Bienvenido a mi mundo

Bienvenido a mi mundo
gracias por la imagen a Germán Banchio

viernes, 26 de diciembre de 2014

Un mundo conectado (The Zero Theorem) (Terry Gilliam, 2013)

Lo que está en juego es el alma de Qohen Leth (Christoph Waltz). El espera una llamada telefónica que le revelará el sentido de su vida. Mientras tanto su alma vegeta perdida en el terror que siente hacia la sociedad que lo rodea.
Que la acción de "Zero Theorem" suceda en el futuro es simplemente un avatar que le permite a Terry Gilliam poner en acción toda su parafernalia cibernética. No quiero ni imaginar lo que debe deambular por sus pensamientos más profundos.
Qohen prefiere trabajar desde su casa, así no pierde posibilidades de contestar la llamada reveladora y ademas porque tiene un infinito terror a enfrentarse con el caos que lo rodea.
Un mundo alucinado de publicidad y marketing donde todo puede suceder si uno compra determinada marca o llama a determinado número publicitario (cualquier semejanza con la realidad es deliberada).
También a través de la computadora, Qohen tiene sesiones con una psiquiatra de endemoniados labios fruncidos, la Dra. Shrink-Rom (Tilda Swinton), quien pretende revelar a Qohen el sentido de sus pánicos y temores.
Qohen es "programador" de un universo cibernético también caótico. Y realmente sufre cuando debe ir a trabajar en su oficina, un cubículo de reducidas dimensiones donde solo interactúa con el computador. Su supervisor, Joby (David Thewlis) le promete conseguirle una entrevista con el director si va a su fiesta para persuadirlo que le permita trabajar desde su casa.
La fiesta de Joby es otra oportunidad para Gilliam de desarrollar sus infinitas alucinaciones en un mundo del futuro, que entiendo que aunque vestidas de futuro, para Gilliam, como para Qohen, son tan presentes como la Navidad.
En la fiesta tiene, aparentemente por casualidad, la dichosa entrevista con el director (Matt Damon) quien, interesado en Qohen le promete incorporarlo al team que está en busca de la resolución del dichoso teorema Zero que da nombre a la película.
En la fiesta Qohen conoce a Bainsley (Melanie Thierry) quien pasará a ser parte del mundo virtual de Qohen y le dará los datos para ingresar a su página, desde donde viajarán a paraísos perdidos.
Siguiendo el fantasmagórico guión de Pat Rushin, Gilliam hace que el desventurado Qohen se embarque en la aventura ansiosa y angustiante de descifrar el dichoso teorema Zero.
Para ayudar a Qohen, el director le envía a su hijo Bob (Lucas Hedges) quien es un genio de la cibernética. Bob es un muchacho altamente especializado en juegos de computadora y con habilidad e ingenio para resolver los entuertos que se presentan en el desarrollo de las actividades de Qohen.
La casa donde vive y trabaja Qohen, fue en una época un convento y gracias a esa justificación, Gilliam la envuelve en un ambiente gótico donde moran los vitrales y las imágenes católicas.
Pero, como dije desde un principio, lo que está realmente en juego es el alma perdida de Qohen.
Perdida en un universo caótico donde nada tiene justificación (salvo quizás el ratón que se roba los restos).
La imaginación desbordante de Terry Gilliam crea un nuevo universo fantasmagórico, un poco menos angustiante que los de sus últimas películas, pero lleno de delirios y humoradas técnicas.
Trailer subtitulado
Nada más puedo agregar. El genio de Terry Gilliam lo hace todo y deja al espectador confuso y sumido en su interior para buscar su propia respuesta al teorema Zero.
Diez puntos para "Un mundo conectado", falso título en castellano para "The Zero Theorem".

lunes, 22 de diciembre de 2014

La ladrona de libros (Brian Percival, 2013)

Brian Percival es conocido por haber dirigido varios episodios de la serie británica "Downton Abbey".
Para esta película, Michael Petroni adapta la novela del escritor australiano Markus Zusak, quien confiesa haberse basado en las historias de la guerra y de sus padres, de origen alemán, para escribir su novela.
Entre este jovencísimo escritor (nacido en 1975), el autor del guión y el director, narran la historia de Liesel Meminger (Sophie Nelisse) que va desde el año 1935 al 1945 en la Alemania del regimen nazi. El guión es un poco obsesivo con la tradicional idea de la dictadura nazi y olvida que la mayoría de los alemanes eligieron a Hitler como su gobernante y compartían sus ideas con respecto al resto de los europeos. Es claro que estas definiciones surgieron luego que Alemania perdiera la guerra. Pero bueno, dejemos el aspecto político de lado para no perdernos en discusiones sin futuro.
La historia es densa y borrascosa. Liesel es separada de su madre luego de la muerte de su hermano, por ser comunista y es entregada en custodia al matrimonio Hubermann quienes son lo mejor que le podría haber sucedido a Liesel.
Lo más interesante de esta película es la descripción que hace de la vida de Hans (Geoffrey Rush) y Rosa (Emily Watson) Hubermann y son ambos actores, sin lugar a dudas, lo mejor de la película.
Hans y Rosa sobreviven de lo que gana Rosa lavando ropa. A pesar que Rosa demuestra una fachada de bruja, poco a poco el guión va descubriendo que posee un corazón de oro.
Un vecino de los Hubermann, Rudy (Nico Liersch), de entrada se hace amigo de Liesel y la defiende de quienes la atacan en el colegio.
Una noche llega a refugiarse en casa de los Hubermann, Max Vandenburg (Ben Schnetzer) judío que está huyendo de la persecución nazi. Su padre fue compañero durante la guerra del 14 de Hans y le salvó la vida, situación por la cual él quedó eternamente agradecido.
Gran parte de la película gira en torno a las vicisitudes de los Hubermann en torno al refugiado del sótano y Liesel, especialmente, crea fuertes vínculos con el muchacho.
Cuando Liesel llega al hogar de los Hubermann, Hans descubre que no sabe leer ni escribir, entonces, utilizando una guía para enterradores que Liesel rescató en el entierro de su hermano, le enseña a leer.
Liesel se vuelve una adicta a los libros. En una quema que se realiza en el pueblo, rescata un libro de la hoguera a riesgo de su vida. El libro resulta ser "El hombre invisible" de H.G. Wells. Es muy extraño que en una quema de libros en un pueblo alemán aparezca una obra de Wells, pero, bueno, aceptémoslo como que así está escrito en la novela y en el guión.
Entregando la ropa limpia en casa del burgomaestre, Liesel es sorprendida por la mujer de éste, Ilsa Hermann (Barbara Auer) quien sabiendo de su afición por la lectura, le ofrece los libros de la biblioteca de su hijo para que vaya cuando quiera a leerlos.
Cuando el burgomaestre la sorprende leyendo en la biblioteca, la echa de la casa y cancela la relación con Rosa Hubermann, con lo cual la situación en casa de los Hubermann se vuelve más y más crítica.
Cuando Max enferma a causa de haber tomado frío en el sótano donde vive, Liesel decide entrar a casa del burgomaestre y robar libros de su biblioteca para leérselos a Max. Y así llegamos al título de la novela y del film.
Nota interesamte: uno de los libros que Liesel lee a Max es justamente "La ladrona de libros" y la frase que muestra el film de la novela es "lo que entonces le llegó  fue el polvo en el piso, la sensación de que su ropa estaba más cerca de ella que en ella, y la súbita comprensión de que todo esto sería para nada."
El film está espléndidamente filmado, con muy buenas recreaciones de la vida en los años 30 en un pueblo alemán y el ascenso al poder del nazismo.
La actuación de Rush y Watson es soberbia. La actuación de la intérprete principal Sophie Nelisse es buena, pero está más basada en el encanto de su rostro que en su actuación.
La película impacta al espectador, siempre teniendo como premisa la condena hacia el pueblo alemán por haber elegido a Hitler, lema que se repite del principio al fin de la película.
Es fácil de ver, no tiene grandes vericuetos filosóficos ni emotivos, salvo la crudeza de la guerra y de las persecuciones nazis.
Se merece un premio especial la excelente banda sonora compuesta por John Williams.
Trailer
Y como todas las historias de vidas pasadas, impacta emotivamente. Mi calificación es de 6 (seis) puntos sobre diez, bueno, nada es perfecto.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Sucedió en Saint-Tropez (Des gens qui s'embrassent) (Daniele Thompson, 2013)

"De la gente que se abraza". Qué gentil y dulce título para esta nueva comedia de Daniele Thompson. Una directora monegasca digna heredera con Agnes Jaoui, del cine de Alain Resnais.
La primera película que ví de élla, "Lo mejor de nuestras vidas" del 2006, hizo que la viera con interés. Luego vino "Cena de amigos" del 2009, donde volvió a reiterar la calidad de su mirada sensible y acogedora para con sus personajes y con los espectadores.
Su último título hasta ahora es "De la gente que se abraza" transformado por las distribuidoras en "Sucedió en Saint Tropez", que sí, el film tiene una secuencia bellamente filmada en la ciudad de Saint Tropez, pero no es la única secuencia del film.
Como buena película coral, las historias de sus personajes se cruzan y destejen alrededor de la vida de dos hermanos, Zef Melkowich (Eric Elmosnino) y Roni Melkowich (Kad Merad), el primero vive en Nueva York y es un judío practicante e intérprete destacado del violín junto a su esposa Irene (Valerie Bonneton). En un súbito accidente Irene es atropellada por un vehículo a causa de un sandwich de pastrami y Zef viaja junto al féretro de su esposa a París.
En París, Roni prepara junto a su esposa Giovanna (Monica Bellucci) la fiesta de casamiento de su hija Melita (Clara Ponsot) y no sabe aún que junto a la fiesta de casamiento va a tener que acoger en su casa el velatorio de su cuñada Irene.
En un tren, volviendo de Londres para el entierro, viaja la hija de Zef, Noga (Lou de Laage). En medio de su pesadumbre por la muerte de su madre, no deja de advertir la presencia de Sam (Max Boublil) y se enamora a primera vista. Lo que aún no sabe es que Sam viaja a París para su casamiento con Melita, la prima de Noga.
El padre de Zef y Roni, Aron (Ivry Gitlis) que convive con Roni y su familia es quien en medio de su alzheimer avanzado va a ser el encargado de poner las notas de color, humor y dulzura del film. El siempre recuerda que su hijo Roni prefería los helados de vainilla y Zef los de pistachio.
El personaje de Giovanna va a ser quien diga: "Cuando crezca, quiero tener Alzheimer., Es perfecto. Puedes olvidarte de que estás viejo, olvidas que estás feo... Olvidas que estás enfermo... o que vas a morir."
Ningún espectador podrá sentirse defraudado con esta tierna comedia de la vida. Daniele Thompson sabe lo que quiere y lo hace, y lo hace muy bien.
Trailer
Gracias mil por esta película. Nueve puntos sobre diez es mi calificación.

jueves, 18 de diciembre de 2014

El Mesías salvaje (Ken Russell, 1972)

Ken Russell es uno de los más brillantes directores cinematográficos ingleses. Con él el cine inglés conoce el destape y empieza a hablar de sexo y de otros tabúes que tenían amordazada la creatividad fílmica inglesa.
Ya en 1970, en "La otra cara del amor" se había atrevido a abordar el tema de la homosexualidad de Tchaikovsky con todas las letras teniendo como intérpretes a Richard Chamberlain y Glenda Jackson.
En 1971 pone en pantalla una de las obras maestras del arte político. "Los demonios", basada en la novela histórica de Aldous Huxley, "Los demonios de Loudun", donde la hipocresía de la religión al servicio de la política queda al desnudo. Como puede la opinión pública desbordarse en una crisis histérica cuando es llevada por los líderes religiosos y políticos. Con dos intérpretes excepcionales: Vanessa Redgrave y Oliver Reed.
Pero en 1972, llega "El mesías salvaje". Una película que pasó desapercibida. Sin embargo la carga de anarquismo que transmite es tan grande que hasta hoy en día, habiendo transcurrido más de 50 años de su filmación, resulta explosiva.
Basada en los datos biográficos del escultor francés Henri Gaudier (Scott Antony) (1891-1915), nos hace conocer de su relación con la escritora polaca Sophie Brzeska (Dorothy Tutin) y de su revolucionaria actitud hacia la burguesía en general.
Burlándose del arte concebido como algo estético, Henri Gaudier tropieza en todas las relaciones y trabajos que establece.
Sophie Brzeska tiene una idea un poco personal del amor en una pareja. Nada de sexo, nada, absolutamente nada. Henri se acomoda a la situación teniendo sexo con prostitutas, pero llega un momento que aunque ame tanto a Sophie y la ama por su personalidad sobre todas las cosas, no pueden continuar viviendo juntos.
Sophie se va a vivir a otro pueblo ejerciendo su antigua profesión de institutriz y ese mismo día, Henri tropieza con Gosh Boyle (Helen Mirren) una sufragista y anarquista que no tiene el más mínimo pudor y disfruta estando desnuda.
Parada en el polo opuesto a Sophie, Gosh conquista a Henri nada más haberla visto.
Todas estas escenas están filmadas en el estilo abrupto y de comedia satírica en el que Ken Russell se movía tan a gusto. Estilo que transmitió luego a toda una generación de realizadores ingleses.
El final es una bofetada en la cara del espectador que quedará atolondrado mientras la película hace un repaso de la obra escultórica de Henri Gaudier.
Una película excelente para una época decadente, el fin de la Belle Epoque y la Primera Guerra Mundial. Un estilo irreverente y anarquista con un mensaje directo y poético, sin letras chiquitas. Todo esto en esta pequeña obra maestra de Ken Russell.
Trailer
Nueve (9) puntos sobre diez para "El Mesías Salvaje".

martes, 16 de diciembre de 2014

Juan de los muertos (Alejandro Brugués, 2011)

Juan es un vago que intenta sobrevivir con pequeños negocios y que, de repente ve como ante sus ojos, en su vecindario la gente enferma de un extraño mal que la lleva a atacar a sus semejantes.
Según dice la televisión, se trata de anarco-disidentes pagados por Estados Unidos, para atacar a la sociedad cubana.
Juan (Alexis Díaz) y su amigo Lázaro (Jorge Molina), inician entonces un lucrativo negocio, "Juan de los Muertos, matamos a sus seres queridos".
Tan estrambótico argumento, perteneciente al mismo director, es inusual absolutamente en el cine cubano. Es la médula de una farsa, donde ahora los sobrevivientes intentan irse a Miami, pero para salvarse de los carniceros.
Se suman al negocio el hijo de Lázaro, Vladimir (Andros Perugorría) y la extraña pareja de La China (Jazz Vilá) y el Primo (Eliecer Ramírez) quien como se desmaya al ver sangre, ataca con una venda en los ojos.
De izquierda a derecha, La China, el Primo, Lázaro, Vladimir y Juan.
Oscilando entre lo sangriento y el humor negro, "Juan de los Muertos" es un derroche de imaginación y buenas ideas.
Las aventuras que acontecen a Juan son absolutamente creíbles y la ambientación en una ciudad de La Habana entre lúgubre y vital es impagable.
Nadie explica de dónde ha salido esta epidemia, pero se va contagiando a toda la población y está narrado fílmicamente de una manera absolutamente creíble.
Las notas sangrientas de humor macabro están perfectamente medidas para no perder el sentido de lo agradable.
Un ejercicio de creatividad manejado a la perfección por el director y por los intérpretes.
A pesar de tratarse de una coproducción con España, la historia no pierde la esencia cubana ni su matiz cultural y dilapida ingenio en cada toma.
Esta extraña historia de zombies, cuenta con un final inusual, ya que no hay ningún ejército yanqui que aniquile a los muertos vivientes como es lo habitual. Pero aseguro que el espectador no va a quedar decepcionado por el final.
Trailer
Con numerosos premios internacionales, entre éllos el del Festival de Miami, "Juan de los Muertos" es una película inusual en todo sentido, pero donde el espectador se divierte del principio al fin.
Vayan pues 8 puntos para este film cubano.

martes, 2 de diciembre de 2014

Ser digno de ser (Vas, vis et deviens) (Radu Mihaileanu, 2005)

"Los teníamos olvidados más allá de las montañas. Desde la noche de los tiempos... los judíos etíopes
fueron llamados falashas y debían volver a su lugar de origen, a Tierra Santa, a Jerusalén."
"La repatriación comenzó a partir de 1984 y duró hasta 1985, cuando se reconoció que descendían
del rey Salomón y de la reina de Saba."
"La operación fue organizada por el Mossad, el servicio secreto israelí. Los falashas dejaron Etiopía a escondidas del régimen prosoviético de Mengistu, que les prohibía emigrar y cruzaron las montañas a pie hasta los campamentos de Sudán. En el camino, miles de ellos murieron por enfermedades, de hambre o por las armas."
"En los años 80, también miles de africanos se desplazaron hasta los campamentos en Sudán. Eran cristianos, musulmanes y judíos clandestinos. Esta operación secreta se llamó “Operación Moisés”. Ocho mil judíos etíopes fueron salvados. Cuatro mil encontraron la muerte entre Etiopía y Sudán."
"Asesinados, torturados, muertos de hambre, de sed o de agotamiento. Muchos niños quedaron solos o huérfanos."
Esta es la introducción a la epopeya fílmica de Radu Mihaileanu sobre una madre etíope cristiana, refugiada en el campamento, que para salvar a su hijo sobreviviente, lo hace pasar por el hijo judío muerto esa misma noche, para así ser expatriado a Israel, sabiendo que probablemente, nunca más lo vuelva a ver.
Las dificultades que va a tener que afrontar el niño en una sociedad judía blanca, por ser segregado y menospreciado por su condición de negro. Hasta que finalmente es adoptado por una pareja de judíos de origen francés, Yael (Yael Abecassis) y Yoram (Roschdy Zem) con ideas de izquierda, que ya tienen otros dos hijos, pero quieren firmemente adoptar a un etíope.
Los conflictos se van a desatar para los padres y el niño, ahora llamado Sholom (Salomón), por el odio racial de las familias de la escuela a la que concurre.
Pero Sholom (Moshe Agazai, de niño y Moshe Abebe de adolescente) es un niño muy inteligente, sus maestros así lo reconocen y, poco a poco, va haciéndose un lugar en su familia adoptiva y en la sociedad que lo rodea.
Un día ve por televisión a un rabino etíope, Qes Amara (Yitzhak Edgar), diciendo un inflamado discurso en defensa de los judíos etíopes que en todas partes de Israel son marginados y decide ir a pedirle que escriba una carta en amhárico a su nombre para su madre, que ha quedado en el campamento de Sudán.
Entre el adolescente y el anciano se establece una amistad muy entrañable.
También inicia una relación amorosa, no declarada, con Sara (Roni Hadar), cuyo padre le ha prohibido que se acerque siquiera a su hija.
Ya de adulto, ante la negativa de Sholom (Sirak M. Sabahat) a entrar en el ejército israelí, sus padres adoptivos lo envían a Francia a estudiar medicina.
Desde la guerra de Kuwait, la situación política se ha puesto al rojo vivo en  Israel y es conveniente sacar a Sholom del medio.
La única idea que mueve a Sholom es regresar a ver a su madre al campamento de Sudán, aunque élla se lo prohibió explícitamente. De vuelta de Francia con su título de médico, entra en el ejército y es herido. En el hospital, Yael le dice que tiene que aceptar que ama a Sara.
Sholom y Sara se casan, con la prohibición y ausencia de los padres de élla. Qes Amara le advierte que debe contarle toda la verdad esa noche, pero Sholom no se atreve.
Como verán es una historia llena de sentimientos y emociones encontradas. No voy a seguir contando el argumento así pueden disfrutar cuando la vean. No se van a arrepentir y hasta puede ser que una lágrima dejen caer con la trágica historia de Sholom.
Trailer
Una de las tantas historias de nuestra desolada humanidad para la que solo cuentan el dinero, los placeres, el sexo y las drogas, olvidándose de cuánto dolor verdaderamente humano hay en el mundo.
Diez puntos sobre diez para "Ser digno de ser", una película digna de ser sin lugar a dudas.


lunes, 1 de diciembre de 2014

Polvo de estrellas (Maps to the stars) (David Cronenberg, 2014)

David Cronenberg es un director cuyas películas están siempre al borde de lo escabroso, en mi opinión. Sin embargo, casi siempre consigue fascinarme, como la serpiente supongo.
"Polvo de estrellas", sin ser tan bizarra como sus otras películas, tiene un guión retorcido y escabroso, donde no faltan incestos, piromaníacos y fantasmas.
Contar algo de su historia sería hacer perder lo más importante que tiene esta película y que es un magnífico guión, bien al estilo Almodóvar, donde los secretos se van revelando de a poco y para asombro del espectador.
Ver a Julianne Moore interpretando una actriz (Havana Segrand) en sus 40 y pico, desesperada por conseguir un papel en una película, es algo paradojal para élla. Creo que no hay actriz más buscada (para buenas películas entendamos) en todo el mundo. Y es un placer disfrutar de sus gestos más secretos, ya que este papel no es de los de caracter introvertido que élla suele interpretar, sino que todo lo expone, grita y actúa al mismo tiempo.
Frente a élla, la verdadera heroína del film, si es que de heroína podemos hablar, Mia Wasikowska.
Siempre recordada por su rol de Sophie en la primer temporada de "In treatment", esta actriz australiana que se inició de la mano de Rodrigo García, con quien filmó también "Albert Nobbs" junto a la gran Glenn Close. Mágica en la versión de "Jane Eyre", una película realmente etérea que nada tiene que envidiar a la versión de Franco Zeffirelli. Claro que toda actriz tiene su traspiés, y en su caso fue acceder a protagonizar la horrible versión de "Alicia" de Tim Burton. Y ahora, junto a David Cronenberg, nos brinda una memorable interpretación de una adolescente en el borde de la esquizofrenia, Agatha Weiss.
En realidad toda la historia ronda a los integrantes de la familia Weiss, que no significa por casualidad "blanco" en alemán.
Excelente el guión de Bruce Wagner. John Cusack en el papel del terapeuta Dr Weiss y Olivia Williams como Cristina Weiss. Evan Bird, como Benjie Weiss, súper actor de series y segundas partes a sus 13 años, ya concluída su terapia de rehabilitación de las drogas. Robert Pattinson caracteriza a un conductor de limusinas que podría haber sido una historia de amor, pero David Cronenberg no da para eso.
Hay toda una burla constante al ambiente y cine de Hollywood que David Cronenberg puede permitirse desde su sede en Ontario, Canadá.
En las casi dos horas que dura la película no hay un momento en que el ritmo decaiga y si bien, no posee desbordes psicóticos, es una película que despierta la intriga y la curiosidad desde el principio, con la repetición de muertes y apariciones.
Trailer
Vayan 8 puntos para una apasionante película que no va a defraudar a ningún espectador.