska.
Siempre recordada por su rol de Sophie en la primer temporada de "In treatment", esta actriz australiana que se inició de la mano de Rodrigo García, con quien filmó también "Albert Nobbs" junto a la gran Glenn Close. Mágica en la versión de "Jane Eyre", una película realmente etérea que nada tiene que envidiar a la versión de Franco Zeffirelli. Claro que toda actriz tiene su traspiés, y en su caso fue acceder a protagonizar la horrible versión de "Alicia" de Tim Burton. Y ahora, junto a David Cronenberg, nos brinda una memorable interpretación de una adolescente en el borde de la esquizofrenia, Agatha Weiss.
En realidad toda la historia ronda a los integrantes de la familia Weiss, que no significa por casualidad "blanco" en alemán.
Excelente el guión de Bruce Wagner. John Cusack en el papel del terapeuta Dr Weiss y Olivia Williams como Cristina Weiss. Evan Bird, como Benjie Weiss, súper actor de series y segundas partes a sus 13 años, ya concluída su terapia de rehabilitación de las drogas. Robert Pattinson caracteriza a un conductor de limusinas que podría haber sido una historia de amor, pero David Cronenberg no da para eso.
Hay toda una burla constante al ambiente y cine de Hollywood que David Cronenberg puede permitirse desde su sede en Ontario, Canadá.
En las casi dos horas que dura la película no hay un momento en que el ritmo decaiga y si bien, no posee desbordes psicóticos, es una película que despierta la intriga y la curiosidad desde el principio, con la repetición de muertes y apariciones.
Trailer
Vayan 8 puntos para una apasionante película que no va a defraudar a ningún espectador.


jueves, 27 de noviembre de 2014

La esclava del amor (Nikita Mikhalkov, 1976)

Del fascinante guión escrito por Fridrikh Gorenshteyn y su hermano Andrei Konchalovski, Nikita Mikhalkov elaboró la más hermosa, romántica y sensible obra de toda su filmografía.
El título del film es el de la película muda protagonizada por la estrella Olga Nikolayevna (en la increíble y sensitiva piel de la actriz Elena Solovey). Estas películas mudas son el antecedente más directo de los telenovelones. Hechas para provocar el llanto y la almibarada reacción de los espectadores.
Sin embargo, en la actuación de Olga Nikolayevna hay algo que atrae hasta a los revolucionarios, que arriesgan el ser arrestados con tal de presenciar sus películas.
Aleksandr Aleksandrovich (el nombre del actor es exactamente este Aleksandr Aleksandrovich Kalyagin) sueña con adelgazar sin dejar de comer y con filmar mejores obras. Hay una escena que se repite, la de Alejsandr haciendo gimnasia con la rama de un árbol.
La película, que se desarrolla en 1917 en plena revolución rusa, narra la filmación en una ciudad en el sur de Rusia, de un nuevo telenovelón. El cameraman es Victor Pototsky (Rodion Nakapetov) quien disimula con su trabajo su verdadera tarea que es filmar las matanzas y atrocidades cometidas por el ejército zarista al mando de Fedotov (Konstantin Grigorev).
Fedotov odia el cine y en particular a todo el equipo de filmación y visita diariamente los sets buscando provocación.
Pero Olga Nikolayevna vive en su mundo, con sus dos hijitas y su madre. Ella sueña con reencontrarse con el actor principal, Maksakov, quien aparentemente ha desaparecido en Moscú.
El ambiente y el clima es veraniego, todo es apacible, pero como trasfondo se escucha el retumbar de la gran revolución de 1917.
El estilo de Mikhalkov es realmente deslumbrante. Pinta las escenas como si de un pintor impresionista se tratara. No hay solo planos de los protagonistas, sino que a veces, se distrae del guión y filma otras personas en apacibles escenas, otras existencias, otras realidades. Esto hace que la pantalla se dilate hasta ocupar la completa realidad, aún la no filmada y la convierte en un inmenso collage de bellas escenas, en las que, de vez en cuando, irrumpe la realidad violenta de la represión zarista.
En esta belle epoque rusa, Olga Nikolayevna se comporta como las protagonistas de sus películas, toda pasión y emoción. Declama a quien quiera oirla sus ideas y se mueve por el mundo sabiendo que porta la coronita de la realeza cinematográfica. Pero se enamora de Pototsky y él, que también está enamorado de élla, pero más de la revolución, se sirve de ella para esconder su actividad verdadera.
Es una película donde la razón queda desapercibida, ya que todo, como en la película, pasa a través de los sentimientos.
Es una dulce y tranquila comedia sobre el cine mudo donde se intercalan escenas de la realidad política rusa de los años de la revolución.
Canción y escenas
La escena del tranvía es una de las más subyugantes escenas que el cine haya producido jamás.
Diez puntos para esta excelente obra de Nikita Mikhalkov.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Revolución (Varios Directores, 2010)

Con motivo del centenario de la Revolución Mexicana, los productores de IMCINE y Canana films reunieron a una decena de jóvenes directores para que se encargaran de hacer filmes cortos en los que, de alguna manera, se hablara de los cien años transcurridos desde la revolución.
El resultado es excelente. En los diez cortos, los creadores nos hablan de la frustración de un pueblo para el que la revolución aún no ha dado sus frutos o se ha transformado en otro producto para el marketing.
Ellos son, de acuerdo al orden de los cortos en la película, Fernando Eimbcke, Patricia Riggen, Gael García Bernal, Amat Escalante, Carlos Reygadás, Mariana Chenillo, Gerardo Naranjo, Rodrigo Plá, Diego Luna y Rodrigo García.
Hay algunos cortos que apasionan más que otros y la diferencia de formas y estilos se hace patente en creadores como Carlos Reygadás, cuyo "Este es mi reino" es realmente deslumbrante.
Pero cada corto tiene lo suyo. En "La bienvenida", de Fernando Eimbcke, se pinta la frustración del campesino mexicano a través del trombonista de una banda de música. Luego, Patricia Riggen, en "Lindo y querido" nos muestra la sinrazón y desapego de los inmigrantes que viven en Estados Unidos.
Gael García Bernal, a través de 4 chicos, nos habla sobre la revolución en el orden en las familias y el lugar que la religión ocupa. Amat Escalante trae el más surrealista de los cortos. En "El cura Nicolás colgado", no todo lo que se muestra es lo que parece, ni tampoco lo que se dice.
Ya mencioné a Carlos Reygadás y su "Este es mi reino", donde consigue introducir con su cámara al espectador en una orgía de destrucción, danza, música y orgía desenfrenada. Fiel retrato de una sociedad alienada.
"La tienda de Raya", de Mariana Chenillo nos devuelve a la realidad de la pobreza y la explotación del trabajador, cien años después de la revolución aún se paga a los trabajadores con vales.
Gerardo Naranjo, con "R-100" nos da una cierta explicación para la violencia. Es el corto más duro y agreste de la película.
Rodrigo Plá, en "30-30", que hace alusión a la canción revolucionaria "Carabina 30-30", donde un nieto de Pancho Villa es llevado en exhibición por un político local. Este corto es el que más cerca está del mensaje político.
Diego Luna hace en "Pacífico" una especie de melange de historia de divorcio con estafa comercial.
Finalmente, el colombiano Rodrigo García, cruza las culturas mexicana y estadounidense en "La 7th street y Alvarado" sin palabras, sin apologías, simplemente con imágenes, e imágenes muy fuertes para la sensibilidad latino americana.
Es una película francamente imperdible para quienes posean cierta afinidad con el pueblo mexicano y con los problemas de toda Latino América.
Trailer (con subtítulos)
Es toda una parábola que los trailer de esta película estén en Youtube con subtítulos en inglés. Es la justificación de toda esta película.
Ocho puntos sobre diez para "Revolución" y una mención muy especial para Carlos Reygadás.

jueves, 20 de noviembre de 2014

El Hotel del Millón de Dólares (Wim Wenders, 2000)

"El Hotel del Millón de Dólares", muy lejos de lo que se puede suponer por el nombre, es una historia de amor, sublime, intensa y muy romántica.
Claro que también hay un misterio a resolver. Una investigación sobre un suicidio que pudo haber sido un asesinato. El inspector del FBI encargado de descubrir al asesino es el detective Skinner, interpretado por un frío y rígido Mel Gibson, como el personaje lo requiere.
El hotel que da su nombre a la película fue en sus buenos tiempos un lujoso hotel de Los Angeles, ubicado en el pleno downtown de la ciudad. Pero cuando la historia de la película se desarrolla, es un hotel de mala muerte donde los pasajeros son delirantes marginados, más bien habitantes de sus vetustas habitaciones.
Pero volvamos a la historia de amor. Crece y se desarrolla a medida que la película avanza. Tom Tom (un increíble Jeremy Davies), está ciegamente enamorado de Eloise (una mágica y etérea Milla Jovovich) y la sigue a escondidas, tímidamente, sin animarse a hablarle.
Otro personaje importante es la televisión. Lo que el canal 6 difunde es la verdad y nada más que la verdad.
La víctima se llamaba Izzy, o más bien Israel Goldkiss, interpretado unos escasos segundos por Tim Roth, pero sus gestos son inconfundibles, y era hijo de un magnate, Stanley Goldkiss, que es quien solicita al gobierno envíe un detective a investigar la muerte de su hijo, porque como él dice, un judío jamás se suicida.
Y el canal 6 de televisión pertenece a intereses opuestos a los del Sr. Goldkiss.
También hay unas presuntas pinturas en alquitrán, que son obra del indio Gerónimo (Jimmy Smits), pero como Gerónimo e Izzy compartían la habitación, la televisión supone que eran obra de Izzy y así se las da a conocer. Hasta llaman a un entendido en arte, (Julian Sands), para que las examine y dictamine. Su veredicto es que son basura, pero basura interesante y por lo tanto él se animará a venderlas.
La banda del hotel, incluídos Dixie (Peter Stormare) quien pretende haber formado parte de los Beatles, Shorty (Bud Cort), Vivien (Amanda Plummer) quien invoca ser la prometida de Izzy y Jessica (la inefable Gloria Stuart) la abuela de Eloise, piensan hacerse millonarios con la venta de los cuadros.
El detective persuade a Eloise (enferma de no se dice qué), que vaya al cuarto de Tom (que es deficiente mental), para escuchar su conversación y que Tom diga quién asesinó a Izzy.
Todo esto está basado en una historia de Bono y Nicholas Klein y muy bien hilvanado por la dirección de Wim Wenders, quien se especializa en dotar a sus películas de la fantasía y el surrealismo necesario para que parezcan realmente reales.
Cuenta con la fotografía impecable de Phedon Papamichael y la música necesaria de Bono y Brian Eno.
También en la producción participó Bono, así que entendemos que esta película le debe bastante a su sensibilidad.
El espectador no conseguirá distraerse en las 2 horas de duración de lo que está sucediendo en la película. Los gestos y movimientos de Jeremy Davies son atrapantes y seductores. La magia que irradia Milla Jovovich también y la seriedad actoral de Mel Gibson es lo que cuadra para poner un marco de lucidez a esta historia tan delirante.
The First Time - Bono and U2
Ocho puntos para esta maravillosa historia del gran Wim Wenders.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Jersey boys (Clint Eastwood, 2014)

Con la magnífica música de Bob Gaudio y Bob Crewe, Marshall Brickman y Rick Elice estructuraron un musical sobre la carrera del grupo The Four Seasons que viene ofreciéndose en Broadway desde el año 2005.
Para el musical se adoptó el estilo documental, con cuatro partes donde cada uno de los integrantes del grupo narra parte de su historia.
Clint Eastwood, con cero experiencia en musicales pero contando con la colaboración de Brickman y Elice en el guión, hace de esta entrañable historia un recuerdo imborrable para quienes allá por los 60's hayan bailado con la música de los Four Seasons.
Los cuatro intérpretes son John Lloyd Young interpretando a Frankie Valli, Vincent Piazza como Tommy De Vito, Erich Bergen como Bob Gaudio y Michael Lomenda como Nick Massi.
Esta película no se parece en nada a las acostumbradas versiones cinematográficas de un musical, quizás porque las canciones ilustran las diferentes etapas de la carrera de The Four Seasons y no interrumpen la trama dramática. Y por sobre todas las cosas por la excelente dirección de Clint Eastwood, quien siguiendo el ritmo sensacional de los temas, hace que la película no decaiga ni un solo minuto.
Buenísima es la recreación de los diferentes ambientes por los que va pasando la historia, nada da la impresión de tratarse de escenarios, es todo parte de la vida real de estos cuatro muchachos.
También actúa en la película el inefable Christopher Walken, recreando a un capo maffia, Gyp De Carlo que aporta su experiencia actoral al actuar como el padre protector de los muchachos.
El título de "Jersey boys", alude a que tres de éllos habían nacido y crecido en la barriada de Belleville de New Jersey, un barrio muy humilde y del que, como dice Tommy De Vito al principio, solo se sale yendo a la guerra, uniéndose a la maffia o haciéndose famoso.
La trama dramática va in crescendo de un modo imperceptible y gira de la casi comedia inicial, al drama del desenlace de la historia del grupo.
Trailer
Así como me resulta imposible sacar la música de The Four Seasons de la película sin dejarla vacía de contenido, también me es difícil calificarla. Digamos que un siete resume lo que siento por élla y como un homenaje al gran Clint Eastwood.

martes, 18 de noviembre de 2014

La verdad oculta (The whistleblower) (Larysa Kondracki, 2010)

Es importante por lo concisa, la definición de Larysa Kondracki sobre su película.
"La verdad oculta, es la historia de Kathryn Bolkovac, una policía estadounidense miembro del cuerpo de paz, que denunció la implicación de la ONU en el tráfico de mujeres tras la guerra de Bosnia".
Y "la verdad oculta", sigue estando oculta. Uno de los acusados por Kathryn Bolkovac al frente de la organización privada DynCorp que se contrata para garantizar la paz en la región, siguió trabajando para el gobierno estadounidense en las guerras de Afghanistán e Irak.
La gente común puede ser que algo haya oído sobre la trata de blancas organizada por los cuerpos de paz de las Naciones Unidas, pero no lo ha hecho consciente. Como sólo se trata de prostitutas. Pero ignoran todo lo referente al estado de esclavitud en que caen estas muchachas, la violencia que el sistema ejerce sobre éllas y cómo los organismos de protección de los estados las ignora y aún más, las presiona a que no abran la boca.
La actuación de Rachel Weisz como Kathryn Bolkovac, tiene mucho que ver con el impacto que causa esta película sobre el espectador. Es su composición del personaje sobre una persona real lo que la vuelve tan cruda y sobrecogedora.
El guión del film sigue, con las lógicas reducciones de tiempos y personas, la experiencia real que le tocó vivir a Kathryn Bolkovac como miembro de los cuerpos de paz.
Madeleine Rees (la mágica Vanessa Redgrave) le presta atención a Kathryn cuando consigue que por primera vez en la historia de Bosnia, una mujer musulmana sea escuchada por la justicia al denunciar los malos tratos a los que su marido la somete y condene al marido. Le pide que se haga cargo de la oficina de Control de los Derechos Humanos de los cuerpos de paz.
Y Kathryn lo hace. Lo que nunca podría haber adivinado es que los responsables de mantener la paz en la convulsionada Bosnia serían quienes promovieran los mayores abusos a los derechos humanos, sus propios jefes y compañeros.
Hasta la persona que tiene a su cargo la repatriación de los extranjeros, Laura Lavinia (magnífica Monica Bellucci), cierra los ojos como la mítica justicia ante los hechos consumados de la trata de blancas y se ampara en las reglas.
Es una película difícil de ver, no es grata, no tiene escenas románticas ni dulces. La mayoría de las situaciones son duras y llenas de crueldad. Pero por eso mismo la película sacude al espectador. ¿Es posible que esto haya sucedido en nuestro mundo?, ¿es posible que aún siga sucediendo? son las preguntas que asaltan a las conciencias alarmadas.
En la que es, por ahora, su única película, Larysa Kondracki demuestra tener la sensibilidad necesaria para hacer que lo que la cámara registra se convierta en realidad ante los ojos del espectador inteligente.
Hay que destacar la actuación de Roxana Condurache, una modelo rumana, en el papel de la adolescente Raya, en manos de los traficantes y también de David Strathairn, como Peter Ward, a cargo de los Asuntos Internos del cuerpo de paz.
Trailer
“La verdad oculta” es una demoledora denuncia narrada con total realismo, que acusa directamente a la ONU de comportarse como ejércitos de ocupación y admitir los peores actos de barbarie con cobertura diplomática. Imprescindible. Diez puntos es mi calificación para esta reconfortante lección de humanidad.

martes, 11 de noviembre de 2014

El hada ignorante (Ferzan Ozpetek, 2001)

La historia de "El hada ignorante" comienza con Antonia (Margherita Buy) y Massimo (Andrea Renzi) recorriendo las galerías de una exposición de arte y jugando a tener un affaire amoroso cuando en realidad son marido y mujer desde hace 15 años.
Luego vemos aspectos de sus respectivos trabajos, élla como médica especialista en SIDA y él como ejecutivo de publicidad. Recorremos el suntuoso departamento donde viven con una criada y, cuando él sale de su trabajo y élla le está diciendo a un paciente sobre cómo afrontar el hecho de ser seropositivo, dos autos atropellan a Massimo y Massimo muere.
La historia se vuelve hacia Antonia. Cómo afrontar el hecho de estar sola, como deshacerse de los objetos de Massimo y, entre estos objetos, un cuadro proveniente de su oficina, revela en la dedicatoria, una relación oculta de Massimo desde hace 7 años. La dedicatoria está firmada crípticamente "el hada ignorante".
Antonia decide buscar a la amante secreta de Massimo y descubren el remito con el que llegó la pintura a su oficina. Va al domicilio de la Srta. Mariani y la recibe Serra (Serra Yilmaz) quien le dice que la Srta. Mariani duerme durante el día porque trabaja de noche en el mercado central. Que la vaya a ver al puesto del mercado o que vuelva el domingo al mediodía.
Cuando vuelve el domingo al mediodía la recibe Michele (Stefano Accorsi) rodeado de sus amigos y amigas, guys, travestis y lesbianas, quien le dice que va a ser imposible que encuentre a la Srta. Mariani y que si no lo ve es porque no lo quiere ver.
Antonia se va pero vuelve abriendo la puerta con la llave que Massimo tenía. Michele entonces le confiesa que él fue el amante de Massimo durante los últimos 7 años.
La historia da otra vuelta de tuerca y se centra en los amigos de Michele, en sus pequeñas y tristes historias. Lo que Antonia quiere descubrir es qué fue lo que hizo a su marido tener una relación con Michele y sin darse cuenta, élla misma inicia una relación con Michele y el mundo que lo rodea.
En un film estupendamente filmado, una historia libre como el aire se cuela por entre nuestros dedos y nos permite, por una hora y un poco más, espiar en la historia de esta gente marginada que se protegen entre éllos al amparo de la terraza del departamento de un ser excepcional como es Michele.
No voy a contar más sobre la historia porque pretendo que ustedes, espectadores inteligentes que leen los posts de mi blog, la vean y extraigan sus propias conclusiones.
Es una película agradable, serena y alegre dentro de lo que es posible en la vida diaria.
Las actuaciones son todas buenas. Rescato los gestos de Serra Yilmaz.
Trailer
Ocho (8) puntos sobre diez para "El hada ignorante".

domingo, 9 de noviembre de 2014

Brillo de luna (Luna papa) (Bakhtyar Khudojnazarov, 1999)

Bakhtyar es un realizador nacido en Tadjikistán, una de las ex repúblicas socialistas soviéticas. "Luna papa" está filmada completamente en un pueblo de Tadjikistán, Khujand (ver imágenes en el enlace adjunto),
La magia de esta comedia surrealista es tan grande que no podemos saber si realmente la vida es así es Tadjikistán o es algo soñado por el realizador.
La anécdota es sencilla, Mamlakat (Chulpan Khamatova, la joven actriz tártara de Good bye Lenin) es una joven de 17 años que vive con su padre Safar y su hermano Nasreddin (Moritz Bleibtreu, sí, el actor alemán que corría con Lola), deficiente mental. Luego de avanzada la película nos enteraremos que su deficiencia es producto de haber estado en la guerra de Afghanistán.
Safar mantiene a su familia criando conejos y chivos. Desde la muerte de su esposa, Safar se ha vuelto un poco más excéntrico y celoso de sus hijos.
Mamlakat sueña con ser actriz y la llegada al pueblo de la compañía teatral (viajan en un avión), le daría oportunidad de conocer a los actores y ofrecerse como aprendiz, pero llega tarde. El viaje con su padre a un pueblo vecino para vender conejos se malogra cuando la policía, que viaja en un tanque amarillo, intenta quedarse con los conejos y Safar rapta al jefe de la banda.
Pero un actor sigue a Mamlakat en la oscuridad y con falsas promesas (le dice que conoce a Tot Cruise), la seduce. Esa aventura nocturna va a desencadenar el resto de la película una vez que Mamlakat se de cuenta que está embarazada.
La película está contada por el hijo aún no nato, desde el vientre de su madre. Prestar atención a sus descripciones porque contienen las claves del argumento.
Deliciosa comedia dramática, no pierde oportunidad de anotar detalles surrealistas a la historia como el vuelo del techo de la casa, donde se ha refugiado Mamlakat para escapar de la persecución de la gente del pueblo, propulsado por dos ventiladores de techo, que es sencillamente mágico.
También la muerte de su padre y su novio estando a punto de casarse, provocada por un toro que cae del cielo.
Toda la magia de las historias orientales está implícita en esta película desde el viaje a Samarcanda, buscando al actor responsable del embarazo, hasta las razzias destructivas por el pueblo de Nasreddin cuando sueña ser avión.
Toda la película brilla por sí misma. Las escenografías, los caballos corriendo por las calles del pueblo en rebaño. Las actuaciones son magníficas, nos convencen de la realidad de lo que se cuenta.
Las actuaciones de Mamlakat como parte del grupo "La huerta", donde baila y canta vestida de zapallito.
El espectador curioso va a quedar subyugado por la magia visual de "Luna Papa" y no se va a poder desprender de sus imágenes durante un largo tiempo.
Daler Nasarov - Loneliness (Banda de sonido)
Merecidos 10 puntos para "Brillo de luna" o "Luna papa".

viernes, 7 de noviembre de 2014

La mirada del hijo o Madre e hijo (Pozitia Copilului) (Calin Peter Netzer, 2013)

El cine rumano se ha convertido en los últimos diez años el que películas de más alta calidad humanista produce. Evidentemente toda una generación de realizadores han tenido la oportunidad de poder expresarse libremente sin tener que contar historias de dictadura ni de la guerra ni de la pobreza como clichés.
Esta película es un caso típico de autopsia de las relaciones humanas.
¿Es una madre quien debe solucionar todos los problemas de sus hijos?, ¿qué papel les queda en sus vidas a los hijos?, ¿hasta qué edad deben los hijos seguir escuchando a sus padres?.
Por encima de la anécdota formal de un accidente de tránsito que causa la muerte de un chico de 14 años, la película gira alrededor de que Cornelia Keneres (una brillante interpretación de Luminita Gheorghiu), ha perdido contacto con su único hijo Barbu (Bogdan Dumitrache) y encuentra la ocasión de volver a recuperar su influencia sobre él por el accidente en el que Barbu ha atropellado a un chico, causándole la muerte.
Dónde empieza y termina el amor maternal y dónde la manipulación de una persona sobre otra.
En diálogos brillantes, Cornelia expone su dramática situación ante su cuñada Olga Cerchez (Natasa Raab), quien más tarde tendrá la lucidez suficiente para llevarla a la comisaría donde está detenido Barbu.
También los diálogos con su marido Rasa (Florin Zamfirescu), quien frente al desborde emocional de su mujer intenta traer la lógica y la cordura a la situación.
Y finalmente, la charla con su aborrecida nuera Carmen (Ilinca Goia), de la que sabemos por su charla con Olga que "ni siquiera mueve un dedo para levantar su plato de la mesa", donde le propone un pacto de cooperación y se entera de los problemas íntimos de la pareja.
La visita a la casa de los padres del chico muerto, donde apela a su veta dramática para intentar convencerlos que no lleven a juicio a su hijo.
Pero por sobre todas las cosas, a pesar del guión melodramático, la película no cae en ningún momento en el melodrama. No hay escenas que inviten a la angustia, ni al llanto, ni siquiera a la emoción.
La vivisección de los personajes es cordial, pero seca de humor o emotividades.
La entrevista con un testigo del accidente para intentar que cambie su declaración, es una obra maestra de manipulación política, certera y fallida al mismo tiempo.
Las casi dos horas de duración pasan inadvertidas por el gentil uso que el director hace de las cámaras y de los ambientes. La fotografía es impecable y también el uso de canciones populares para ilustrar momentos de escasa tensión.
 Trailer
El Oso de Oro del festival de Berlín 2013 le fue otorgado al director con toda justicia. Yo no tengo premios que otorgar, pero si mi calificación significa algo para el espectador, se lleva los diez puntos sobre diez con toda justicia.

lunes, 3 de noviembre de 2014

La mentira infame (The children's hour) (William Wyler, 1961)

William Wyler es un director de grandes super producciones, entre ellas Ben-Hur y Funny girl. Pero esta es una película diferente. Es aún diferente para el cine de Hollywood.
"La mentira infame" está basada en una obra de Lillian Hellman, pero la traslación al cine dista mucho de ser teatral. De todos modos lo importante es lo que se cuenta y cómo se lo cuenta.
Karen (Audrey Hepburn) y Martha (Shirley McLaine) fueron compañeras de colegio y juntas y con mucho esfuerzo han podido crear una escuela para niñas con internado.
Una de las niñas, bastante problemática, es Mary (Karen Balkin), quien promueve la desobediencia y no con técnicas sutiles sino apelando a lo que haga falta para salirse con la suya.
Como los retos no tienen ninguna consecuencia en sus hábitos, las maestras apelan a medidas disciplinarias como obligarla a cambiar de cuarto para proteger a sus eventuales compañeras.
El novio de Karen, Joe (James Garner), es el médico al que acuden cuando surge algún problema de salud y Mary es especialista en desmayos y ataques cardíacos. Pero Joe tiene bien catalogada a Mary quien es en efecto su prima.
La tía de Martha, Lily (Miriam Hopkins) es una descerebrada que no tiene pelos en la lengua para calificar a su sobrina de anormal delante de sus alumnas.
Cuando su abuela viene a buscarla, Mary no tiene mejor idea que inventarle una relación homosexual entre las maestras y la abuela, (Fay Bainter), se agarra de sus palabras y las divulga por todo el pueblo. Como consecuencia, los padres retiran a sus hijas de la escuela.
Cuánto daño puede llegar a causar una mentira y, aunque luego se desacredite, la mancha que ha esparcido ya no se limpiará nunca más. Esto es lo que esta película (y obviamente la obra de Lillian Hellman), sostiene.
La fuerza dramática de los hechos está llevada con cuidado y sin grandes escenas dramáticas. La maldad infantil es equivalente a la maldad anciana de la abuela de Mary.
Joe, que las ha defendido hasta las últimas consecuencias, finalmente es obligado por Karen a preguntarle si es verdad o no lo que se afirma y aunque élla diga que no es verdad, la duda queda en su mente. La mentira contagia y empaña hasta las relaciones más limpias. Es uno de los peores daños de la humanidad y esta película, del gran William Wyler, lo deja bien en claro.
Es insólito que una productora de Hollywood haya financiado esta película y también es lógico que luego la haya escondido. No está muy bien dar rienda suelta a la verdad.
Y mucho menos en cine.
Escena
Siete puntos sobre diez para esta excelente realización norteamericana.

miércoles, 29 de octubre de 2014

Hijos del hombre (Alfonso Cuarón, 2006)

Sobre la novela de P.D. James, el director Alfonso Cuarón y cuatro escritores más, construyeron un precioso guión que ilustra una historia de desesperanza y violencia.
Corre el año 2027 y desde hace 18 años que ningún bebé nace en la tierra. Por algún motivo no develado, la infertilidad se ha vuelto común entre las mujeres y las que estaban embarazadas, de un modo u otro han abortado.
La sociedad es caótica, envuelta en redes de terroristas, con policías armados patrullando las calles y deteniendo a cuanto sospechoso de ser inmigrante ilegal se cruzan, para cazarlos como a delincuentes.
En Inglaterra se han armado campos de concentración para inmigrantes ilegales, donde viven en medio de la mugre y los malvivientes, abandonados por la sociedad.
Es en esta sociedad que Theo Faron (Clint Owen), golpeado por la noticia de la muerte del ser humano más joven del planeta (Diego Ricardo) en Buenos Aires (tenía 18 años y 4 meses), es secuestrado por un grupo de activistas autodenominados "los Peces".
El secuestro tiene como objetivo que Theo consiga un salvoconducto que le permita viajar fuera del país a una joven mujer. Quien se lo exije es su ex-mujer, Julian (Julianne Moore) y la joven mujer es Kee (Clare-Hope Ashitey). Quien se lo puede conseguir es un pariente que tiene un alto cargo en el gobierno, Nigel (Danny Huston).
Es muy interesante la descripción que hace el director de la vida más allá del Arco de Wellington, donde un mundo de gente VIP vive y disfruta como si la destrucción no rondara al mundo. En su oficina, Nigel tiene el "Guernica" de Pablo Picasso, que han podido "rescatar" antes de la destrucción de Madrid.
Son muchas los contratiempos que les tocarán vivir y a cada paso, la película se adentra más y más en un clima de violencia sistematizado, donde las armas están en manos de cualquiera y la muerte al orden del día.
Es como que el ser humano, perdidas sus expectativas de perpetuarse, quisiera solo destruir a sus semejantes y a su entorno, no muy lejos de la realidad de nuestros días, año 2014.
Perfecta es la sincronización de los acontecimientos y perfecta también la filmación, hasta hay algunas escenas donde las gotas de sangre manchan el vidrio de la cámara.
En su ayuda acudirán el amigo de Theo, Jasper, en la magistral interpretación de Michael Caine, quien vive en medio de un bosque con las entradas a su casa camoufladas por ramas simulando ser arbustos. Jasper vive en compañía de su mujer momificada cultivando plantas de marihuana.
Ya en la ciudad de los inmigrantes ilegales, la ayuda les va a llegar de parte de Marishka (Oana Pellea), una gitana de buen corazón.
No voy a contar el argumento, pero a cada secuencia, el tiempo se acelera y la acción se dispara. Es una película de ciencia-ficción con mucho de aventuras y el drama constante del fin de la raza humana clavado como daga en el corazón de los espectadores.
En muchos rincones de nuestro planeta la vida es así tal cual, sin esperanza alguna de un futuro mejor.
Trailer
Ocho puntos para esta obra maestra de Alfonso Cuarón. Y al espectador que no la haya visto se la recomiendo.


martes, 28 de octubre de 2014

El buen corazón (Dagur Kári, 2009)

Dagur Kári nació en París de padres islandeses que a sus tres años regresaron a vivir a Islandia.
Se graduó en la National Film School de Copenhage y con su corto de graduación ganó 11 premios en festivales internacionales.
Aquí construye una película oscura, como filmada en el interior del alma humana, en la que los escenarios que predominan son, el bar de Jacques (Brian Cox) que como el personaje dice, es un bar, no es un café ni un restaurant, es solo un bar y por otro lado, el hospital.
Al comienzo de la película vemos llegar en una ambulancia a Jacques con su perro ovejero que no se separa de él (es interesante verle los zapatos de quirófano que el perro lleva puestos). Ha tenido su quinto infarto. Su compañero de pieza es Lucas (Paul Dano), un joven suicida que intentó cortarse las venas pero sin éxito.
Se inicia una relación muy particular entre el hosco y gruñón Jacques y Lucas. El personaje que compone excelentemente Paul Dano es bastante especial. Es un muchacho todo corazón que no puede integrarse a la sociedad, porque como él mismo dice, yo estoy fuera, no hay lugar para mí.
Las enfermeras y médicos del hospital hacen una colecta y le dan un dinero cuando deja el hospital que él va a repartir entre sus compañeros vagabundos.
Por otra parte Jacques solo tiene un amigo en el mundo que es Enrique. Enrique vive en alguna isla del caribe de su plantación de café junto a su mujer Josefina y a la hija de ambos y es un poco como el paraíso perdido de Jacques.
Jacques decide llevarse a vivir con él a Lucas y lo va a buscar a la caja de cartón en la que vive bajo las vías del tren. Emprende un plan para educarlo porque quiere que lo suceda al frente del bar cuando él muera. Le hace cortar el pelo y vestir un poco más decentemente. Pero Lucas sigue durmiendo en el piso debajo de la cama de su cuarto.
Jacques no acepta nuevos clientes en su bar y a los que entran por casualidad los espanta. Tampoco las mujeres son aceptadas.
Hasta que un día, estando solo Lucas en el bar, aparece empapada por la lluvia, April (Islid Le Besco) y Lucas con su gran corazón no puede echarla de vuelta a la calle. April es una azafata frustrada, porque a último momento ha tenido miedo de volar.
Hay muchos mensajes literarios en esta película. Jacques con su corazón maltrecho, Lucas con su buen corazón y su inocencia inmaculada debajo de la mugre y April, una azafata que tiene miedo de volar.
No voy a contar el resto de la historia porque no tendría gracia después verla para los espectadores, pero es una película muy interesante y bella, a su manera. Una parábola moral y ética de los tiempos que nos tocan vivir.
Trailer
Siete puntos sobre diez para "El buen corazón" y algo que me gusta sobremanera es que sea una coproducción entre Islandia, Francia, USA, Dinamarca y Alemania, una película casi perteneciente al género humano.

lunes, 27 de octubre de 2014

Made in Dagenham (Nigel Cole, 2010)

En Dagenham, Inglaterra, un suburbio de Londres, está ubicada una de las plantas de fabricación de automotores Ford. En 1968, de los 15000 empleados que tenía la planta, 187 eran mujeres.
Estas mujeres trabajaban en muy malas condiciones físicas, cosiendo las fundas para los asientos. Como la fábrica no les da respuesta a sus requerimientos de reconocer que sus puestos son especializados y como tal deben ser pagados, deciden encarar un día de paro para protestar por la falta de atención.
En respuesta, reciben una carta de muy mal tono por parte de la fábrica, donde se las conmina a buscar siempre por todos los medios, una solución pacífica a los conflictos. Esta respuesta, que llevan a los delegados gremiales, es menospreciada por los sindicalistas diciendo que es la respuesta usual de la fábrica. A la falta de protección por parte del gremio y la desidia por parte de la fábrica, en lo que llaman con todo derecho, una falta de respeto, las 187 mujeres inician un paro general por tiempo indeterminado.
Por supuesto que ni los ejecutivos de la empresa ni los dirigentes gremiales las toman en serio, pero cuando la fábrica debe paralizar su producción por falta de fundas para los asientos, las aguas se vuelven más oscuras.
Sally Hawkins encarna eficazmente a Rita O'Grady, la maquinista que toma las riendas en el movimiento y es la voz sensata pero firme, frente a las amenazas del resto de los involucrados.
Bob Hoskins es el gremialista que abre los ojos de Rita frente a lo que es la verdadera injusticia. Las mujeres, a igualdad de responsabilidades, tienen menor salario que los hombres.
La huelga toma entonces como bandera, "Igualdad de salarios". Poco a poco son escuchadas por la prensa y los medios les hacen entrevistas. Pero la central de Ford en Estados Unidos está muy poco propensa a dar equidad de salarios para las mujeres en Inglaterra, porque sino deberían hacerlo en el resto del mundo y envía a un especialista rompe-huelgas.
Este especialista lleva sus amenazas hasta el mismo gobierno inglés, conminando a la ministra Barbara Castle (una fogosa pelirroja encarnada por Miranda Richardson) a terminar con la huelga bajo apercibimiento de cerrar las plantas en Inglaterra.
La inteligencia del guión y del director, es no llevar a las huelguistas hacia las falsas banderas de la política sino haciéndolas actuar siempre contra la injusticia de la falta de equidad en los salarios.
Sally Hawkins no es físicamente lo que el espectador puede imaginar de una líder y se vale de eso mismo para encarnar con gran sabiduría y humanidad a la conductora del movimiento.
Es una película que se ve con avidez y que en todos los frentes defiende sobre todas las cosas la condición de la mujer. Los ejecutivos, los secretarios de estado, los gremialistas, son todos hombres y como tales no tienen criterio para juzgar equitativamente las razones del movimiento femenino. Rita les dice a los gremialistas, ustedes deberían defendernos como obreras que somos, así como lo hacen con los hombres.
También se juegan los dramas personales de las huelguistas y de sus familias, así como del resto de los obreros que quedan sin paga al cerrar la fábrica.
Lástima que después de tanta lucha y reivindicación, los ingleses hayan terminado eligiendo a Margaret Thatcher para que destruyera el aparato productivo inglés.
Trailer
Para una excelente dramatización de esta huelga que consiguió movilizar a la Ford en Inglaterra, a los sindicatos y políticos, ocho puntos sobre diez.


lunes, 20 de octubre de 2014

Lorca, muerte de un poeta (Juan Antonio Bardem, 1987)

Juan Antonio Bardem dirigió una miniserie en 6 capítulos, para la televisión española, sobre la muerte de Federico García Lorca. Luego, utilizando los dos últimos episodios de la miniserie, "Una Guerra Civil" y "La Muerte", logra este prodigio de emoción y sentimientos que es la película.
Juan Antonio Bardem ha sido uno de los grandes directores españoles y lograr llevar a cabo obras líricas y apasionadas fue su especialidad.
En casi 2 horas, la película nos muestra con tanta intensidad y pasión lo que fue el llamado a la sedición de los militares españoles con cabeza en Sevilla, contra el gobierno republicano, y la repercusión de estos hechos en la ciudad de Granada.
La violencia con que desataron la represión y persecución de aquellos a quienes consideraban peligrosos. Los fusilamientos a granel, el ataque y destrucción del Albaicín en Granada con baterías de cañones ubicados en la fortaleza de la Alhambra, la muerte por las calles y los tejes y manejes internos de quienes detentaban el poder de la fuerza.
Basándose en el libro de Ian Gibson, es el mismo Juan Antonio Bardem con la colaboración invaluable de Mario Camus, quien escribió el guión de esta obra de arte.
Federico García Lorca, vive su vía crucis de miedos internos y de presentimientos de muerte, entre todos estos hechos de extrema violencia, Venido a Granada para pasar el verano en la casona familiar, ve, escucha y vive personalmente la sangrienta matanza desencadenada por el odio de los fascistas contra el pueblo español.
Comienza la película con la escena del asesinato, por fusilamiento a sus espaldas, en una ruta de tierra, perdida en la sierra, de un maestro cojo, dos banderilleros y el poeta.
Es en esa escena, cuando Federico que va caminando hacia la nada, se da vuelta para mirar a los ojos de la muerte, cuando el director con una sensibilidad extrema nos hace sentir el tremendo terror de ese ser desvalido, entregado a las fieras de la muerte.
Nickolas Grace, un sensible actor inglés, es a quien le cupo el traje de Federico García Lorca y lo lleva puesto a la perfección. Es claro que ha debido ser doblado, pero el doblaje es sumamente delicado y no llama la atención.
Es de destacar también la impresionante fotografía, de Hans Burmann y la edición, de Guillermo Maldonado, quienes logran junto al director, que esta película se yerga vertical y contra viento y marea desafíe a las censuras y a las malas políticas de muerte del ser humano estancado en su evolución.
Presentación
Diez puntos es mi calificación para esta hermosa obra de arte que ha de apretar el corazón de los espectadores sensitivos.

domingo, 19 de octubre de 2014

Magia a la luz de la luna (Woody Allen, 2014)

Una buena nueva de Woody Allen. Y ojo que viene recargado. Después de la fallida aventura en Italia, Woody Allen se inventa nuevamente.
En esta comedia teatral, muy a lo Bernard Shaw, en que los personajes hacen entradas y salidas de las escenas y en que los escenarios son casi todos exteriores, salvo la dichosa "luz de luna".
A quien le interese conocer un poco más en profundidad el devenir filosófico de Woody Allen, va a disfrutar de esta película donde la magia quiere volverse realidad y puede hasta mover las estanterías del más incrédulo.
Hay mucho dicho, quizás demasiado, pero está bien, las cosas claras deben ser llamadas por su nombre y descriptas completamente.
Stanley (Colin Firth), un flemático mago inglés que hace su show bajo la enigmática personalidad del chino Wei Ling Soo, es un cínico y pragmático hombre que vive para desenmascarar fraudes. La película se desarrolla en los años 20 del siglo pasado, cuando mediums y espiritistas estaban a flor de tierra en toda la escena.
Howard (Simon McBurney), un colega, llega a su camerino a pedirle un favor. Le han pedido que desenmascare a una medium norteamericana, pero a él le ha resultado imposible. Stanley se prende al pedido de Howard ya que aprovechará para visitar a su tía Vanessa (la inefable Dame Eileen Atkins) que vive también en las tierra de Provenza, hoy conocidas como Costa Azul.
La medium en cuestión es Sophie (Emma Stone), quien viaja en compañía de su fan y protectora madre (Marcia Gay Harden) y están residiendo en la mansión de Grace (Jacki Weaver) donde su hijo Brice (Hamish Linklater), enamorado de Sophie, le compone canciones en su ukelele y quiere casarse con élla.
En escenarios de una belleza incomparable, Woody Allen desarrolla las escenas de este film, de algún modo, repitiendo los extensos diálogos de sus primeras películas, pero donde los actores se manejan en escenarios teatrales, parecidos a los que Alain Resnais impuso en sus películas.
El debate de Woody sobre la posibilidad de la existencia de Dios o de lo no dominable por el espíritu racional del ser humano, es algo que podría pasar desapercibido a quien se quede con la primera vista, pero no puede pasar de largo ni dejar de sorprender al espectador profundo.
Trailer
Nueve puntos sobre diez para esta mágica "Magia a la luz de la luna".

jueves, 16 de octubre de 2014

Violette (Martin Provost, 2013)

Martin Provost tuvo el reconocimiento de los críticos y el público con su extraordinario film sobre una pintora casi desconocida, Seraphine de Senlis, "Seraphine". Tardó tres años en liberar su próxima película, "Dónde va la noche", también con Yolande Moreau y luego de dos años más, retoma su línea de biografías noveladas con "Violette", sobre la escritora Violette Leduc.
A través de capítulos que llevan el nombre de la persona que más influenció su vida en ese período, nos va haciendo comprender el alma solitaria y necesitada de afecto de Violette Leduc.
De cómo su espíritu caía una y otra vez en la desesperación, aferrándose a relaciones como la de Simone de Beauvoir, que fue muy importante en su vida y la impulsó a sublimar sus tragedias a través de la escritura, siendo una auténtica mecenas para Violette, para sus amores imaginarios.
Una y otra vez cuenta Violette sus desdichas a través de sus novelas, "La asfixia", "La hambrienta", "Estragos", pero lo hace desde su vientre, con toda la fuerza de su verdad sin hipocresía.
Es claro que los años 50 y 60 fueron los años del despertar a la vida de la femineidad.
Históricamente reprimidas y encasilladas a funcionar como madres y/o esposas, las mujeres no tenían derecho a su tristeza, su sensualidad y sobre todo, a su necesidad de ser consideradas como seres humanos.
Violette Leduc escribe sobre su vida y es poco lo que no ha experimentado desde su infancia y adolescencia. Tras un matrimonio que termina con un aborto, termina viviendo del producto económico del mercado negro, arriesgando su libertad para poder sobrevivir.
Simone de Beauvoir, quien lucha por la emancipación de la mente femenina, ve en Violette su contrapartida para la libertad de las necesidades sensitivas de la mujer.
Pero lo esencial es que a través de la escritura, Violette pudo superar su baja auto-estima y su necesidad de ser considerada y valorada como ser humano.
Es excepcional el trabajo de Emmanuelle Devos en el rol de Violette, tanto como la seriedad y pragmatismo con que Sandrine Kiberlain interpreta a Simone de Beauvoir.
" Un día, ella descubrió la Provenza. Sensual, curiosa, emotiva, encontró en este paisaje la serenidad que le permitió comprenderse con exactitud" dice sobre Violette, Simone de Beauvoir en una entrevista radial.
La dirección de Martin Provost muestra ser justa y amable a pesar de la sordidez del medio en que Violette vivió gran parte de su vida.
Trailer
Una hermosa película para sentir a fondo. Nueve puntos para "Violette".


martes, 14 de octubre de 2014

Un solo verano de felicidad (Arne Mattson, 1951)

El título original de esta película es "Bailaron un verano" y es a ese verano que representa la vida, el calor y el amor, que Arne Mattson dedica esta película.
Dice el pastor ante la tumba de Kerstin al inicio del film: "Ella sacrificó su vida en un altar de aberración. Grande es el precio de la impiedad, la aberración y el egoísmo".
Es el año 1951, hace seis años que terminó la segunda guerra mundial y soplan nuevos vientos para la humanidad. El discurso moralista, hipócrita y envidioso de los adultos, cede terreno a la libertad de los jóvenes.
Pero todavía la presión del mundo adulto es muy grande y eso es lo que representa el auto del pastor, llevándose por delante la vida de quienes osan oponerse al discurso de la iglesia.
Göran (Folke Sundqvist) ha terminado su escuela secundaria y va a la granja de su tío a pasar el verano. Allí conoce a Kerstin (Ulla Jacobson) y se enamoran a primera vista.
Las vicisitudes de su relación están mechadas de los apuntes del director hacia la sociedad de esa aldea rural. El drama hace su entrada con el inicio de la relación de la mano de Helge, el tonto de la aldea, al que se identifica rápidamente por el sonido de una flauta de afilador.
La narración sigue su curso y cada intervención del pastor da lugar a nuevos discursos de culpa y castigo para los jóvenes.
Y está justamente en la precisión con que se describe la maldad de los principios inflexibles del pastor donde el director pone el castigo de Dios.
Aunque los jóvenes vivan su amor con honestidad e intensidad, la sociedad que los rodea obedece el mandato del pastor y castiga cuanto pueda haber de amor en los jóvenes.
Al discurso punitivo del pastor, el director, en el personaje del director de la obra de teatro (el maestro de la escuela), contesta:
"Amada Kerstin...te recordaremos como el rayo de luz que fuiste para todos nosotros. Nadie puede saber por qué tuviste que sacrificar tu vida... (el espectador sí lo sabe, fue al auto del pastor), pero sabemos que nadie tiene el derecho a juzgar. Aquéllos que juzguen serán un día juzgados bajo la misma ley."
Clip (en sueco)
Ocho puntos para esta excelente comedia moral sueca que ganara los festivales de Berlín y de Cannes.

domingo, 12 de octubre de 2014

Amar, beber y cantar (Alain Resnais, 2014)

El canto del cisne de Alain Resnais. Su última obra cinematográfica.
Basada en una pieza teatral de Alan Ayckbourn (Life of Riley), está trasplantada al marco cinematográfico de un modo muy particular por Resnais.
Por de pronto, cada escena se desarrolla en un escenario teatral-cinematográfico, donde las entradas son pesadas cortinas de material plástico. Los personajes dicen sus líneas y luego se esfuman para dar paso a la siguiente escena.
Todo el argumento gira alrededor de George Riley y de su cáncer terminal, George sin embargo no aparecerá en toda la obra pero será invocado en casi todos los diálogos. Su próxima muerte conmueve a un grupo de sus amigos. Estos amigos están planeando montar una obra teatral y cuando uno de los intérpretes desiste, no tienen mejor idea que invitar a George Riley a que lo reemplace.
En tono de comedia de salón, con alguno que otro diálogo un poco subido de tono, la sonrisa del espectador está descartada.
Los intérpretes, Sabine Azema, con su carismática presencia, Michel Vuillermoz e Hyppolite Girardot, con sus tonos de seriedad impasible (no nos olvidemos que son intérpretes franceses, hablando en francés, caracterizando a flemáticos personajes ingleses de la ciudad de York).
A ellos se les unen Caroline Sihol (una impasible Tamara), Sandrine Kiberlain (la ex-mujer de George Riley, Monica), quien está viviendo con Simeón (André Dussollier) un explosivo agricultor.
No voy a contar el desarrollo de la obra porque algo que tiene de bueno es su continuo ascenso hacia situaciones cada vez más y más impensadas que asombran al espectador.
La música, muy acertada también, es de Mark Snow, como la de las últimas películas de Alain Resnais desde "Las hierbas salvajes".
Un espectáculo delicioso para disfrutar con todas las ganas de vivir de Alain Resnais en la que quizás sabía que era su despedida.
Trailer en portugués para su estreno en Brasil
Nueve puntos es mi calificación para "Amar, beber y cantar"

Pirosmani (Gueorgui Shengelaya, 1969)

"Pirosmani" es el nombre del pintor georgiano Nikolo Pirosmani, que vivió entre 1862 y 1915 en la hoy república de Georgia.
De origen humilde, desempeñó todo tipo de trabajos, desde conductor de trenes hasta pintor y albañil.
La película comienza cuando abandona la granja donde vivía con sus dos hermanas para irse a la ciudad. La ciudad era Tibilisi o Tiflis, hoy, como entonces, capital de la república de Georgia.
Llegó un momento en que no hubiera taberna o restaurant que no contara con un cuadro de Pirosmani para exhibir. Pintaba animales, desde una jirafa hasta vacas y también los personajes característicos de la vida popular. También retratos imaginarios de los personajes mitológicos de la historia georgiana, como Rustaveli .
Mesas donde 4 o 5 comensales, todos éllos hombres, ataviados a la usanza de la época, celebraban con vino y buenas viandas. Pero también pintó paisajes y pueblos. Todo en el más puro estilo que hoy llamamos naif.
La Sociedad de Artistas Georgianos lo invitó a unirse debido al entusiasmo con que sus obras fueron recibidas en Moscú, pero la relación de Pirosmani con los intelectuales siempre fracasó por su absoluto desdén de las formas y las relaciones convenientes.
Murió en la más absoluta pobreza, pero esto no está en la película, aunque aparezca insinuado.
La película adopta el diseño de las pinturas de Pirosmani y cada encuadre, cada escena, cada situación, es una obra de arte. El estilo cautiva de entrada al espectador. Plantas enormes en interiores. Animales de granja moviéndose alrededor de la gente. Paisajes con perspectivas pictóricas.
No cabe la menor duda que mucho de éllo se debió a que se contó con el pintor Avtandil Varazi para personificar a Nikolo Pirosmani y también para hacerse cargo de la dirección de producción.
Está muy clara en la película la negativa de Pirosmani a dejarse envolver por las prácticas comerciales que más le hubieran convenido y en lugar de éllo elegir vivir su vida como más le gustaba.
Cuando echa a su socio de su tienda de comestibles porque lo quiso estafar con una novia, según él, fea como la peste, decide arruinar el negocio y pretende cobrar exorbitancias a sus clientes habituales y regalar todas los comestibles a gente indigente.
Es como un cuento oriental, embebido en los gustos y las modas georgianas de principios del siglo XX y en donde los auténticos cuadros de Pirosmani encuadran a la perfección.
Cuadro de Nikolo Pirosmani
En la escena siguiente, en una taberna, un compañero cuenta que encontró la entrada a un paraíso donde están las tumbas de Rustaveli y de la Zarina Elena. Pirosmani le pide que lo conduzca ya, en ese mismo momento a la entrada mágica.
Escena de la entrada al paraíso
Es imposible calificar una película de esta singular muestra pictórica. Por lo magistralmente realizada y lo atractivo de su belleza artística se merece diez puntos.



jueves, 9 de octubre de 2014

Chantrapas (Otar Iosseliani, 2010)

Otar Iosseliani es un director de cine nacido en 1934 en Tiflis, hoy república de Georgia. En los tiempos de su formación, Georgia era una de las repúblicas socialistas soviéticas.
En 1982 se radica en Francia y adquiere la nacionalidad francesa, siendo su obra ampliamente reconocida en el mundo cinematográfico habiendo ganado los festivales de Berlín, Venecia y Mar del Plata en dos oportunidades, una de éllas justamente por "Chantrapas".
Su estilo es muy peculiar. Los personajes aparecen y desaparecen en el cuadro de la pantalla según les conviene y no según el ritmo de la película. No existen los primeros planos en estos mundos surrealistas que se mueven al margen de los enfoques de la cámara. Con ese estilo tan suyo, las películas de Iosseliani son algo caóticas para el espectador ordinario.
En "Chantrapas", por primera vez en su larga filmografía, hay un guión y hay personajes, no como en sus otras películas donde la cámara se distrae y cambia de personaje a cada rato y, al cambiar de personaje además, cambia de historia.
"Chantrapas", título sin traducción, cuenta la historia de un joven realizador de cine, Nikolas (Dato Tarielachvili), que en los años 50 choca con la burocracia de los dirigentes políticos y su rígida censura. Es muy graciosa la escena en que lo remueven como editor y colocan en su lugar al portero del lugar. Finalmente consigue que lo dejen salir del país y viaja a Francia.
En París hace cualquier trabajo que le aparezca, desde cuidador de un zoológico hasta albañil, y al mismo tiempo consigue apoyo para realizar una película. Pero hete aquí que el mismo panorama desolador se le presenta. Los productores quieren intervenir en el curso del film y decidir desde su duración hasta los personajes. También lo reemplazan como editor de su propia película.
En todos lados se cuecen habas y hasta hay una sirena que intenta cazarlo.
Hay que estar dispuesto a aceptar sus normas para poder disfrutar un film de Iosseliani y no siempre el espectador está tan dispuesto a entrar en su mundo surrealista.
Trailer
Y a pesar de todo se disfrutan plenamente las dos horas de duración del film. Ocho puntos es mi calificación para "Chantrapas".
"Este joven, muy joven, realizador, que viene de tan lejos"

martes, 7 de octubre de 2014

El director de matrimonios (Marco Bellocchio, 2006)

Una pequeña joya inesperada. Eso representa esta película en la filmografía del gran Marco Bellocchio.
De alguna manera vendría a ser su "Ocho y medio". Plena de imaginación, las escenas de la película se deslizan por la mente del espectador como si de un sueño se tratara.
Y que un poco toda película es eso, un sueño del que uno se despierta, a veces a medias, cuando llegan los títulos finales.
Bueno, Marco Bellocchio se ha encargado de plasmar esa alegoría en esta película.
Franco Elica (Sergio Castellitto) es un director de cine que está recorriendo Sicilia en busca de escenarios para su versión de "La novia".
Desciende del tren en Cefalú y allí conoce a un realizador de videos de matrimonios, Enzo Baiocco (Bruno Cariello) quien lo reconoce y le pregunta cómo filmaría él la escena de la pareja en la playa.
Y es entonces que se desencadena el sueño o pesadilla o eterno resplandor de una mente creativa.
Lo que Franco Elica imagina para esa escena de los recién casados en la playa, es visto por el príncipe de Gravina (Sami Frey) quien le exige que se haga cargo de la filmación del casamiento de su hija Bona (Donatella Finocchiaro).
Debe encontrarse con Bona al día siguiente en la iglesia de Santa Ursula, en la cima de un cerro. En la iglesia, Franco Elica se enamora perdidamente de Bona y se desencadena una película paralela que puede o no estar sólo en su mente.
Ya el espectador debidamente embaucado, asiste como después del encuentro con Bona, el príncipe amenaza a Elica con denunciarlo a la policía por abusar de chicas jovencitas con el pretexto de tomarles una prueba para el cine. Y el misterio se hace cada vez más grande, con Elica dentro del palacio, hablando con los perros en alemán.
No voy a seguir contando porque delataría la trama y quisiera que el espectador curioso viera esta película, que si no me equivoco ha pasado bastante desapercibida.
Que Marco Bellocchio es el mayor director cinematográfico italiano de la actualidad no está en duda. Que consigue llevar al espectador a dónde él quiere llevarlo, no queda ninguna duda. Que es un mago de los artificios cinematográficos, a veces al servicio de la verdad, como en "Bella addormentata" o "La hora de la religión" y otras veces, para beneficio de nosotros espectadores ávidos de sorpresas, al servicio del misterio cinematográfico, ya no tengo dudas.
Y, como dice y repite con aire sibilino en la película, es la muerte quien comanda en Italia. (Sibilino = "Que es misterioso porque parece que encierra un secreto importante o que puede tener varios significados ocultos".
La pareja en la playa
Nueve puntos sobre diez para "El director de matrimonios".

lunes, 6 de octubre de 2014

Hijos de la medianoche (Deepa Mehta, 2012)

Basada en la novela del gran escritor Salman Rushdie del mismo nombre, "Hijos de la medianoche" cuenta la saga del nacimiento y posterior evolución de la India.
La noche de la independencia de India y Pakistán, nacen dos bebés, que por una anarquista decisión de la enfermera Mary (Seema Biswas) son intercambiados. Uno, el hijo de un músico ambulante, pasa a ser el hijo de una familia acomodada de Agra, Saleem (Darsheel Safari -joven- y Satya Bhabha -adulto). El otro, el verdadero hijo de Mumtaz (Shahana Gowami) y Ahmed Sinaí, Shiva (Phurav Bandare -joven- y Siddarth -adulto) queda con el músico ambulante.
En base a ésta y muchos otros acontecimientos que se desarrollan con los personajes, la película cuenta la desgarradora historia de la India desde su independencia del imperio británico hasta los días del derrocamiento de la feroz dictadura de Indira Ghandi.
Cautivadora y con una evolución sin tregua, los personajes y las situaciones desfilan por la película.
Los "Hijos de la medianoche", son los niños que han nacido con la independencia del país y todos poseen algún don en particular. De esta manera, a través del realismo mágico, la realizadora nos muestra los diferentes sucesos que marcaron la historia de India y Pakistán independientes.
Producida por Canadá y UK, ya que creo que no hubiera sido posible el relato de guerras y persecuciones si hubiera sido producida en India. El reparto está formado por actores y actrices hindúes. La música, de Nitin Sawhney, es sin lugar a dudas también de inspiración hindú.
Los exteriores fueron filmados en Sri Lanka y a eso se debe la coloración puramente hindú de los escenarios.
Una gran película, con atractivos propios, aunque el espectador no esté interesado en el devenir de la historia hindú, el realismo mágico la emparenta con las grandes novelas latino-americanas y también con su triste realidad.
Las actuaciones son todas impecables y no hay tiempo para el melodrama, ya que las situaciones dramáticas se suceden a tiempo real, no dejando lugar para la escapatoria sentimental.
Trailer en español.
No hay momentos para el decaimiento de la acción en las dos horas y media de duración y hasta el final no sabemos cómo se desencadenarán los hechos.
Ocho puntos es mi calificación para "Hijos de la medianoche".


sábado, 4 de octubre de 2014

Inch'Allah (Anais Barbeau-Lavalette, 2012)

La historia que narra esta película no transcurre durante la guerra de Israel contra Palestina, sino que sucede en el estado natural en que se vive en Jerusalén, estado de guerra de israelíes contra palestinos, a los que han reducido a vivir en campos de concentración con controles de entrada-salida controlados por el ejército israelí.
Una vez que esto es de difusión pública, podemos hablar sobre la película.
Basada en un guión de la misma directora, Anäis Barbeau-Lavalette, a medida que se va desarrollando llegamos a tener una explicación del cómo es que se producen los atentados terroristas, provocados por la misma represión en que viven los palestinos.
Para ir a visitar las ruinas del pueblo en el que nació una mujer palestina, deben conseguir un pase dado por el ejército israelí. No son dueños ni de sus propios orígenes.
Chloé (Evelyne Brochu) es una médica canadiense que se desempeña en un centro de atención de mujeres en la zona palestina. Para llegar a su trabajo todos los días debe pasar por los controles del ejército israelí. Entre las mujeres que atiende está Rand (Sabrina Ouazani), que está embarazada y cuyo marido ha sido detenido por el ejército israelí sospechoso de actividades terroristas.
Para sobrevivir económicamente Rand busca en el basural que se ha formado al lado del muro de separación de la zona palestina, lo que pueda recuperar para vender. Sus hermanos también juegan y buscan en la basura.
A medida que la película avanza, el espectador se va complicando en la mirada de Chloé, quien no puede entender el porqué de tanta violencia desatada contra los palestinos.
El argumento no es para nada ecuánime, porque muestra la realidad de los palestinos condenados a vivir en ínfimas condiciones de vida por los israelíes quienes además se erigen en ejecutores de la justicia y el apartheid.
Impecablemente filmada en escenarios naturales de Palestina y Jordania, no hay un momento de descanso para los personajes. Solo cuando Chloé va invitada por su amiga Ava (Sivan Levy) a una disco de Tel-Aviv es que se permite unos momentos de distracción.
La película deja un sabor amargo, pero más por la realidad que intenta describir que por el argumento en sí. No hay muchos momentos de violencia, pero los que hay están especialmente bien puestos.
Trailer
Por la seriedad con que ha sido filmada y la dedicación de la directora a una causa contra la injusticia en este mundo vayan ocho (8) puntos sobre diez para "Inch'Allah" (que Dios quiera).

martes, 30 de septiembre de 2014

Un muro de silencio (Lita Stantic, 1993)

Lita Stantic es conocida principalmente por haber sido la productora de la mayor parte de la obra de la directora argentina María Luisa Bemberg. Recordemos "Miss Mary" donde la protagonista era Julie Christie y "De eso no se habla" en la que se contó con la participación de Marcello Mastroianni en uno de los papeles principales.
Para "Un muro de silencio" contrata a nada menos que Vanessa Redgrave. Su personaje es el de la directora Kate Benson quien viene a la Argentina para filmar una película sobre la dictadura militar y los desaparecidos. La película está basada en un guión escrito por Bruno (magnífica participación de Lautaro Murúa) quien se ha basado para escribir la historia en la vida de una amiga de juventud, Ana el personaje, Silvia la amiga real interpretada con gran solvencia por la mexicana Ofelia Medina.
Ya vemos las capas de la trama.
Hay una película, ambientada en una Buenos Aires triste y gris, con actores que interpretan a la pareja que sufre el secuestro y desaparición, Jaime (Julio Chávez) y Ana (Soledad Villamil). La película registra secuencias de su historia para que el espectador comprenda lo que sucedió realmente.
Pero también está la vida de Silvia, la Ana contemporánea a la película, quien por una amiga (Rita Cortese) se entera que Bruno ha escrito un guión basado en su vida y que se está filmando.
Esto trastorna la vida apacible que Silvia está llevando. Recientemente casada con Ernesto (Lorenzo Quinteros), quien no quiere que nada la devuelva a ese pasado tan doloroso, es socióloga y ejerce la enseñanza en la facultad.
Mientras tanto la directora, Kate Benson, necesita saber más sobre la historia argentina para poder entenderla realmente. Con esa excusa desfilan por la película escenas del cordobazo y de la asunción a la presidencia de Héctor Cámpora, dos hechos que son los antecedentes necesarios para comprender el porqué del genocidio ejecutado por las fuerzas armadas.
La directora reflexiona (y la reflexión es de Lita Stantic), "si las víctimas no quieren revivir el pasado, para qué estoy filmando esta película". El propio pasado de Lita Stantic está en juego. Su marido fue desaparecido y élla quedó sóla con una hija, como el personaje de la ficción.
Es una película muy reflexiva. Llama a la reflexión a quienes vivimos esos tristes años.
La fotografía es muy importante. Induce a la interioridad. Los pasajes externos de alguna manera también reflejan la desprotección y la necesidad de abrigo y amparo en que vivíamos los argentinos.
Esta película fue filmada en el año 1993, la época más difícil para decir la verdad, ya que el neo-liberalismo económico (y mental) estaba en el poder e inducía a que continuara "el muro de silencio". Las leyes de Punto Final y Obediencia debida habían vuelto inútil el procesamiento de los responsables.
Como dice el personaje de la directora, campos de concentración ha habido en Europa también. El ser humano tiene una veta de maldad que es fruto de su miedo al otro. Hoy todavía hay europeos que enviarían a campos de concentración a los gitanos, ya no se animan con los judíos porque no queda bien. Y seguramente muchos japoneses desearían continuar enterrando vivos a los chinos.
Así también muchos argentinos continúan sosteniendo la doctrina del "algo habrán hecho" para justificar las atrocidades cometidas.
En un diálogo entre Silvia con su hija (Marina Fondeville), la hija le pregunta, "pero la gente no sabía lo que estaba pasando..." y Silvia contesta duramente, "Todos sabían".
Recomiendo leer la siguiente crónica:
Crónica cinematográfica
Trailer del estreno televisivo.
Trailer de INCAA TV Argentina
Es difícil para mí calificar esta película. Es mucho lo que me ha llevado a pensar y a sentir y como este blog está dedicado exclusivamente a las películas que me despiertan sentimientos y emociones, vayan nomás los 10 puntos honoríficos para "Un muro de silencio".