Bienvenido a mi mundo

Bienvenido a mi mundo
gracias por la imagen a Germán Banchio

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Angeles en América (Mike Nichols, 2003) 🌟🌟🌟🌟

Entre la realidad y la ficción hay una enorme zona gris donde habitualmente los seres humanos nos debatimos en medio de nuestras aflicciones. Hay veces en que la realidad pareciera querer superar abiertamente a la ficción y nos sacude por la cabeza hechos que parecieran arrancados de una mente febril. Insanos, nebulosos, ridículos, imposibles de ser tomados en serio.
Y otras veces la ficción se torna tan real que nos sentimos inundados de sentimientos en los que no terminamos de confiar por creer que no son hechos verdaderos sino inventos de nuestra mente.
Pero es precisamente en esta zona gris donde el ser humano encuentra la razón fundamental de su existencia. Crea una ficción de sí mismo e intenta por todos los medios llevarla a la realidad. Este es el nudo dramático de casi todas nuestras aflicciones.
Será por ese motivo que la mayoría de las manifestaciones culturales encuentran a esta zona gris como el lugar natural donde poder desarrollarse y expresarse.
Los que se mueven en televisión hacen trampa. Quieren hacernos creer que están fuera de duda (de esta zona gris) a toda costa y consiguen engañar a muchos espectadores crédulos.
Pero a veces la televisión se manifiesta abiertamente cinematográfica y entonces utiliza toda la gama de recursos estéticos, técnicos y emotivos que el cine ha tomado como propios para la materia prima de su arte.
Mike Nichols es un realizador cinematográfico de primer orden. Lo ha demostrado más de una vez con excelentes adaptaciones. "El Graduado", "Trampa 22", "Quién le teme a Virginia Wolf", son solo algunas de sus contribuciones al cine.
Pero para "Ángeles en América" utiliza la televisión en forma de miniserie, organizada en 6 capítulos. Y para nuestro asombro, elige moverse dentro de la zona gris. En todo momento la supuesta realidad se ve invadida por maravillas que a veces hasta parecen invasiones de otra dimensión en la vida cotidiana. Y lo maneja de un modo maravilloso.
Creo que el principal encanto de Ángeles en América radica en la manera en que las alucinaciones de los personajes encajan completamente con la realidad y en que la realidad se vuelve absolutamente desconfiable de manera tal que son mucho más certeras las afirmaciones oníricas de los personajes que los hechos que se desarrollan.
Mike Nichols usa y abusa de estos elementos a través de toda la miniserie y logra desconcertarnos para que no sepamos muy bien a qué atenernos.
De todos modos, la realidad a la que apela como materia prima de su construcción es absolutamente localista. Los problemas que afligen a los protagonistas no siempre tienen posibilidad de conseguir algún tipo de identificación por parte del espectador, a no ser que pertenezca a una minoría incluso dentro de Nueva York.
Hay que resaltar las excelentes interpretaciones de los actores, todos ellos en gran medida contribuyen al objeto de la obra. Sin Meryl Streep (Hannah Pitt, Ethel Rosemberg y el Rabino) sus personajes serían otra cosa absolutamente distinta. Al Pacino compone un Roy Cohn que será inolvidable para todo aquel que vea la historia. Emma Thompson (Enfermera Emily, mujer vagabunda y el Angel) nos deja otra más de sus inolvidables interpretaciones. No hay que olvidarse del maravilloso personaje interpretado por Mary Louise Parker, mucho de lo mencionado en esta crónica hace referencia a su personaje. Jeffrey Wright hace de su personaje (Belize) algo absolutamente inolvidable y lo mismo ocurre con Justin Kirk.
Lamentablemente la obra se cierra en 1990, entonces lo que pretendía ser un mensaje de optimismo hacia este universo poblado de ángeles y seres humanos se vuelve un mensaje agrio y negro. Dios ha abandonado el universo y estamos en manos de esquizofrénicos fascistas.
Hay una advertencia en uno de los capítulos donde se promete para el año 2000 un Estados Unidos manejado a gusto y piacere por los republicanos. La advertencia ha ido más lejos en la realidad. El mundo entero ha pasado a ser la oficina donde desarrollan sus negocios a su propia conveniencia y sin la más mínima vergüenza.

De todos modos, en vista de la posterior malograda Closer, esta miniserie devuelve a Mike Nichols a un lugar de estima dentro de los cineastas norteamericanos.
Nueve puntos sobre diez para esta magnífica realización de Mike Nichols. No olvidemos la excelente banda de sonido de Thomas Newman.

Caos calmo (Antonello Grimaldi, 2008) 🌟🌟🌟

Basándose en una novela de Sandro Veronesi, Nanni Moretti con Francesco Piccolo y Laura Paolucci construyen un magnífico guión para esta película.
En el principio, Pietro (Nanni Moretti) y su hermano Carlo (Alessandro Gassman), están jugando al ping pong en la playa cuando escuchan una voz pidiendo socorro.
Corren en su auxilio, a pesar que hay quien les advierte que es muy peligroso, que no se arriesguen y consiguen salvar la vida de dos mujeres. Los amigos y familiares se van de la playa sin siquiera agradecer por la ayuda a los hermanos.
Cuando Pietro llega a su casa se encuentra con la policía y el cadaver de su mujer. La mujer se ha caído por el balcón.
Comienza entonces la verdadera historia de Pietro. El es un brillante ejecutivo en una empresa por la que corren rumores sobre una fusión. Pietro deja una de las reuniones de gerentes y se va a caminar.
Ahora que se ha hecho cargo de su hija Claudia (Blu Yoshimi), la lleva todos los días al colegio. Un día decide quedarse en la puerta del colegio esperando su salida.
Lo que sonaría a disparate en la vida de cualquier ejecutivo toma sentido en la vida de Pietro porque la vida comienza a pasar a su alrededor.
Un día pasa una mujer con su hijo discapacitado cuando Pietro está cerrando el auto. El sonido de la alarma sorprende al muchachito quien responde saludando al auto. Desde entonces todos los días Pietro hace sonar la alarma del auto cuando pasan por delante.
Los ejecutivos de la empresa empiezan a visitarlo uno por uno para tratar de ganarse su apoyo en las negociaciones de la fusión. Jean-Claude (Hyppolite Girardot) es uno de los más interesados. Un día hasta aparece Steiner (Roman Polanski) con sus guardaespaldas, el dueño de la empresa que está interesada en la fusión.
Otro personaje interesante es Marta (Valeria Golino). Cuñada de Pietro, mantiene una relación histérica con él. Tanto lo protege como lo acosa con acusaciones de abandono a su mujer.
Hay también una muchacha Yolande (Kasia Smutniak) quien lleva a pasear a su inmenso perro San Bernardo, llamado Niebla por el parque donde Pietro espera sentado en un banco. Yolande va a ver todo tipo de personas que se acercan y abrazan a Pietro, sin entender su comportamiento. Uno de éllos es Eleonora Simoncini (Isabella Ferrari) quien explica que ha venido a agradecerle por haberle salvado la vida pero que también le pregunta si no había alguien que haya intentado disuadirlo y le muestra una foto, "¿este es?" y Pietro asiente.
Construída sobre pequeños detalles, pero explotando la visión desapegada de quien espía por el agujero de la cerradura, "Caos calmo" no despliega un arsenal de emociones ni de sentimientos. Marta le dice a Pietro que no lo vio llorar ni una sola vez por su mujer. Y él reconoce que es verdad.
Sin embargo, en una reunión escolar, donde los maestros están explicando que han debido hablar con los alumnos el tema de la muerte, Pietro sufre un desvanecimiento.
Encantadora cosmo visión del pequeño mundo de un individuo y su entorno. Casi comedia en sus planteos. Con muchos puntos oscuros en la trama que el director no tiene interés en desentrañar, esta película consigue avanzar inconscientemente sobre el espectador y meterse en sus pensamientos más profundos.
Trailer, un film en 5 minutos
Por el éxito del manejo de las emociones con imágenes esta película merece 8 puntos sin lugar a dudas. Probablemente a medida que se integren más con nuestros sentimientos esta valoración crezca.

sábado, 26 de diciembre de 2015

Solo los amantes sobreviven (Jim Jarmusch, 2013) 🌟🌟🌟

Jim Jarmusch es uno de los directores más originales del cine estadounidense sin compromisos con Hollywood.
Hay veces que no se le da muy bien, como en "Flores rotas", pero en esta película, como dice el título, hace lo suficiente para sobrevivir.
Basada en una historia propia, hondamente romántica, construye una película oscura, en donde la música heavy metal predomina, pero donde los caracteres son hondamente queribles y protegidos de la maldad del ser humano.
Eva (la incomparable Tilda Swinton), vive en Tánger, donde consigue provisiones de nada menos que de Christopher Marlowe (John Hurt). De repente siente necesidad de ver a quien ha sido su pareja a través de los siglos, Adam (Tom Hiddleston), que vive en Detroit.
Adam va al hospital local en Detroit, disfrazado de médico (porta un estetoscopio de los años 60), para conseguir provisiones de parte del Dr. Watson (Jeffrey Wright) y se comunica con el mundo a través de Ian (Anton Yelchin). Lo último que le ha pedido a Ian es una bala de madera. Y aunque no dice para qué es, el espectador sospecha que quiere suicidarse.
Todo esto está contado, con una cámara inquieta y curiosa que acompaña a los personajes en sus andanzas y extravaganzas.
Eva llega a Detroit a tiempo para ver a Adam y juntos disfrutan de largos paseos nocturnos y de recuerdos de los pasados siglos.
Pero la felicidad se ve interrumpida por la aparición de Ava (Mia Wasikowska), la alocada hermana de Eva. En una estupenda e hilarante personificación de una adolescente transgresora y destructiva, Mia Wasikowska logra una vez más hipnotizar a la audiencia.
La visita de Ava va a terminar mal, cuando, como en los viejos tiempos (estamos en el siglo XXI le advierte Eva), se beba al desprevenido Ian.
Las desventuras de Adam y Eva van a proseguir cuando vuelen a Tanger, escapando de una posible investigación policial por la desaparición de Ian y encuentren a Marlowe en cama y moribundo por haber bebido sangre contaminada.
Durante la hora y pico que dura la película, el espectador no va a dejar de sorprenderse ante esta novedosa historia de vampiros y de las extrañas ideas de Jim Jarmusch al respecto.
Trailer
Ocho puntos sobre diez para esta ingeniosa película de Jim Jarmusch.

domingo, 13 de diciembre de 2015

La pequeña Lili (Claude Miller, 2003) 🌟🌟🌟🌟

A los diez o quince minutos de iniciada la película, el espectador descubre que está viendo una versión adaptada a nuestros días de la obra "La gaviota" de Chejov.
Nina, el romántico personaje de "La gaviota" se transmuta en Lili (Ludivine Sagnier) y, en lugar de actuar en una pieza de teatro casera, se vuelve primera figura del film casero de Julien Marceaux (Robinson Stevenin), la versión actual de Konstantin.
La proyección del film en el granero es una adaptación fiel de "La gaviota". Mado (Nicole Garcia) madre de Julien, la Arkadina de la obra de teatro, interrumpe con ruidos y molestias la exhibición del film de Julien. Y a continuación la gran pelea entre madre e hijo que termina cuando Julien suspende la proyección y huye del lugar.
Hasta aquí, "La gaviota" está muy bien trasladada. El tío de Julien, Simon (Jean-Pierre Marielle) es tal cual Sorin. Se duerme a cada rato y gasta bromas acerca de su estadía obligada en la casa de campo propiedad de su hermana Mado.
Lili, le ha echado el ojo a Brice (Bernard Giraudeau) que en lugar de ser un escritor de éxito como el Trigorin de Chejov, es un director de cine y Mado es su actriz preferida.
Tal como sucede en la obra, Lili va a huir con Brice y Jeanne Marie (Julie Depardieu), la administradora de la casa (ya no la hija del administrador) va a cuidar de Julien, de quien está secretamente enamorada.
Pero todo termina mal y en una discusión con su madre, Julien hace una carnicería en su brazo con un cuchillo.
En la película no hay cambio de actos, pero un cartel da a entender que han pasado dos años. Lili viaja en un taxi y estamos dispuestos a presenciar la decadencia de "la gaviota".
Y aquí está la genialidad de Claude Miller. En el guión escrito en colaboración con Julien Boivent, es muy otro el segundo acto. La espectacularidad con la que presenta esta variación de un tema patético y doloroso como es el de "La Gaviota", es sencillamente excepcional.
No voy a contar en qué consiste la variación, si usted está interesado amigo lector, le sugiero que vea esta magnífica película de Claude Miller. No va a sentirse defraudado.
Trailer (en francés)
Nueve puntos sobre diez para esta novedosa realización de Claude Miller.

jueves, 10 de diciembre de 2015

La llave de Sarah (Gilles Paquet Brenner, 2010) 🌟🌟🌟🌟🌟

El viernes 16 de julio de 1942, Sarah y su familia son arrestados en su casa de París por la policía francesa y trasladados al Velódromo de Invierno. 
Michel, el hermano pequeño de Sarah, de cuatro años, queda escondido en un placard camuflado de su piso en París, donde la niña cree dejarlo a salvo. Sarah cierra el placard por fuera y se queda con la llave que abre la puerta. 
Ella y sus padres, después de permanecer varios días en condiciones infrahumanas junto a miles de otros judíos, son deportados a un campo de concentración donde, separados hombres de mujeres y niños, pasan días infernales. Posteriormente, son enviados en los trenes de la muerte, primero los hombres, un día después las mujeres, quedando los niños con la única vigilancia de los policías franceses.
Sarah (Melusine Mayance) consigue escapar del campo junto a su amiga Rachel (Sarah Ber) y se refugia en una casa del campo, donde el granjero Jules Dufaure (Niels Arestrup), asustado por la muerte de Rachel enferma de difteria, le dará asilo.
En mayo de 2002, a Julia Jarmond (Kristin Scott-Thomas), periodista estadounidense radicada en París desde hace veinte años, le encargan un artículo relacionado con el sexagésimo aniversario de la redada contra los judíos por parte de la Gendarmería Francesa. 
Julia, casada con Bertrand Tézac (Frederic Pierrot), con quien tiene una hija llamada Zoë (Karina Hin), irá descubriendo poco a poco los acontecimientos del fatídico año de 1942 y la historia de Sarah, directamente relacionada con la familia de su marido, los Tézac. Tras este descubrimiento, no podrá evitar insistir hasta conocer el destino de la joven Sarah y su relación con la familia de su marido.
De una magistral novela escrita por Tatiana de Rosnay, Serge Joncour escribió un magnífico guión donde se van intercalando las historias de Julia y de Sarah. Esto hace que el espectador no pierda un detalle de ambas historias y mantenga la atención constantemente.
Siendo un drama del holocausto judío, tiene detalles que vuelven particular a la historia, ya que en este caso es la gendarmería francesa la encargada de arrestar a los judíos y son los mismos parisinos los que los denuncian. Como es mi entender, el horror del holocausto no fue cosa solamente de alemanes, sino que todos los pueblos europeos estallaron con la misma mezcla de odio, miedo y violencia sangrienta. La humanidad está aún muy lejos de ser lo que supone ser, una humanidad.
Es magnífica la interpretación de Kristin Scott-Thomas y en general del resto de los actores. Muy buena la fotografía y la música. En fin, una película que no se olvida fácilmente.
Trailer
Diez puntos sobre diez para esta emotiva película de Gilles Paquet Brenner.

sábado, 5 de diciembre de 2015

La religiosa portuguesa (Eugene Green, 2009) 🌟🌟🌟🌟

"La religiosa portuguesa" es una película extraña, Con un argumento muy poco común, cuenta con una dirección de actores hipnótica, tanto que los actores deben haber sido entrenados para no parpadear. Además tiene una fotografía irreal, que vuelve oníricas todas las imágenes.
Julie de Hauranne (Leonor Baldaque) es una actriz francesa que visita por primera vez Lisboa, por trabajo. Vienen a filmar algunas escenas de una película que trata sobre una monja portuguesa enamorada de un militar, durante el reinado del rey Alfonso VI.
Como dispone de mucho tiempo libre, lo dedica a recorrer Lisboa y a conocer sus calles, sus paisajes y su gente. Al pie de la escalera que lleva al hotel conoce a Vasco (Francisco Mozos). Un chico huérfano de apenas seis años que vive prácticamente en la calle y no va al colegio. Entabla relación muy fácilmente con el niño que la mira embelesado.
Esa primer noche, en el restaurante donde está cenando se encuentra con la mirada de un hombre. El la sigue en la calle y le da su tarjeta, pidiéndole que lo llame cualquier cosa que necesite. Se trata del Dr. Henrique Cunha (Diogo Doria), cuya familia perdió la quinta donde vivían depués de la revolución de los claveles, por ser el padre funcionario del dictador Salazar. Al mudarse a un departamento pequeño al poco tiempo murió su padre y su madre unos años después. El para llenar su vida, estudió medicina y se especializó en cardiología, pero nunca ejerció. Toda esta historia Julie la va a recibir cuando lo llame la segunda noche para que se encuentren a cenar juntos.
En la capilla donde están filmando, ven luces a la noche. Entra con el Doctor y ven a una monja rezando arrodillada frente al altar.
Nos vamos a enterar un poco de su vida privada en una charla que mantiene con el director Denis (Eugene Green). Ha tenido varias relaciones pero ninguna en firme. Casi siempre con actores.
Y es lo que le va a suceder con el actor que protagoniza la película, Martin Dautand (Adrian Michaux).
Cuando se cruza nuevamente con Vasco este le cuenta que no la puede invitar a su casa porque no está Madalena, que es con quien vive, porque ese día está trabajando y lo deja fuera en la calle.
Julie le dice que quiere ver a Madalena y Vasco le dice que al día siguiente no habrá problema, porque Madalena (Beatriz Batarda) no trabaja.
En la noche Denis, el director, la lleva a un local donde se canta la música típica de Lisboa, los fados.
Allí se cruza con un muchacho al que Julie le dice que es el rey Sebastián reencarnado.
(La esperanza de la reaparición del rey Sebastián, desaparecido en 1578, en una batalla contra los moros en Marruecos, se inscribe en un auténtico milenarismo),
En el encuentro con Madalena, esta le cuenta que Vasco no es pariente suyo, que cuando murió su abuela, la única que velaba por él, se hizo cargo para que no quedara en la calle, pero que no es posible para élla mantenerlo y que por eso no lo envía a la escuela. A fin de ese año a más tardar, Vasco será internado en un orfanato.
Una noche entra en la capilla y encuentra a la monja (Ana Moreira) orando como de costumbre. Sentada en un banco del fondo de repente Julie se desvanece. Al volver en sí siente la mano de la monja que le acaricia la frente.
Como vemos hasta ahora, todo en esta película es surreal, onírico y como de montaje.
El diálogo que se va a entablar entre Julie y la hermana Joana, es lo más importante de toda la película. Quizás sea el fin de la película.

J: Soy actriz, intento enseñar la verdad a través de cosas irreales.
H: Dios hizo lo mismo al crear el mundo
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H: Todo lo que quedó en el mundo fue creer en la razón. Y fue entonces cuando comenzó el asedio, el sitio de Dios.
J: Porqué la razón tiene que ser enemiga de Dios?
H: Porque Él es real y la razón no. La razón existe en el hombre, no en el mundo y menos aún en Dios.
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J: Por momentos he deseado morir.
H: La muerte no es amor. Cuando desaparecemos a través del amor dejamos de ser lo que no somos.
J: Y en qué nos convertimos?
H: (con una sonrisa) Nos convertimos en lo que somos.
J: Qué es lo que encontramos.
H: (con otra sonrisa) La vida. Encontrar la vida es dar a luz. Cada uno lo hace a su manera.
J: Pero yo no llevo un niño en mí.
H: Todos nosotros, hombres y mujeres, llevamos vida dentro de nosotros.
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Como podemos apreciar. La película resulta ser del misticismo más absoluto.
Julie decide llevar a Vasco a Paría y si se adapta a vivir con élla, iniciará los trámites de adopción.
Después de decírselo a Madalena, lleva a Vasco a dar un paseo. Y se vuelve a cruzar con Don Sebastián (Carloto Cotta). Este le pide que le diga su nombre, pero Julie dice que solo si se vuelven a encontrar por tercera vez se lo dirá. Don Sebastián le pregunta porqué tres veces y Julie contesta porque así es en los cuentos, la tercera vez sucede.
Diálogo entre Julie y la Hermana Joana
No hay ningún motivo válido para que un espectador deje de ver esta película. Si bien es lenta y está filmada de un modo hierático, esto está hecho a propósito, para inducir a la meditación.
Nueve puntos sobre diez para "La religiosa portuguesa". Ah, el libro es del director del film.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Viva la libertá (Roberto Andó, 2012) 🌟🌟🌟

El cine italiano está en franca recuperación. Directores como Paolo Sorrentino, Marco Bellocchio y Giuseppe Tornatore así lo demuestran.
Y aquí es donde aparece Roberto Andó y esta historia, un tanto sarcástica, acerca de los políticos italianos.
Enrico Oliveri (interpretado por el gran Toni Servillo) es el candidato del partido de la oposición. Es aburrido y predecible, su propia gente no lo quiere, pero, según dice Andrea Bottini (Valerio Mastandrea) al comienzo del film, es lo mejor que tenemos.
Luego de un mitin de su partido, donde es insultado y vilipendiado, Enrico decide desaparecer. Y abandona Roma sin precisar su paradero, ni a Andrea, que es su secretario y ni siquiera a su mujer Anna (Michella Cescon).
Andrea desesperado, empieza a buscarlo por toda la ciudad, hasta que Anna le dice que vaya a ver al hermano de Enrico, que hace poco tiempo ha sido liberado del manicomio donde estaba recluído por ser inofensivo.
Cuando Andrea ve a Giovanni (también Toni Servillo) se queda sorprendido. Son iguales como dos gotas de agua. Claro está que Giovanni desvaría, pero eso hasta puede ser útil en política.
Giovanni acepta encarnar a su hermano por unos días y se hace cargo del personaje.
Pero claro, en cuanto se cruza con un periodista, empieza a hablar con verdades, las verdades que solo un loco es capaz de pronunciar.
Mientras tanto Enrico se ha refugiado en Francia, en casa de su ex amiga y enamorada Danielle (Valeria Bruni Tedeschi). Danielle trabaja en cine, como su actual pareja, Mung (Eric Nguyen), quien resulta ser uno de los directores favoritos de Enrico.
Las historias de ambos hermanos se van desarrollando en paralelo. Enrico ingresando al mundo del cine, del que Mung opina que es parecido al de la política, porque la imaginación y el palabrerío hacen parte de la profesión.
Giovanni haciéndose cargo de su personaje político con tanta convicción y honestidad que logra subyugar a la gente y a los propios políticos de su partido. Hasta al presidente de la república y hasta a su propio secretario Andrea.
Muy inteligente historia la que cuenta Roberto Andó. Partiendo de su propia novela y con la colaboración de Angelo Pasquini en la preparación del guión, construye un film más que interesante.
Es claro que el film sería otra cosa si no contara con la actuación imprescindible de Toni Servillo.
Toni, quien se ha vuelto el actor preferido de los directores italianos, juega con su capacidad histriónica hasta el punto de que aún el cuerdo, haciendo morisquetas, resulta más sensato que el loco diciendo pavadas sin sentido, pero que como son tomadas de extractos literarios subyugan a la audiencia.
La música corre a cargo de Giuseppe Verdi y su maravillosa obertura de "La forza del destino", que con su propia fuerza desarrolla gran parte de la historia.
No creo encontrar espectador al que pueda no gustarle "Viva la libertá". Todos la van a disfrutar por la inteligencia de sus parlamentos y lo sagaz de sus ironías.
Trailer
Ocho puntos sobre diez para "Viva la libertá".

Un mundo menos peor (Alejandro Agresti, 2004) 🌟🌟🌟

En "Un mundo menos peor", el director Alejandro Agresti logra alcanzar el punto más alto de expresividad de su producción cinematográfica.
Basándose en su propio guión, Agresti va desarrollando con cuidado y protección hacia el espectador, las historias de sus muñecos.
Todo comienza con la llegada a un pueblo de playa de Isabel (Mónica Galán) y sus hijas Sonia (Julieta Cardinali) y Beba (Agustina Noya).
Pronto sabremos, entre medias tintas y silencios, que vienen a buscar al Cholo (Carlos Roffe), quien fuera el marido de Isabel y quien es padre de Sonia, aunque él no la conozca y quien ha desaparecido hace casi 20 años.
El Cholo es el panadero del pueblo y es querido por todos los habitantes, alrededor de 1000, como le cuenta Miguel (Mex Urtizberea), el maestro de música de la escuelita local, a Isabel.
La historia que ha hecho conocer en el pueblo el Cholo, es que su mujer y su hija murieron en un accidente automovilístico provocado por él.
Al menos esto es lo que conoce Mario (Ulises Dumont) único amigo en verdad del Cholo.
Mario está aprendiendo a pilotear aviones y su profesor es un militar retirado, Lalo (Eduardo Argañaraz), que vive con su hijo Marcelito (Rodrigo Noya a quien el espectador recordará por "Valentín").
Como dice el refrán, pueblo chico, infierno grande, las vecinas del pueblo ya se han puesto a rumorear sobre Isabel y su posible relación con el Cholo.
La historia se va desarrollando bajo estos patrones en un espacio de tiempo muy corto, dos o tres días como mucho. Cada detalle que conocemos sobre la historia nos abre una nueva ventana sobre las vidas infortunadas de los personajes.
El Cholo quiso hacer "un mundo mejor" y cayó en el intento. Después de escuchar su historia, Miguel le pregunta, "y porqué no hacer el intento con, un mundo menos peor".
Juego de palabras a los que Agresti es tan adicto, pero su apuesta es en grande y apuesta sobre sus sentimientos. Es allí donde la historia logra sus objetivos. Sin exponer al espectador a emociones demasiado fuertes, Agresti despliega un mundo de sentimientos alrededor de sus personajes y logra transmitir su mensaje, "Porqué no un mundo menos peor".
Se lleva 8 puntos sobre diez por la excelente dirección y montaje de escenas y por el muy importante desarrollo de historias humanas sin rozar siquiera la banalidad.

jueves, 26 de noviembre de 2015

Líneas de Wellington (Valeria Sarmiento, 2012) 🌟🌟🌟🌟🌟

Valeria Sarmiento es una realizadora nacida en Chile, donde hizo estudios universitarios en Cine y Filosofía. Radicada en París desde 1974, gran parte de su carrera la hizo en Francia como editora y colaboradora de su esposo el director también chileno, Raúl Ruiz.
Un proyecto que Raúl Ruiz dejó trunco fue la realización de este extraordinario guión escrito por Carlos Saboga. Valeria Sarmiento se abocó al monumental proyecto de llevar adelante esta película.
"Líneas de Wellington" transcurre durante el año 1810 cuando las tropas francesas de Napoleón, invaden la península ibérica. Las tropas inglesas y portuguesas después de la derrota de los franceses en la batalla de Baçaco, deben batirse en retirada hacia el sur. Pero Wellington tuvo una mejor idea. Obligando a las tropas francesas a bajar por Portugal en persecución de los soldados ingleses y portugueses hasta las cercanías de Lisboa, donde había hecho construir tres líneas defensivas que rodeaban completamente la ciudad.
La película cuenta el éxodo del pueblo portugués desde el norte hasta las líneas de Wellington. Este éxodo tuvo características de tierra arrasada, mataban los animales y hasta quemaban viñas y sembrados para que los franceses no tuvieran qué comer.
Con este motivo en la película se narran un sinnúmero de historias cruzadas, entre la gente y los soldados. El francés, el inglés y el portugués se entremezclan en las historias con múltiple variedad. Hasta hay diálogos en español, entre doña Filipa y Martirio.
Son historias tremendas, de hambre, muerte y guerra. De traiciones y abandonos. De violaciones y rateros. De pillaje de las casas abandonadas y de toda la variedad de desgracias que el género humano puede ofrecer.
Ese es justamente el punto más alto de esta gigantesca epopeya cinematográfica.
El espectador debe tener el corazón abierto para dejar que el dolor y las miserias de los seres humanos lo invadan.
Como en toda guerra las historias no son fáciles. Hay muertos inocentes y verdugos por obligación.
En este entrecruzar de historias cientos de personajes desfilan por la película para contarnos por ahí, solo un momento en sus vidas, como el caso de la baronesa francesa encarnada por Chiara Mastroianni.
Destacan Nuno Lopes, como el sargento Francisco Xavier, Chico, como lo llaman, Soraia Chaves como la prostituta Martirio y la increíble Marisa Paredes como doña Filipa. Una gallega de Vigo que fue traída por su padre a casarse a Portugal. En la casa donde recibe al herido teniente Pedro de Alencar (Carloto Cotta) se ha casado, ha dado luz a sus hijos y ha enviudado. Por esa razón no la va a abandonar. Cuando su familia la quiso llevar a la rastra se escondió en la buhardilla.
John Malkovich recrea al todopoderoso Duque de Wellington, preocupado más por el retrato que le está haciendo Leveque (Vincent Perez) que por la guerra.
En pequeños papeles, pero no por eso menos importantes aparecen Isabelle Huppert, Catherine Deneuve y Michel Piccoli, como una familia portuguesa afrancesada, que mata a su única gallina para brindar una cena de homenaje al mariscal Massena (Melvil Popaud).
Hay cientos y cientos más de personajes que esperan para contarnos sus desgracias.
El espectador no se va a arrepentir de ver este prodigioso espectáculo, donde el cine deslumbra por doquier con una excelente cinematografía de André Szankowski y una banda de sonido brillante compuesta por el habitual compositor de Raúl Ruiz, Jorge Arriagada.
Trailer (en portugués)
Es imposible calificar semejante realización con el puntaje que uso habitualmente, porque nunca he visto tan tremendo esfuerzo de producción para lograr contar historias profundamente humanas.
Vayan mis mejores deseos para todos los espectadores que quieran verla que no se van a arrepentir.

viernes, 20 de noviembre de 2015

El viaje de tu vida (Tracks) (John Curran, 2013) 🌟🌟🌟

"El viaje de tu vida" es una hermosa película.
Basada en la travesía de 3000 km. que hizo Robyn Davidson cruzando el desierto de Australia de este a oeste y que fuera contada por élla misma en un artículo para la revista National Geographic y debido al éxito del artículo finalmente narrada con todos sus detalles en la novela "Tracks".
Precisamente es la novela la que es adaptada con excelente maestría por Marion Nelson en un guión sincero y ameno.
Pero esta película es algo más que el relato de un viaje. Sin meterse en las profundidades de la mística, en la película se cuenta una verdadera peregrinación de esta joven mujer que acometió el cruce de Australia llevada por su espíritu de aventuras.
Acompañada por su perra Diggity, Robyn (Mia Wasikowska) arriba a la ciudad donde comenzará su aventura y trabaja en un bar para ganarse la vida. Pero lo que élla quiere es conseguir los camellos que le hacen falta para llevar a cabo su viaje y la película dedica la primera parte a la lucha para que Robyn consiga hacerse de los camellos. Siendo estafada por más de un comerciante hasta que al fin conoce a un honesto camellero afgano, quien le promete ayudarla a cazar un camello si élla trabaja para él un tiempo.
El camello resulta ser una camella preñada, así que pronto Robyn tendrá dos camellos, la madre Zelly y Goliath, su cría. Y recibe a Dookie, un macho con pocas pulgas en pago por haber conseguido domarlo. Y con Bub, el cuarto camello, ya tiene lo suficiente para transportar los alimentos y enseres que necesitará en su travesía.
No voy a contar todo el viaje, quien quiera conocer más sobre esta aventura deberá ver la película.
Una palabra aparte para la excelente actuación de Mia Wasikowska. Es su excelente personificación la que vuelve creíble a toda la película. La gama de matices actorales de que dispone es muy grande y los pone todos en juego en esta grandiosa película.
Las escenas de la muerte de Diggity son para conmover al más duro de los espectadores.
También hay que destacar la excelente fotografía de Mandy Walker. Las vistas del desierto y sus variaciones son increíbles.
En el papel de Rick, el fotógrafo que le aconseja solicitar el soporte de National Geographic para su expedición, se luce Adam Driver.
El anciano aborigen (Mr. Eddy) que acompaña a Robyn para guiarla a través del desierto evitando los lugares tabús es otro excelente hallazgo de la película. La actuación de Rolley Mintuma es excelente.
Si bien no hay ninguna experiencia mística, ni hallazgos melodramáticos, la película matiene al espectador pendiente del desarrollo de la historia y sin que caiga el nivel de asombro en el medio.
Trailer
Recomiendo fervientemente esta película. Quien pueda verla la disfrutará del principio al fin.
Ocho puntos sobre diez es mi calificación.

martes, 3 de noviembre de 2015

20.000 leguas de viaje submarino (Richard Fleischer, 1954) 🌟🌟

Walt Disney produciendo una película de aventuras para niños. El inconveniente es que utiliza una novela de Julio Verne como tema. Y Julio Verne es peligroso.
Alberga en sus ideas el espíritu de la paz universal, donde los inventos que imagina sirvan al hombre para evolucionar como sociedad y no simplemente para matarse entre sí.
Y el director Richard Fleischer y el escritor del guión Earl Fenton, fueron absolutamente fieles al mensaje de Julio Verne.
Además con los años transcurridos desde 1954 cuando aún se veía a las potencias del mundo occidental como adalides de la libertad y de la paz, el concepto ha variado un tanto y los personajes que ayer fueran héroes, hoy se ven como simples marines con poco seso.
Tal es el caso del arponero Ned Land (Kirk Douglas), quien con sus conductas de psicópata infantil determina la destrucción del prodigio técnico del submarino Nautilus, tanto para la época de Verne, como para cuando se filmara esta película.
Viéndola hoy, el perdón al triste papel que le cabe a Ned Land está resumido en una frase que le dice el profesor Pierre Aronnax (Paul Lukas), personaje al que me voy a referir a continuación, "tal vez salvaste al mundo".
El personaje del profesor Aronnax es el ejemplo del intelectual que con sus dudas y especulaciones científicas deja escapar la luz del genio que ilumina todo a su alrededor. Es la miserable condición a la que los poderes financieros han llevado a los intelectuales en nuestra sociedad actual. Como Don Quijote, su personaje está acompañado por el aún más aburguesado sirviente Conseil (Peter Lorre), que es en gran parte responsable del apocalipsis que desata Ned Land en su ignorancia.
Lo que no podía sospechar Julio Verne, es que con los caracteres de sus personajes estaba pintando la realidad del mundo un siglo después. Temible visionario.
El personaje de Ned Land, magníficamente interpretado por Kirk Douglas, se debe haber basado en los marines que lanzaron las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki. Y, si no fuera por los 10 años que la separan, del cabo que en "Dr. Insólito" de Stanley Kubrick, descarga la bomba atómica cabalgando sobre el artefacto como un cowboy.
Dejé para el final el personaje más elaborado de la película. El del Capitán Nemo. Interpretado en forma magnífica por un excelente actor, James Mason, brinda al espectador todos los matices de un ser humano atormentado por la estupidez humana y por las injusticias que le han tocado en suerte vivir. Unico error dentro de la película, es que interprete al órgano la Tocata y fuga en re menor de Juan Sebastián Bach, tanto por lo remanido del efecto, como por lo que el efecto busca hacer presuponer al espectador, que el Capitán Nemo, es, para decirlo moderadamente, un psicótico chiflado.
Es excelente la puesta en escena y los efectos especiales que en esos años no se fabricaban por computadora sino que eran verdaderos efectos especiales. Todo lo que se ve en la película es absolutamente creíble y hasta el final shakesperiano, se vuelve aceptable para el espectador.
No es una película para niños, de ninguna manera, salvo que se le extirpen todos los mensajes subliminales que se desprenden de las conductas de los personajes.
Tocata y Fuga en Re Menor
Debo sacarme el sombrero ante Walt Disney por haber producido una obra cinematográfica de estas dimensiones sin haber desvirtuado el mensaje de la obra como lo hiciera hace poco con la olvidable versión de "Alicia en el país de las maravillas" de Tim Burton.
Siete puntos sobre diez es mi calificación.


sábado, 24 de octubre de 2015

Ciencias naturales (Matías Lucchesi, 2014) 🌟🌟🌟

En un medio ambiente hostil como es el de Los Cóndores, a más de 1000 metros de altura, en el medio de la Pampa de Achala, la planicie montañosa que se extiende entre las sierras chicas y las sierras grandes de la provincia de Córdoba, Argentina, una escuela rural alberga durante la semana a los chicos que viven en las inmediaciones.
Uno de esos chicos es Lila (Paula Hertzog) y su relación con la vida está en plena crisis a tal punto de llamar la atención de su maestra Jimena (Paola Barrientos).
Lila no conoce a su padre. Los pocos datos que tiene sobre él es que fue uno de los responsables de la colocación de las antenas repetidoras en Los Cóndores.
Decidida a todo para encontrarlo trata de escapar una y otra vez de la escuela, hasta que finalmente la directora decide que vuelva suspendida a su casa por dos semanas.
Con una pericia indefinible, el director nos va a contar el peregrinaje de alumna y maestra en la odisea de encontrarse con el padre de Lila. Su pericia está basada en renegar de los sentimentalismos habituales y quedarse con los sentimientos expresados a flor de piel, naturales, como alude el título de la película, ciencias naturales.
El espectador asiste con total entrega, porque no cabe otra manera de verla, a la evolución transparente de la película desde el aula hasta la imagen final, la de Lila mirando el horizonte de la Pampa de Achala.
Excelentes son las actuaciones tanto de la jovencísima Paula Hertzog, cuyas dos presentaciones en el cine han sido acompañadas de premios internacionales ("El premio" en 2011 y "Ciencias naturales" en 2014), como de la inefable Paola Barrientos, que tiene la oportunidad de su carrera al personificar a ese tremendo ser humano que surge al verse arrastrado por Lila a ir más allá de sus limitaciones.
La tremenda expresividad de los dos caracteres es la guía que inspira a toda la película y la tiñe de las zozobras propias de la vida,
Trailer
Ocho puntos sobre diez para esta excelente película argentina.



martes, 6 de octubre de 2015

Los ojos amarillos de los cocodrilos (Cécile Telerman, 2014) 🌟🌟

Josephine (Julie Depardieu) e Iris (Emmanuelle Beart) son dos hermanas que han sido criadas con una notoria preferencia por parte de la madre (Edith Scob) hacia Iris.
Así Jo ha salido insegura, con una muy baja autoestima y resignada a aceptar la infidelidad de su marido Antoine (Samuel LeBihan) y de todos sus seres queridos. Hasta que finalmente se cansa y echa al marido de la casa. El le anuncia que se va a ir a vivir con Mylene (Alysson Paradis), la peluquera del shopping. Tiempo después le llegará una carta a sus hijas anunciando que tiene un criadero de cocodrilos en Sudáfrica.
También la hija mayor Hortense (Alice Saaz) muestra un marcado menosprecio por su madre. Ha sido educada con el criterio de que de los perdedores no se puede conseguir nada bueno y élla no tiene escrúpulos para conseguir lo que quiere.
Iris es una mantenida que no hace nada con su vida y a la que su marido Philippe (Patrick Bruel) tolera por el amor que le profesa. Pero en un desliz Iris confiesa a un editor que está escribiendo una novela ambientada en el siglo XII. El editor la convence para que le entregue lo que tenga escrito y que si vale la pena le va a hacer un contrato por 30.000 euros.
A todo esto, del banco la llaman a Jo porque aún no ha pagado las cuotas del préstamo que sacó su marido. Jo se quiere morir, pero no tiene otro remedio que pagar los 80.000 euros que su marido le ha estafado falsificándole la firma.
Iris convence a Jo para que le escriba la novela y aunque élla no está muy convencida, el hecho de estar apretada por las deudas hace que finalmente acepte. Iris tendrá la novela y Jo se quedará con el dinero.
Basándose en una novela de Katherine Pancol, Cécile Telerman y Charlotte de Champfleury escriben el excelente guión del que resulta esta película. Los enredos entre los diversos personajes protagónicos y el camino de vicisitudes que recorre Josephine hacen a la película emocionante y con una intriga muy atrayente.
No hay momentos vacíos y la atención no decae ni un solo momento.
Excelente la dirección de actores, la música y la edición del film.
Mención aparte merecen las actuaciones de Julie Depardieu y de Emmanuelle Beart. Sin éllas el film sería otra cosa muy distinta.
Una película para pasar un rato agradable, porque los vaivenes en la vida de Jo no están planteados de forma dramática, sino que toda la película está hecha con ritmo de comedia.
Trailer
Siete puntos sobre diez para esta excelente película francesa.

lunes, 28 de septiembre de 2015

Einstein (Liliana Cavani, 2008) 🌟🌟🌟

No debe ser fácil abordar un proyecto biográfico de una de las figuras más prominentes de la humanidad. Albert Einstein, genio o egoísta, luchador de la paz y sin embargo acusado de ser el padre del desarrollo de las armas militares más atroces de la historia.
Sobre un guión escrito por Massimo de Rita, Mario Falcone y la misma directora, Liliana Cavani, con una duración de 3 horas, la película se mueve desde los años de estudiante universitario hasta los últimos días de su vida.
El énfasis está puesto más que en sus descubrimientos científicos, en la vida personal de Albert Einstein (Vincenzo Amato). En su matrimonio con Mileva Maric (la muy sensitiva Maya Sensa) su segundo matrimonio con Elsa Lowenthal (Sonia Bergamasco) y en la relación que mantuvo con sus hijos Hans (Emiliano Coltorti) y el psíquicamente alterado Eduard (Flavio Parenti). Su problemática dependencia de su madre Pauline (Andrea Ferreol) que llevará a cuestas durante toda su vida.
Además de los aspectos personales, una directora como Liliana Cavani no podía menos que radiografiar la historia europea y estadounidense que le tocó vivir a Einstein. Las dos guerras mundiales, el asilo en Suiza, la persecución de los nazis y luego del FBI y los militares estadounidenses.
El horror de la bomba atómica arrojada sobre la población civil de las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, hace que dedique su tiempo a luchar por la paz. Lo que no es visto con buenos ojos por la administración norteamericana que ve a un potencial enemigo comunista en toda persona que critique los hechos de violencia cometidos por sus militares.
Lo que este film expone es que no es suficiente el genio de un iluminado como Albert Einstein para detener a las fuerzas militares que manejan la opinión pública y sus sentimientos.
Es de destacar el esfuerzo de producción que significó recrear ambientes de Berlín, Zurich y Princeton en las ciudades de Belgrado (Serbia) y Barcelona (Cataluña).
Todo está impecablemente puesto en escena y la música de Paolo Vivaldi acompaña maravillosamente las escenas. Lástima que una película de semejantes dimensiones esté hablada en inglés, creo que hubiera sido mejor si se hubiesen utilizado los lenguajes propios de cada lugar geográfico donde se desarrolla la trama.
Quizás lo más criticable sea la escena final donde más allá de la muerte se vuelven a encontrar Mileva y Albert, con la frase "La vida era el sueño, ahora estamos despiertos", por su excesivo misticismo sentimentaloide.
Así como también es mística la carta que le dicta a la enfermera antes de morir: "en el universo, las diferentes dimensiones están conectadas por una armonía dinámica. La humanidad perteneces a la inteligencia cósmica. Nada es casualidad, Dios no tira los dados. Entramos en un espacio eterno interminable de infinitas dimensiones".
En mi opinión es una obra de una envergadura operística, con un despliegue realmente notable de actores, escenarios y situaciones.
"Sobre la estupidez humana"
Es de remarcar que en la película el discurso antisemita de este trailer está dicho por el Dr. Kluge, que luego más tarde será recibido en Estados Unidos con los brazos abiertos.
Ocho puntos sobre diez para esta excelente realización de la notable directora italiana Liliana Cavani.

viernes, 18 de septiembre de 2015

Lo que mis ojos han visto (Laurent de Bartillat, 2007) 🌟🌟🌟🌟

Nada más regocijante que descubrir una pequeña obra de arte detrás de una película desconocida.
Eso es lo que sucede con el film, único hasta el momento, de Laurent de Bartillat, "Lo que mis ojos han visto".
Con un guión propio co-escrito con Alain Ross, el director consigue hacer de su historia un laberinto de misterio y seducción alrededor de la figura del pintor francés Antoine Watteau.
Lucie Audibert (magníficamente interpretada por Sylvie Testud), es una estudiante de historia del arte que está haciendo una investigación sobre las mujeres de Antoine Watteau.
Por extraños motivos, su investigación es descalificada por su profesor Jean Dussart (Jean-Pierre Marielle). A pesar de sus intentos de desanimar a Lucie, el profesor quiere conocer todos sus avances en la historia que élla va tejiendo, un poco por intuición y otro tanto por tener pruebas contundentes.
En paralelo vivimos los problemas anímicos que aquejan a Lucie. Su padre muerto en haciendo alpinismo y su madre actriz, a quien recurre por necesidades económicas.
Un mimo callejero se cruza en la vida de Lucie. Coloca el taburete donde se exhibe como estatua viviente enfrente de las ventanas del trabajo de Lucie. Ella no deja de percibir su mirada y finalmente le habla en un café, para descubrir que Vincent, tal el nombre del mimo, es sordomudo. No por silenciosa es menos válida la actuación de James Thierree.
Vincent sufre un colapso y cae inconsciente en la calle. Lucie que lo ve por la ventana lo acompaña al hospital. Ha tenido un aneurisma cerebral y ha entrado en estado de coma, aparentemente en un proceso inesperado e irreversible.
De una foto que Vincent le dio, de su infancia en el orfelinato, Lucie descubre una pintura en la pared. Se supone que es una obra de Openor. Openor fue amigo y pintor compañero de estilo de Watteau.
Y Lucie va tras la obra de Openor.
Es un acierto total el modo en que está desarrollada la historia y, además, para los amantes del arte es todo un placer la cantidad de obras de Watteau que se muestran en la película, ya que pasan por los ojos investigadores de Lucie.
Un párrafo aparte merece la actuación de Sylvie Testud, quien ha demostrado ser una de las intérpretes con mayor carisma y sensibilidad de los últimos años en el cine francés. En esta película, su rostro angelical es parte imprescindible de la trama.
El espectador que desee ver una trama bien urdida para una historia muy interesante y que involucra al arte de la pintura, no tiene más que ver "Lo que mis ojos han visto", que no va a quedar decepcionado.
Trailer
Nueve puntos sobre diez para esta excelente producción del cine francés.

domingo, 6 de septiembre de 2015

El espejo de los otros (Marcos Carnevale, 2015) 🌟🌟

Marcos Carnevale pone en escena en esta película un guión de su propia autoría. Renovando los cuentos de "Las mil y una noches", concibe el restaurant Cenáculo ubicado en las ruinas de una antigua abadía gótica, donde todas las noches tiene lugar una última cena en la única mesa del restaurant.
Es por lo tanto una historia de despedidas, de muertes y de soledades.
Es el estilo habitual de Marcos Carnevale, que en sus películas monta comedias con un final trágico y de muerte. Así fue en "Elsa y Fred", la última y mejor interpretación de la inigualable China Zorrilla y en "Viudas" con Graciela Borges y Valeria Bertucelli.
Y es también su estilo elegir los mejores actores para jugar los personajes que mueven la película.
Todo eso está en "El espejo de los otros".
Los dueños del restaurant son dos hermanos, personificados por Pepe Cibrián y Graciela Borges. El es quien lleva adelante el restaurant y élla en cambio se ocupa de espiar a los comensales a través del espejo del baño, instalado como metáfora genial, en el confesionario de la abadía.
Entre los comensales están los dueños de un laboratorio de especialidades medicinales con sus esposas, (Luis Machín, Mauricio Dayub, Favio Posca, Carola Reyna, María Socas y Ana Fontán), un matrimonio separado hace años (Oscar Martínez y la más natural de las actuaciones de la película a cargo de Julieta Díaz), una cita a ciegas (Alfredo Casero y Leticia Brédice) y una reunión de amigas (Ana María Picchio, Norma Aleandro y Marilina Ross).
Todo funciona a la perfección en la ficción pese a las actuaciones algo acartonadas, pero el espectador se queda fuera de las historias porque no hay un verdadero compromiso emocional, sino que se intenta el compromiso por la vertiente mental y racional.
Es una pena que Marcos Carnevale quien logró conectarse con la emoción de sus personajes en sus otras películas, se haya visto arrastrado por la ceguera televisiva a hacer de esta película una colección de apuntes inteligentes y hasta diría escabrosos, pero con personajes carentes de humanidad.
Quizás deba rescatar al matrimonio encarnado por Oscar Martínez y Julieta Díaz, de la sequedad del resto y a la impagable actuación de Norma Aleandro.
Un espectador amante del cine va a disfrutar sus detalles y la excelente puesta en escena de los actores, pero va a terminar de verla un poco enojado con el director por intentar embaucarlo con cuentos de ficción literaria.
Trailer
Siete puntos sobre diez para "El espejo de los otros".

miércoles, 2 de septiembre de 2015

El pequeño apocalipsis (Costa Gavras, 1993) 🌟🌟🌟

Es muy extraño ver a Costa Gavras digiendo una comedia. Este director griego se ha especializado en filmes con temática política y casi siempre dramática. Desde "Z" hasta "Desaparecidos".
La película sigue el guión escrito por el director con Jean-Claude Grumberg sobre la novela de Tadeusz Konwicki, a la que se hace continua alusión durante el desarrollo de film. "¿Has leído "El pequeño apocalipsis"?, ¿la de Konwicki?.
Según el guión, en la novela se narra como un escritor se inmoló quemándose a lo bonzo frente al cuartel general del partido comunista en Varsovia.
Para rescatar de un presunto suicidio y volver a motivar a Stan (Jiri Menzel, el director de la recordada película checa "Trenes rigurosamente vigilados"), se le ocurre a Jacques (André Dussollier) que se editen todas sus obras en Francia.
Acompañado por Henri (Pierre Arditi), marido de la ex-mujer de Stan, van a ver a Arnold (Maurice Benichou), un ex-maoísta devenido en experto en comunicaciones para una empresa editora internacional.
Para editar las obras de Stan ("otro polaco, no, ya no venden" va a ser la respuesta de Armold), una brillante idea se le ocurre. Que como en la novela de Konwicki, Stan se queme para promocionar su libro. Pero ¿dónde?, en el Vaticano, durante una reunión por la paz en el mundo entre el papa y los mandatarios del mundo, el "Honorus Pauperus".
Las desventuras de Stan, para no incendiarse, lo hace buscar escritores polacos alternativos que se inmolen en su lugar.
Como piensan que Stan quiso suicidarse, lo hacen seguir por un custodio por todo París.
Una brillante comedia, muy agradable de ver y con toques políticos irónicos, ya que Jacques militó en el Partido Comunista como Arnold, además del famoso "Honorus Pauperus", cuyas escenas son sencillamente geniales y llenas de ironía.
La ex mujer de Stan, Barbara (Anna Romantowska), casada con Henri, protege y cuida de Stan, pero por supuesto está de acuerdo en el holocausto.
Hay escenas brillantes, el "suicidio" de Stan, persiguiendo a un gato es de antología.
El espectador va a disfrutar esta película por un buen rato y de paso verá lo que es buen cine, al que Costa Gavras nos tiene acostumbrados.
Extracto (en francés)
Las actuaciones, especialmente de Dussollier y Jiri Menzel, son desopilantes. Ocho puntos sobre diez para una excelente comedia satírica de Costa Gavras.

domingo, 23 de agosto de 2015

Altman (Ron Mann, 2014) 🌟🌟🌟

Hay muchos films documentales. Nos cuentan sobre culturas, animales, geografías. Y biografías.
Cuando el sujeto del que se ocupa la biografía es un creador cinematográfico es como que la película se vuelve doblemente película. Un film sobre filmes, que son las obras artísticas de las que se desprende el alma del realizador evocado.
Pero cuando además, el film documental, consigue atrapar la emoción de la creación, el film se vuelve una obra de arte en sí mismo.
Es lo que sucede con el film de Ron Mann sobre la vida y obra de Robert Altman.
Contándonos sobre sus comienzos, desde que deja la marina para radicarse en California junto a sus padres. Cuando viaja a Nueva York en busca de un futuro para sus ganas de poner en práctica las ideas y sentimientos que lo movilizan. Cuando es descubierto por Alfred Hitchcock quien le ofrece dirigir algunos episodios de su programa de televisión y desde allí se vuelve un exitoso director de series para la televisión, "Bonanza", "Combate", "Ruta 66" y muchas más.
Cuando harto del mundo repetitivo de la televisión decide incursionar en el cine, con golpes, fracasos y aciertos.
La historia contada está dividida en capítulos cuyo epígrafe está presentado por uno de sus colaboradores dando una definición del término "Altmanesque".
En casi todos los epígrafes hay una idea base que sintetiza el mundo de Robert Altman, hecho de creatividad e innovación. Como dice Lyle Lovett en su parte, "Altmanesque significa contador de cuentos, el maestro en contar cuentos".
A través de una sucesión de hechos que ilustran la personalidad libre y fuera de los standards en el cine, Ron Mann va desgranando la historia de sus films. De los que el propio Robert Altman dice que estaba muy orgulloso. Cuando había hecho una docena de películas se jactaba de que cada una de éllas tuviera su propia originalidad, pero que sin embargo en los últimos años se dio cuenta que en realidad cada película constituye solo un capítulo de su novela.
Para los que amamos su colosal obra fílmica es un placer conocer la personalidad que había detrás de esos films y de que fuera tan original y libre como lo eran sus películas.
Si al final nos queda la congoja de haberlo perdido para siempre, también nos queda la magia de sus casi 40 películas que nunca nos vamos a cansar de ver.
Trailer en inglés con subtítulos en alemán.
Como dice el mismo Robert Altman, "yo hacía guantes y los productores querían zapatos".
No fue precisamente el niño mimado de Hollywood y nunca recibió un premio Oscar, salvo el dedicado a su trayectoria artística.
Los premios los obtuvo del Festival de Cannes, por "Mash" y por "Las reglas del juego", algo que habla muy bien de su patrimonio artístico.
Ocho puntos sobre diez para este emocionante documental sobre Robert Altman.


martes, 18 de agosto de 2015

Infancia clandestina (Benjamín Avila, 2011) 🌟🌟🌟

"Infancia clandestina" es una historia basada en hechos reales sucedidos no hace muchos años en Argentina. Es más, el director y autor también del guión, Benjamín Avila, reconoce que está basada en su historia personal.
La vida clandestina de la familia de Juan (Ernesto en la clandestinidad) perseguida por su militancia política. Lo que la sangrienta dictadura militar tachó como terroristas ante el resto de la sociedad.
Su regreso a la Argentina desde el exilio por vías separadas. Juan (un incomparable y emotivo Teo Gutiérrez Moreno) y su hermanita bebé como hijos de otra pareja que llegan desde Brasil.
Los dejan en una esquina y allí los recoge el tío Beto (Ernesto Alterio) en su camioneta de reparto de "maní con chocolate". El los va a llevar hasta la casa donde están viviendo Horacio el padre, (Daniel en la clandestinidad) (César Troncoso) y la madre Cristina (Charo en la clandestinidad) (Natalia Oreiro).
La historia desarrolla los hechos y vivencias de Juan desde ese momento hasta el final inevitable, golpeando a la puerta de la casa de su abuela Amelia (la incomparable Cristina Banegas).
Va a pasar a través de su ingreso en la escuela, la aceptación de sus compañeros y su primer amor representado por María (Violeta Palukas).
Hay una hermosa escena filmada durante un campamento, en que Ernesto y María terminan dentro de un auto abandonado. Ernesto le ofrece maní con chocolate y María contesta que no le gusta, con lo cual toda la escena armada por el buen tío Beto sobre cómo conquistar a una mujer, se derrumba como un castillo de naipes.
La visita también clandestina de la abuela Amelia, en la cuál les pregunta que porqué regresaron al país justo en ese momento, plena represión de la dictadura militar, poniendo en riesgo no solamente a éllos mismos sino a sus nietos.
La escena es tremenda, cuando la abuela le pregunta a Cristina si es que quiere que también sus hijos sean terroristas y Cristina (una emocionante Natalia Oreiro, reclamada en la vida real como hija de desaparecidos), contesta "y porqué no militantes".
La abuela confiesa a Horacio que en realidad lo que élla tiene es mucho miedo y Horacio le dice que todos tienen miedo.
Como dice la actriz Cristina Banegas en una entrevista, "todos teníamos miedo, por nosotros, por nuestras familias y nuestros amigos y vecinos".
Esa es la realidad última que confiesa el director con su película, dedicada a su madre desaparecida durante la dictadura militar.
Pero en el fondo de los hechos y a pesar de la congoja obvia que despierta en el espectador, la película es una película de amor. Un abrazo para todos los seres vivos que han padecido y aún padecen persecuciones, torturas y muerte a causa de sus ideas.
Infancia Clandestina camino al Oscar (1ra. parte).
Infancia Clandestina camino al Oscar (2da parte)
Infancia Clandestina camino al Oscar (3ra. parte)
Infancia Clandestina camino al Oscar (4ta. parte)
Además de las excelentes actuaciones, la películas es un prodigio de narrativa sin caer en los golpes bajos. Ocho puntos sobre diez para este excelente film.


domingo, 16 de agosto de 2015

Sagan (Diane Kurys, 2008) 🌟🌟🌟🌟

Hacer una película sobre la vida de Françoise Sagan es más que tentador para un realizador.
En base al guión escrito por Claire Lemarechal, Martine Moricone y la misma directora Diane Kurys, vamos a espiar en los entretelones de la escandalosa vida de esta gran escritora francesa.
Sylvie Testud tiene a su cargo personificar a la caprichosa, brillante y auto-destructiva Françoise Sagan y lo hace maravillosamente.
Vamos a asistir al alumbramiento de su primer novela, cuando aún se llamaba Françoise Quoirez, pero que en virtud de un comentario de reproche por parte de su madre, cambió a Sagan. Es que "Bonjour tristesse", fue un escándalo, no solamente en Francia sino en el mundo entero.
De buenas a primeras, Françoise se vio metida en una vida pública y en notas bizarras en las tapas de las revistas. De allí en más, liberada a sus propios deseos y emociones, dejó que la vida la llevara donde quisiera. Rodeada de amigos, aduladores según su hermano Jacques (Guillaume Galienne), dilapidó cuanto dinero obtuvo.
Por una única vez, en que había ganado en el casino ocho millones de francos, los invirtió en comprar una casa en Normandía que se convertiría en su refugio y castillo de protección.
Después de un accidente automovilístico, que si bien no le costó la vida, le acarreó meses de rehabilitación y, lo más grave según la opinión de la propia Françoise, la adicción a las drogas, porque la medicaron con morfina. Esa adicción de la que no se iba a despegar nunca más.
Dos matrimonios fallidos, del último le quedó un hijo, por el que nunca sintió nada y al que mantuvo alejado de su vida en todo lo posible.
Dos parejas lesbianas, Paola, la que dio el nombre a su hijo (Dennis Paolo) y de la que se separó al casarse con el norte-americano Bob Westhoff (William Miller) y la que fuera probablemente su gran compañía, Peggy Roche (Jeanne Balibar) y a la que perdió víctima del cáncer.
Es una vida llena de vaivenes y dolor, dolor al que sobrevivió a fuerza de drogas.
La película no emociona, pero es tierna y dulce, como las reflexiones de la escritora que llena los momentos de soledad del personaje.
Hasta su propio epitafio, que dejó como legado a la humanidad:
"Françoise Sagan hizo su aparición en 1954, con una novela corta, "Bonjour tristesse", que fue un escándalo mundial. Su desaparición después de una vida y obra tan agradables como imperfectas, sólo fue un escándalo para ella misma. Françoise Sagan".
Hay que mencionar la magnífica banda sonora de Armand Amar. Es la síntesis perfecta del espíritu melancólico y dulce que impregna la película.
El espectador va a resultar sorprendido por los detalles particulares de esta vida tan apasionante como romántica y va a disfrutar tanto de la película como de la lectura de sus novelas.
Trailer (en francés)
Nueve puntos sobre diez para esta fantástica versión de Diane Kurys.

lunes, 10 de agosto de 2015

El veredicto (Sidney Lumet, 1982) 🌟🌟🌟

Basado en una novela de Barry Reed, David Mamet escribe un prodigioso e intachable guión para esta película que dirigió el gran Sidney Lumet.
A grandes rasgos el argumento: Paul Newman personifica a Frank Galvin, un abogado fracasado y casi a punto del suicidio por alcohol, que toma un caso que le envía su mentor y profesor, Mickey Morrissey (Jack Warden).
Es un caso fácil de mala praxis por el que puede obtener un interesante pago, ya que la paciente Deborah Ann Kaye ha quedado cuadripléjica y sin signos vitales luego de un parto en una clínica de la iglesia católica de Boston, el St. Catherine Hospital.
En efecto, el abogado del hospital le ofrece un pago por 210.000 dólares a cambio de retirar la demanda, ya que afectaría a dos médicos de prestigio y renombre y a una institución como el St. Catherine Hospital. Frank Galvin comenta, qué curioso que la cifra sea exactamente divisible por tres (sus clientes son la hermana Sally y su marido Kevin Doneghy) y termina rechazando el arreglo.
De allí en más se pone en movimiento el bureau de abogados de Ed Concannon (James Mason), un prestigioso y exitoso abogado que dirigirá las operaciones de su equipo para que la demanda fracase.
Un personaje que aparece casi de las sombras y que acompañará a Galvin, es el de Laura Fischer (una genial Charlotte Rampling). Laura será el respaldo que el débil Galvin necesita para hacerse cargo del caso. Pero habrá sorpresas con Laura.
También lo habrá con el equipo médico implicado en el parto de Deborah, de los cuales está acusado por negligencia el doctor Towler, anestesista, pero en el que son todos testigos. Todos salvo una enfermera, Maureen Rooney (Julie Bovasso) que se niega a testificar por la acusación. Pero alguien que no estuvo en la sala de operación, será clave para desentrañar la verdad, Kaitlin Costello, personificada por Lindsay Crouse, cuya actuación es realmente memorable.
Todas las trampas y los vericuetos de delitos permitidos a la justicia están mostrados por los costados de la película. Hasta el soborno del juez Hoyle (Milo O'Shea), sobornado obviamente por el poder económico del obispado. Toda la ropa sucia de la justicia queda al descubierto en la película, pero siempre algo veladamente al espectador y a los integrantes del jurado.
Sin embargo, la verdad es imparable. No se puede negar. El obispo Brophy (Edward Binns) contesta a las alabanzas que el abogado del obispado hace de la actuación de Concannon con una pregunta, pero ¿usted cree que la testigo dijo la verdad?.
Esta es la justificación de toda la película y Sidney Lumet se las arregla para conducir a todos los intérpretes de la película hacia ese callejón sin salida que es la verdad y con éllos, a los espectadores. Si bien la película es de 1982, es tan lúcida y vigente hoy como lo fue en el siglo pasado.
La actuación de Paul Newman es fuera de serie. Los vaivenes de debilidad y fuerza con que dota a su personaje son inestimables para el éxito de la película.
Desde que en 1957 Sidney Lumet entregó su primer obra maestra "Doce hombres en pugna", hasta esta "El veredicto" o "Veredicto final" o "Será justicia", como la quieran llamar, ha hecho una larga carrera en la cual perfeccionó con cada película su estilo frío y eficaz que termina atrapando al espectador como un animal en la trampa.
Alegato del juicio
"Si queremos tener fé en la justicia, sólo tenemos que creer en nosotros mismos"
Ocho puntos sobre diez para esta terrible película de Sidney Lumet. Terrible por las consecuencias que puede tener sobre nuestras mentes,

miércoles, 29 de julio de 2015

Algún día comprenderás (Plus tard) (Amos Gitai, 2008) 🌟🌟🌟

Victor (Hippolite Girardot) está obsesionado por develar la historia de sus abuelos maternos. Sabe que finalmente murieron ambos en Auschwitz, pero no conoce los detalles de cómo llegaron al campo de concentración. Nadie jamás en su familia los mencionó.
Su madre, Rivka (Jeanne Moreau), vive aparentemente feliz entre sus objetos elegidos, sus pinturas y dedicando todos sus esfuerzos a disfrutar de su vejez. Entre sus objetos elegidos no figura, aparentemente, recordar a sus padres, a quienes no tuvo siquiera el consuelo de enterrar.
Amos Gitai, director cinematográfico israelí, adapta la novela autobiográfica de Jerome Clement y consigue trasladar al espectador al mundo emocional de las consecuencias del holocausto, donde los grandes golpes están matizados por detalles dulces y cálidos. Antes de la recreación de la brutal detención de sus abuelos, hay una hermosa escena en la que ambos bailan un vals en la habitación del hotel en la que viven.
Es una película que seduce por la suma de detalles más que por la historia en sí misma.
Jeanne Moreau consigue a través de sus gestos, que el personaje de Rivka despliegue todos los matices de seducción y belleza que la actriz posee. Las escenas filmadas en su departamento, donde el ojo de la cámara pasa a través de las puertas y paredes a los ambientes sensiblemente iluminados de las habitaciones, son simplemente brillantes.
En el rol de la esposa de Victor, Françoise, deslumbra Emmanuelle Devos, a quien viéramos no hace mucho encarnando a Violette Leduc. La ambigüedad con que gesticula es alucinante. Pasa de la sonrisa más amplia a un gesto de preocupación que es como si el rostro se nublara. Y también la lucidez de sus parlamentos es asombrosa.
La hermana de Víctor, Tania (Dominique Blanc) también posee propiedades ambivalentes. Si la cámara enfoca su frente y sus ojos, es una muchacha joven, si en cambio, toma todo el rostro, los años pesan en un personaje que es al menos 6 años mayor que Víctor. Tania fue confiada a la hermana de su padre, católica como toda la familia del padre y así pudo escapar del destino de ser hija de una madre judía. Rivka tampoco conoció el campo de concentración, gracias a una carta que su marido enviara al comisario de París durante el gobierno de Vichy, donde aclaraba que hasta la tercera generación sus antepasados eran arios y que su esposa sí era judía, pese a lo cual su hija Tania había sido bautizada.
Particular magia tienen las escenas donde Victor es convocado por el organismo que, a partir del gobierno de Chirac, está encargado de evaluar las pérdidas de los ciudadanos franceses judíos que fueran enviados a los campos de concentración y estimar las posibles compensaciones. Las dos mujeres encargadas de explicar los detalles a Victor son simplemente fenomenales. Cuando aparece la lista de objetos de valor, manuscrita por su abuelo, que dejara en depósito antes de ingresar al campo de concentración, Víctor huye totalmente destruído.
Es una película fuertemente emotiva sin ser lacrimógena. Hace que el espectador sienta lo que pudieron haber vivido los personajes de la historia sin necesidad de ilustrar escenas de muerte o del campo de concentración.
Quizás las escenas más duras están al principio, cuando Víctor, recorriendo las paredes del monumento en memoria de las víctimas judías, encuentra los nombres de sus abuelos.
La música de Louis Sclavis es densamente seductora, como todo en esta película. La fotografía de Caroline Champetier es formidable.
Trailer
Ocho puntos sobre diez para "Algún día comprenderás" y el espectador que esté avisado que va a terminar de ver la película con el corazón estrujado.

jueves, 23 de julio de 2015

Libera, amor mío (Mauro Bolognini, 1975) 🌟🌟🌟

Libera (Claudia Cardinale) es el personaje romántico por antonomasia.
Hija de un anarquista confinado por el regimen fascista en el exilio, Libera hace su propia lucha contra el régimen, causando los mil y un problemas a su marido Matteo (Bruno Cirino), de profesión sastre y a sus hijos Carlo y Anna.
En un salón bailable le canta sus verdades nada menos que al comisario político Testa (Philippe Leroy) y este promete vengarse de por vida.
Visitando a su padre (Adolfo Celi) en el exilio conoce a otro desterrado, Sandro Poggi (Bekim Fehmiu) y cuando este escapa del confinamiento y acude a verla, no duda en esconderlo y ayudarlo a conseguir un pasaporte con el cual pueda escapar de la Italia fascista.
Testa buscando a Poggi, allana la casa de Libera y Matteo y la policía revisa todos los ambientes, incluso la bohardilla donde está escondido Poggi, pero no lo encuentran. Finalmente por el contacto que confeccionó el pasaporte la detienen a Libera, es juzgada y condenada a cinco años de exilio. Y allí marcha Libera, feliz al exilio en la isla que compartirá con su padre.
Cuando faltan pocos meses para su liberación, cae el gobierno de Mussolini y como la isla está en la zona de guerra, los presos son enviados a sus ciudades con arresto domiciliario. Testa le advierte a Libera que va a estar detrás de sus pasos. No hace falta mucho, porque en un cine, viendo las noticias tendenciosas, a Libera se le escapan las críticas en voz más que alta y es nuevamente detenida. Esta vez Testa va más allá, clausura la sastrería de Matteo y los pone a ambos bajo arresto domiciliario.
Finalmente los alemanes toman los territorios ocupados aún por los fascistas y comienzan los asesinatos en masa. Libera debe huir porque su vida corre peligro. Matteo va con Anna a la casa de su hermana y Carlo se escapa con los partisanos.
Libera trabaja para los partisanos, les consigue armas y todo lo que necesitan. Finalmente los alemanes la arrestan y después de una sesión de torturas, la dejan encarcelada.
Cuando los americanos liberan Bolonia, los partisanos liberan a los prisioneros y allí vuelve Libera con su familia.
Un día decide reclamar al comisariato porque aún no le han asignado vivienda a su familia y cuando va a ver al comisario, con quién se encuentra detrás del escritorio, con Testa. Indignada va al comité a quejarse con las autoridades, quienes le dicen que Testa en los últimos tiempos colaboró con éllos y que no pueden juzgar al 50% de los italianos por sus actividades fascistas. Libera dice, entonces he hecho el papel de estúpida durante los últimos 20 años.
Fuerte alegato político, donde se muestran los vejamientos que cometieron los fascistas contra sus compatriotas y la crueldad con que los alemanes mataron a civiles a diestra y siniestra durante los últimos tiempos antes de la rendición.
Mauro Bolognini describe 20 años de historia italiana con la mayor moderación. "Libera" dista mucho de ser un panfleto político, pero deja bien a las claras la pobreza del género humano para defender a sus semejantes.
Libera es una idealista fanática, pura e inocente, que aún cree en la justicia de las instituciones humanas.
Mauro Bolognini escribe el guión de la historia de Luciano Vincenzoni, en colaboración con Nicola Badalucco y le extrae toda la riqueza que la narración puede dar. Claudia Cardinale es una Libera más que creíble y transmite con su fuerte personalidad toda la fortaleza e idealismo que el personaje requiere.
El resto del elenco es también excelente y la música de Ennio Morricone pinta a la perfección el dramatismo de las escenas.
Escena (títulos en inglés)
El espectador comprometido con la realidad va a sufrir un poco y va a quedar un tanto vapuleado por esta romántica historia. Pero vale la pena verla.
Ocho puntos sobre diez para la obra de Mauro Bolognini.

miércoles, 22 de julio de 2015

Siempre Alice (Richard Glatzer & Wash Westmoreland, 2014) 🌟🌟🌟

Hablar de "Siempre Alice" es hablar de Julianne Moore, que es la cara visible de Alice.
Sin embargo más deberíamos hablar de los directores, Glatzer y Westmoreland, quienes fueron pareja hasta la muerte de Richard Glatzer, que sucumbió a los efectos de ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica, enfermedad neurológica paralizante), en marzo del 2015.
Juntos escribieron el guión de "Siempre Alice" adaptando una novela de la neuróloga y novelista Lisa Genova y juntos lo llevaron al film.
Juntos debieron haber visto recibir a la extraordinaria protagonista Julianne Moore el premio Oscar a la mejor actuación femenina del 2014.
Para quien no lo ha escuchado aún, el argumento de "Siempre Alice" describe la evolución y declive del Alzheimer en una joven profesora de lingüística de la Universidad de Columbia.
Como es un tema tan movilizante para nosotros, seres humanos que aún rechazamos la enfermedad y la muerte como si de castigos se tratara, es muy difícil llevar este tema a una película sin rozar los bordes de lo lacrimógeno y teatral.
Sin embargo los directores salen indemnes de la experiencia. Nada hay de fácil ni lacrimógeno en el film y si el personaje emociona, es por la brillante actuación de Julianne Moore.
Junto a élla, en una aún más difícil personificación, se luce Alec Baldwin, como el amante esposo de Alice. No es un personaje fácil de sacar adelante, no tiene parlamentos importantes, no dice verdades ni mentiras, no es dueño de las grandes frases, pero su actuación es perfecta.
Y he dejado para el final a la más que brillante Kristen Stewart. Evolucionando a pasos agigantados de ser la protagonista de la saga para adolescentes "Crepúsculo", Stewart asume un más que difícil rol en la película, al ser la contracara de Alice, su hija rebelde e idealista Lydia. Esta joven actriz, a sus 24 años tiene en su haber dos personajes importantísimos: uno como contrafigura de nada menos que Juliette Binoche en "Las nubes de Sils Maria" y el segundo como Lydia, secundando la mejor actuación de la carrera de Julianne Moore en "Siempre Alice".
Como vemos, esta película está llena de emoción por dónde uno quiera buscar. Desde los autores y directores, hasta los actores. Esta fue la quinta vez que Julianne Moore era nominada para los premios Oscar sin haberlo conseguido anteriormente ("Boogie nights" de Paul Thomas Anderson, "El fin de un asunto amoroso" sobre la novela de Graham Greene de Neil Jordan, "Las horas" de Stephen Daldry, y "Lejos del paraíso" de Todd Haynes). Ya en el festival de Cannes 2014 había ganado la Palma de Oro por su actuación en "Mapa de las estrellas" de David Cronenberg.
Es una película imperdible. Debe ser vista, aunque más no sea para que los enfermos de Alzheimer sean visualizados. Nadie coloca moños en su nombre, pero es una enfermedad tan dolorosa o más que el mismo cáncer.
Clip
Ocho puntos sobre diez para esta excelente película.

El gato desaparece (Carlos Sorín, 2011) 🌟🌟

Carlos Sorín se destaca dentro del cine argentino por la originalidad de sus guiones. Con simplicidad y economía de recursos consigue llevar a cabo excelentes espectáculos fílmicos.
En "El gato desaparece" elige una historia psicológica, de suspenso y misterio, que va a desarrollar a la perfección.
El argumento se presenta más o menos de esta manera.
Beatriz, (Beatriz Spelzini), es la mujer del profesor Luis Romero (Luis Luque) y está algo insegura y temerosa cuando lo va a buscar a la clínica neuropsiquiátrica donde ha estado internado el último tiempo luego de padecer un brote psicótico durante el cual casi mata a su alumno y ferviente admirador Fourcade (Javier Niklison).
Los doctores afirman que su enfermedad está bajo control con la medicación que le están suministrando y que por lo tanto puede volver a su casa y a sus tareas habituales.
Pero Beatriz empieza a padecer insomnio desde la primer noche que Luis pasa de regreso en su casa.
Sueños angustiantes la acosan y para colmo, el gato Donatello, luego de atacar a su dueño, desaparece de la casa.
El argumento que comienza en forma simplista y sin casi nubes en el paisaje, se va complicando y ensombreciendo.
Excelentemente bien llevado está el grado de evolución del suspenso en las relaciones entre Beatriz y Luis. El parece estar a gusto en su casa y sin la carga de stress que su dedicación a la cátedra universitaria le exige. Beatriz en la medida que transcurren las horas va incrementando su ansiedad.
Es una película divertida y amena, sin baches de interés y donde todo gira alrededor de la enfermedad de Luis y de la tensión nerviosa de Beatriz y, por supuesto, de la desaparición del gato.
El gato no vuelve a la casa y tampoco es visto por los vecinos ni por la gente del barrio.
El espectador tiene ante sí un espectáculo que lo va a satisfacer desde el principio al fin. La fotografía es excelente y la ambientación es de muy buen gusto.
Es de destacar la excelente música de Nicolás Sorín, hermano del director que habitualmente se encarga de los scores musicales de las películas de Carlos Sorín.
También hay que destacar las excelentes actuaciones tanto de Beatriz Spelzini como de Luis Luque.
Trailer
Excelentes las escenas de los sueños de Beatriz, muy bien hechas.
Siete puntos sobre diez para "El gato desaparece".


miércoles, 8 de julio de 2015

Días de campo (Raúl Ruiz, 2004) 🌟🌟🌟

Raúl Ruiz (también conocido como Raoul Ruiz), fue un director de cine chileno que allá a finales de los años 70 se fue a trabajar a Francia. Desarrolló una carrera llamativa e infrecuente con películas de neto ambiente surrealista. Filmó con grandes actores: Marcello Mastroianni, John Malkovich, Catherine Deneuve, Isabelle Huppert, Elsa Zylberberg, Jean-Marc Barr y muchos más.
Pero en el año 2004 vuelve a Chile y hace "Días de campo".
Detrás de tan bucólico nombre, se esconde una maravilla melancólica y surrealista, donde los muertos dialogan con los vivos y no se sabe bien a ciencia cierta quién está vivo y quién está muerto.
Comienza con la conversación entre dos ancianos, Federico (Mario Montilles, Federico a los 90) y el Dr. Chandía (Francisco Reyes), en la que Federico comenta, "estos jovenes de hoy nos consideran muertos Dr." y el Dr. contesta "es que estamos muertos don Federico".
De allí en más la película se va a mover en el terreno pantanoso de los sueños, los recuerdos, las memorias de los muertos y las memorias de los vivos.
Un personaje inolvidable es el de Paulita (Bélgica Castro), el ama de llaves de Federico (Marcial Edwards, Federico a los 60). Paulita le pide a don Federico que le lea la carta que ha recibido de su hijo que está en Antofagasta. En la carta el hijo invita a Paulita a que pronto lo visite y se radique definitivamente en su casa de Antofagasta.
Federico propone a Paulita que viajen juntos a Antofagasta para sorprender al hijo de Paulita. Ella dice que no, que está muy lejos, pero Federico insiste. Paulita cae en cama víctima de una enfermedad y el Dr. vaticina que no pasará de esa noche.
Hablando con Don Federico le dice que ha sido mejor que Paulita enfermara, porque el hijo ya no está en Antofagasta, ni nunca ha estado. Paulita le pedía que le escribiera sus cartas.
En un viaje que don Federico hace a una finca cercana para la compra de unos bueyes, conoce a don Daniel Rubio (Ignacio Agüero) quien le cuenta una historia alucinante sobre su vida y la de la señora Carmen (Mónica Echeverría) en casa de quien, aparentemente, se hospeda. Cuando don Federico regresa a su casa, Cárcamo, el sirviente que lo acompañó, le entrega una carta de don Daniel, donde le aguarda (a don Federico y por ende al espectador) la sorpresa de la película.
Pero no es la única sorpresa.
Los muertos se muestran en la casa augurando calamidades. Pero cuando don Federico está muerto, ya no hay a quien augurarle.
Y don Federico viejo o muerto, lee en el café su poesía:
Cuando seamos viejos.
Cuando seamos viejos, todo este amor enorme,
se irá por los caminos y brotará en los huertos.
Y será una ilusión, muy lejana y deforme,
que enturbiará la paz, de nuestros ojos muertos.
A la tarde, soñando con lo que ya no se ama,
mascaremos recuerdos de amor en el tabaco
y el amor temblará como una débil llama,
en nuestra carne vieja, en nuestros rostros magros.
Todo el pasado claro se asomará a tus ojos,
y dormirá en tus ojos una eterna agonía
ya no nos doleran, guijarros ni abrojos
y apenas sufriremos, de vivir todavía.
Solo nos quedará la voz,
y no la misma con que hoy serenamente,
nos besamos de lejos.
De esta ternura inmensa, que en nosotros se abisma,
¿cómo iremos a hablar, cuando seamos viejos?
Hermosa y tierna película de un hombre que cosechó el surrealismo con su cine a diestra y siniestra y que sin embargo no olvidó nunca a su tierra natal.
La cueca surrealista
Ocho puntos sobre diez para esta majestuosa película de Raúl Ruiz.