Bienvenido a mi mundo

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gracias por la imagen a Germán Banchio

sábado, 28 de febrero de 2015

Naranjas y rayos de sol (Jim Loach, 2010)

Entre 1940 y 1970, más de 130.000 chicos de entre 5 y 13 años de edad fueron deportados de Inglaterra a Australia. Todos carecían de familias y fueron enviados a Australia con la promesa de que allí iban a ser adoptados.
En realidad fueron mantenidos en instituciones de caridad y usados como mano de obra barata por la sociedad australiana.
¿Cómo pudo esto suceder sin que ningún organismo internacional se hiciera cargo de su defensa?.
Porque a nadie les interesaba de éllos.
Margareth Humphreys (Emily Watson) era una trabajadora social en Nottingham y como tal un día de 1986 recibió una carta desde Australia de una mujer, Charlotte (Federay Holmes) que decía haber nacido y vivido en Nottingham y que sólo quería saber quién era realmente.
Por casualidad en un grupo para adultos adoptados en el que Margareth participa en calidad de trabajadora social, una mujer, Nicky (Lorraine Ashbourn) confiesa que hace muy poco recibió una carta desde Australia diciendo, "soy tu hermano Jack". Ella sabía que había tenido un hermano, pero no que estuviera en Australia.
Con la campanilla de Australia sonando en su cabeza y con el soporte de su marido Merv (Richard Dillane), Margareth comienza la búsqueda de la fallecida madre de Charlotte y, cual será su sorpresa al enterarse que 6 años después que Charlotte fuera enviada a Australia, su madre Vera (Kate Rutter), se había casado.
Encuentra a Vera y cuando le confiesa que su hija vive en Australia, Vera pregunta pero porqué tan lejos. La misma pregunta se hace Margareth. En la casa de Australia, si bien reconocen que hubo niños deportados, le dicen que la razón debe preguntársela a su gobierno.
Margareth viaja a Australia acompañando a Nicky y en el aeropuerto las recibe Jack (Hugo Weaving). Jack le cuenta que el funcionario que lo enviara a Australia le prometió que iría a un país donde nunca faltan los rayos de sol y donde podría tomar naranjas directamente de los árboles.
Jack las lleva a un día de campo organizado por la comunidad a la que pertenece y allí Margareth anuncia que ha venido acompañando a un integrante que fuera enviado a Australia de niño y que se ha ofrecido a buscar a su madre, que si alguien más considera que pueda ser ayudado, que la contacte.
El aluvión de gente que acude a élla es realmente impresionante.
Jack le confiesa que lo peor para él es el día de la madre, que aunque él tiene su familia y tres hijos, ese día se encierra y no quiere ver a nadie.
Inspirada en hechos sucedidos realmente en una sociedad culturalmente civilizada como la inglesa, Margareth Humphreys escribió un libro sobre su apasionante búsqueda de padres e hijos. Una especie de catarsis, de descarga de emociones contenidas y dolores acumulados que durante años no la han dejado vivir. Rona Munro adapta la novela a un guión cinematográfico y Jim Loach (hijo del gran Ken Loach), es el encargado de hacerse cargo de la dirección del film.
Debido a la naturaleza sensible de las historias que se narran ha sido necesario guardar un delicado equilibrio entre historias tremendas, como la de los hermanos católicos del asilo de Bindoon, que propinaban tremendos castigos físicos y hasta abusaron de los niños deportados y la sensibilidad del espectador.
Aún cuando Margareth Humphreys publica su libro en 1994, no es sino hasta febrero del año 2010 cuando el primer ministro inglés Gordon Brown hiciera públicas sus completas disculpas a los deportados y a sus familias. El primer ministro de Australia Kevin Rudd, presentó también sus disculpas a fines del año 2009, pero sin ningún tipo de reparación para los niños abusados.
En resumen, una excelente película que pone al descubierto otra de las tremendas hipocresías de la sociedad europea. Desde el 1600 que niños ingleses han sido deportados al Canadá, solo alrededor de 100.000 entre 1900 y 1920, y en fechas más recientes, a Zimbabwe, a dónde fueron inculcados de un principio de superioridad ante los pueblos originarios.
Una historia tremenda en un film realmente admirable por su seriedad y compromiso con la honestidad del ser humano.
Trailer en inglés
Ocho puntos sobre diez para "Naranjas y rayos de sol".

viernes, 27 de febrero de 2015

Evita, quien quiera oir que oiga (Eduardo Mignogna, 1984)

Este film documental fue la opera prima del director Eduardo Mignogna.
Desde este, su primer encuentro con el cine, Mignogna dejó en claro lo que luego volcaría en sus restantes películas, su inmensa capacidad de transmitir emociones y de hacerlas comprensibles para el espectador.
Es inteligente el planteo utilizado. La vida de Eva Duarte contada a través de testimonios y documentos de la época, en el transcurso del viaje en tren de la adolescente Evita (Flavia Palmiero) desde Junín hasta la ciudad de Buenos Aires.
Entonces vamos a tener testimonios muy valiosos de gente que la conoció personalmente o que vivió con élla ciertos momentos de su vida.
Comienza con los recuerdos de su maestra de escuela, "desde chiquita le gustaba actuar y se la pedían de otros colegios, mandame a la Duarte". O de su amiga de infancia, quien cuenta que nunca más volvió a verla.
Vamos a escuchar desde análisis sociológicos de Juan José Sebrelli y de Juan Pablo Feinman, hasta psicológicos de Arnaldo Rascovski. Intelectuales como los escritores Silvina Bullrich, Ernesto Sábato y Dalmiro Sáens y también de políticos como Arturo Mathov, Jorge Abelardo Ramos o Antonio Caffiero. Algunos de éllos claramente críticos de su figura pública y otros con la suficiente discreción como para no caer en la chabacanería.
Particular interés presenta el testimonio del Premio Nóbel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel. Cuenta que su familia era muy humilde y su padre cayó enfermo y necesitaba jubilarse. Cuenta Pérez Esquivel que él le escribió una carta a Eva Perón y a la semana tenían en su casa a un gestor encargado de tramitarle la jubilación.
Cargados de emotividad están los recuerdos de su amor por Juan Domingo Perón y de cuando tuvieron que separarse durante el viaje de Eva Perón a Europa. Del miedo que tenía Eva Perón por su representación ante los gobiernos europeos.
También hay recuerdos históricos cargados de significación. El movimiento popular del 17 de octubre de 1945 pidiendo por la libertad de Juan Domingo Perón que congregó en la Plaza de Mayo a miles de personas. Está el testimonio del dirigente gremial Cipriano Reyes que cuenta como él fue un poco el artífice de este movimiento popular, único en las historia americana.
También hay escenas tremendas del bombardeo de la Plaza de Mayo en junio de 1955 por parte de militares de la marina argentina, donde hubo centenares de víctimas y que muestra muy a las claras el menosprecio de las clases militares por el ciudadano común.
Y por último el renunciamiento de Eva Perón a su candidatura a la vice-presidencia, renuncia de la cual dice Pérez Esquivel fue presionada no solo por la oligarquía argentina, sino por gobiernos extranjeros, que ya habían participado apoyando directamente a la oposición durante el período eleccionario, tanto que el lema era Perón o Braden, siendo Braden el embajador de EE.UU.
Su enfermedad y muerte, con toda la angustia que estos recuerdos tienen para el pueblo argentino.
Dalmiro Sáenz, parado frente a los muros de lo que fue la residencia presidencial, dice que alguien escribió "Viva el cáncer". Que esto lo sacudió tanto que todavía intenta imaginar quién puede haber sido, hombre, mujer, viejo o joven que escribiera esta frase tan hiriente para la sensibilidad de los seres humanos.
Quien quiera oir que oiga
El guión fue escrito por Eduardo Mignogna con Santiago Oves quien también fue el segundo director de la película. Indudablemente es una película fuera de serie por la emotividad que contiene, aún contando solamente hechos históricos con una visión objetiva, pero con un gran cariño hacia la figura de Eva Perón.

Rosa Luxemburgo (Margarethe Von Trotta, 1986)

Cómo es posible que pueda la cultura universal tergiversar los hechos hasta haber convertido a la figura política de Rosa Luxemburgo en Rosa la Sangrienta. Tal es la imagen que nos ha llegado a través de la historia.
Era hora que Margarethe Von Trotta, en su irreductible misión de rescatar para la historia las figuras femeninas que han sido cumbre en el proceso alemán, llevara al cine la vida y obra de esta honorable mujer alemana de principios del siglo XX.
Para personificarla elige a Barbara Sukowa y nadie mejor que esta actriz para materializar la pasión, sensatez e inefable ternura de su personaje.
Como su compañero de juventud Leo, vemos brillar al gran Daniel Olbrytchski, con la meditada actuación de un gran actor encarnando a un gran personaje.
En el rol de Karl Liebknecht, otro gran luchador del grupo Espartaco origen del Partido Comunista Alemán, tenemos a Otto Sander.
El film sigue la historia de Rosa desde sus días de prisión en Polonia hasta la prisión durante la Primer Guerra, para que no hablara, en Alemania. En total estuvo nueve veces en prisión durante su vida.
Lo que Von Trotta rescata en todo momento, es el compromiso político de Rosa Luxemburgo con una democracia socialista y no sólo parlamentaria. Donde el pueblo pudiera trabajar y vivir en paz, sin responder a las cruzadas nacionalistas encendidas por conveniencias económicas de los grupos militares.
Pero su derrota fue total. Aún con el socialismo en el gobierno, el parlamento votó el incremento del presupuesto militar.
Muy atinado mensaje para nuestros días, en que las masas son llevadas de las narices de un enfrentamiento bélico a otro para conveniencia de los mercaderes de las armas.
La película sigue las relaciones que Rosa establecía con sus amigos y con sus camaradas políticos, aunque no siempre hayan sido satisfactorias. Hasta su relación con su gata Mimi, que muere estando élla en prisión.
Cuenta que estando en la prisión, vio entrar en un crudo día de invierno, a un carromato tirado por dos bueyes a los que el soldado golpeaba continuamente. Tanto que los hizo sangrar.
Rosa establece una comunicación instantánea con el animal y ve sus lágrimas en los ojos del buey, derramadas ante tanta maldad y violencia.
Una personalidad que la historia debiera reivindicar y considerar con más profundidad y sobre todo, escuchar sus mensajes políticos, que no fueron apreciados ni por Lenin ni por Trotski, ya que dentro de su visión política no consideraba a la dictadura del proletariado como un objetivo deseable.
En resumen, es una película de una tal seriedad política que conviene sea vista para luego analizarla con prudencia y mente abierta.
Discurso de Rosa Luxemburgo
Marcha por Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht
Nueve puntos sobre diez para esta magnífica realización del cine alemán.

lunes, 23 de febrero de 2015

Qué extraño llamarse Federico (Ettore Scola, 2013)

Ettore Scola, el gran cineasta italiano, anunció que se retiraba del cine después de la realización de "Gente de Roma" en el año 2003. Sin embargo, diez años después, a sus 82 años, regresa para hacer esta su declaración de amor para Federico Fellini.
La película, en tono semi-documental, nos cuenta las similitudes que tuvieron en sus vidas ambos realizadores.
Los dos vinieron de provincia a Roma en busca del espectáculo y los dos comenzaron a hacer sus primeras armas con el público en el semanario cómico Marc'Aurelio, de gran difusión en Italia.
Y a través de mostrarnos las reuniones de trabajo del team de la revista, Scola aprovecha para contar del control que imperaba sobre la prensa durante el fascismo y como siempre estaban pendientes de un hilo con la censura.
Nos habla de Federico Fellini a través de sus manías y del origen de sus primeras películas. Fellini acostumbraba recorrer Roma de noche con su auto en compañía de amigos y a veces con gente que encontraba en su camino.
Así nos muestra el encuentro con una prostituta que les cuenta que esa es su última noche en la profesión, porque se va a vivir a provincias en una casita que compró con sus ahorros. Como élla no podía dejar de trabajar, se los dio a su novio para que fuera él a hacer la operación. Debería haber regresado el martes y ya es viernes. Y ahí está la historia de "Las noches de Cabiria".
En la Piazza Navona encuentran a un pintor que acaba de terminar su obra con tizas de colores en la vereda. Porqué un santo negro, le pregunta Fellini, porque es San Nicolás y el obispo Nicolás era turco.
También están las historias con Marcello Mastroianni que filmó con ambos. En una escena, la mamá de Marcello le reprocha a Scola que siempre saca a su hijo feo, no como Fellini, que siempre lo retrata bellísimo.
Hay escenas de reportajes antiguos, de Giulietta Massina, de Vittorio Gassman y de Alberto Sordi.
Muy graciosas son las pruebas realizadas para el "Casanova" a Sordi y Gassman. Que Marcello se queja que Fellini nunca lo llamó para hacer una prueba. Sin embargo Scola le dio el personaje de Casanova en "La noche de Varennes", unos años más tarde.
Todas estas anécdotas, contadas con todo cariño, más escenas inolvidables de sus películas, hacen de este semi-documental, una joyita para preservar en la intimidad. Sobre todo si el espectador es un admirador declarado de Federico Fellini, este homenaje lo va a emocionar.
Trailer
Sin olvidarnos de la maravillosa música de Nino Rota, hay que señalar la música escrita para este film por Andrea Guerra.
Nueve puntos sobre diez para "Qué extraño llamarse Federico".

sábado, 21 de febrero de 2015

Dos vidas (Zwei leben) (Georg Maas y Judith Kaufmann, 2012)

Muchas veces la guerra es fuente para los más dolorosos dramas humanos. En el caso de "Dos vidas", la novela de Hannelore Hippe, en las consecuencias de la guerra está la fuente.
Los hijos de las mujeres que tuvieron relaciones con soldados alemanes durante la ocupación de Noruega, fueron arrebatados a sus madres y llevados a Alemania para ser criados como ciudadanos arios.
Katrine Evensen (Juliane Kohler), es la única de esos pocos niños que tuvo la extraordinaria suerte de volver a ver a su madre y llevar una vida normal en Noruega.
Cuando el abogado Solbach (Ken Duken) se presenta en su casa buscando que tanto élla como su madre den testimonio de lo ocurrido para poder iniciar juicio en Estrasburgo a las autoridades alemanas, Katrine se niega ante la sorpresa de su madre Ase (Liv Uhlman) y de su marido Bjarte Myrdal (Sven Nordin).
En lugar de eso hace un viaje furtivo a Alemania para visitar al orfanato donde estuvo internada y buscar a las enfermeras que cuidaban de los huérfanos.
Hay algo extraño en su proceder y amenazas veladas de individuos con los que tiene fugaces encuentros.
El espectador se ve inmerso en un pantano de personajes misteriosos y flashbacks de la vida de Katrine. Pero todavía no conoce la verdad que se oculta detrás de esta misteriosa mujer.
En una intrincada búsqueda de la declaración de Katrine, el abogado Solbach se va a encontrar con otras sorpresas. Katrine huyó del orfanato en un bote y fue rescatada en Dinamarca.
Excelentemente ensamblada con un guión que sabe llevar sabiamente al espectador a través de la intriga, el drama humano de Katrine queda finalmente expuesto en toda su cruda realidad, pero para esto hace falta ver toda la película.
Como corolario, aún en 1960 había cientos de agentes de la policía secreta alemana STASI actuando en Noruega. Muchos de éllos aún no han sido descubiertos.
Trailer
Nueve puntos sobre diez es mi calificación para "Zwei leben", una excelente película alemana.

El sauce (Beed-e majnoon) (Majid Majidi, 2005)

Yusef (Parviz Parastui), un profesor universitario ciego, es diagnosticado de un tumor en la córnea y viaja a Francia para ser tratado.
Durante su estadía en la clínica le escribe una carta a Dios: "¿Te has olvidado de mí?, soy Yusef. A quien tú privaste de las bellezas del mundo y quien nunca se quejó. Encontré la felicidad y la paz en este pequeño paraíso. ¿Todos estos años de penurias no son suficientes... ¿Podré salvar este traspié y volver con mi amada familia? ¿A quién debería quejarme por lo que me estás haciendo? Te suplico me muestres más compasión. No me quites la vida."
Afortunadamente, la biopsia muestra que el tumor es benigno y aún más, se descubre que ambas retinas son sensibles a la luz y que tras una pequeña intervención podrá recuperar parcialmente la vista.
Yusef vuelve a Teherán con la visión recuperada y es recibido por una ovación de su familia, amigos y estudiantes.
Pero hay algo turbio en su regreso a la visión. Ya su mujer no se ve tan bella como la imaginaba, ni su hija tan mágica como la pensaba. Desdeña volver a ejercer su puesto en la Universidad, no quiere volver a nada que tuviera relación con su vida anterior.
Y más aún, destruye cualquier evidencia de sus sentimientos y emociones.
Este devenir de la conciencia de su personaje hace a la película "El sauce", tan extraordinaria.
Es una sabia parábola acerca de lo que Dios nos da y lo que el hombre nos quita. La ambigüedad de los sentimientos de Yusef está muy bien presentada a través de pequeñas pinceladas y de gruesas notas.
El espectador sufre con el personaje, su redención, decadencia y caída. Y no hay nada que pueda sustraerlo de este karma.
El final es de una poesía tal que la garganta de cierra de emoción.
Magistralmente realizada, "El sauce" es una nueva indagación de la sociedad iraní, una sociedad centrada en la moral y la esencia del ser humano sin desdeñar sus necesidades mundanas.
Es tan imprescindible verla como es imprescindible leer la poesía de Mario Benedetti.
Trailer
Ocho puntos es mi calificación para "El sauce", un maravilloso film de Majid Majidi.

martes, 17 de febrero de 2015

Sueños de invierno (Kis Uykusu) (Nuri Bilge Ceylan, 2014)

Basándose en dos cuentos cortos de Anton Chejov, Nuri Bilge Ceylan y su esposa Ebru Ceylan, escribieron el guión de esta monumental obra del arte cinematográfico.
Por la historia van desfilando conflictos sociales y espirituales que imposible no encuentren un lugar en los sentimientos del espectador.
Los escenarios donde se desarrolla el film son también espectaculares. Un hotel ubicado en las montañas de Capadocia, en la Anatolia central, donde la cámara muestra en sus 180 grados en todos los planos, un paisaje sembrado de hondonadas y caminos que van más allá de la visión.
Solo por apreciar la magnífica fotografía del film vale la pena verlo.
En el hotel viven Aydin (Haluk Bilginer), su joven esposa Nihal (Melisa Sozen) y la hermana de Aydin, Necla (Demet Akbag) recientemente divorciada.
Aydin es un hombre de cerca de 50 años, muy culto, cuya hobby es escribir notas en un periódico zonal. Todos los trabajos del hotel, salvo los sociales, los delega en Hidayet (Ayberk Peckan). Aydin fue en su juventud actor de teatro y está pensando en escribir un libro sobre la historia del teatro en Turquía.
También es poseedor de una gran fortuna heredada de su padre y diseminada en propiedades en la región.
Nihal, una mujer joven y culta, invierte su tiempo en realizar trabajos sociales y obras de caridad para la humilde población de los pueblos circundantes. Está dedicada a realizar esa misión porque no sabe qué otra cosa propia hacer con su vida.
Necla, cuya actitud crítica hacia su hermano y su cuñada es generada por la incomodidad del lugar donde ha venido a vivir después de su divorcio, los trata con desdén e hiper criticismo, burlándose a la vez de la actividad literaria de su hermano y de las obras de caridad de su cuñada.
Rodeando este núcleo de problemas humanos, hay un sin fin de historias dando vueltas por la película. Un huésped que viaja en su motocicleta para conocer historias de su país y que genera en Aydin la necesidad de conseguir un caballo, ya que en las páginas del hotel aparecen fotos de caballos.
La captura del caballo y su sumisión es toda una película en sí misma.
Los inquilinos de una casa de Aydin para quienes Hidayet ha pedido el desalojo, Hamdi (Serhat Mustafa Kilic) que es el imán de la pequeña mezquita del pueblo y su hermano Ismail (Nejat Isler), recién salido de la cárcel. El hijo de Ismail, Ilyas (Emirhan Doruktutan) es quien desencadena el drama al romper de un piedrazo el vidrio de la camioneta de Aydin en la que Hidayet se desplaza por la zona.
La reunión del grupo de caridad de Nihal, donde Aydin, que no ha sido invitado, conoce a Levent, el maestro rural, típico personaje intelectual de Chejov.
Durante las más de 3 horas de duración de esta película, el alma del espectador comprometido, va a andar a los tropezones entre las conversaciones de los personajes, los hechos que desencadenan y la magnificencia de los paisajes.
La fotografía de Gokhan Tirkayi merece un párrafo aparte. Tanto en los interiores, como en los magníficos exteriores, vamos a apreciar del lujo para nuestra vista de una película excelentemente filmada.
La música, la Sonata para piano Nº 20 en A mayor de Franz Schubert, acompaña la melancolía y la soledad de los personajes.
No en vano, esta película se ha hecho acreedora de la Palma de Oro del festival de Cannes 2014, es un tesoro de calidad superior.
Trailer
Diez es poco para calificar a esta bella obra de arte, pero bueno, es lo triste de los números. Digamos que mi calificación es de Quince sobre Diez.

lunes, 16 de febrero de 2015

Tren nocturno a Lisboa (Bille August, 2013)

Si bien no hay en el estilo de Bille August indicios de lo que se denomina comúnmente como cine de autor, está claro que su especialidad está en llevar al cine novelas con múltiples personajes y de gran envergadura. Lo hizo con "Con las mejores intenciones" de Ingmar Bergman, "Jerusalén" de Selma Lagerlof, "Los miserables" de Víctor Hugo y "La casa de los espíritus" de Isabel Allende.
Esta vez, basándose en la novela de Pascal Mercier, con un excelente guión cinematográfico de Greg Latter y Ulrich Herrmann, pone en escena esta maravillosa historia que puede o no gustar, pero que no dejará de cautivar al espectador más pop-corn por las sucesivas vueltas de misterio que va desarrollando.
El título hace imaginar algo así como "Crimen en el expreso de Oriente", pero nada que ver con una historia de crímenes y misterio a bordo de un tren.
Raimund Gregorius (Jeremy Irons), un oscuro profesor de literatura en un colegio de Berna, Suiza, se cruza por azar con una muchacha que está a punto de tirarse del puente a las aguas del río Aar y, arriesgando su portafolio la salva. La chica totalmente desorientada, pide ir con él y la lleva al aula del colegio. En medio de la clase, la chica desaparece dejando su piloto colgado en el aula. Gregorius sale tras ella, pero no la puede alcanzar. Buscando en los bolsillos del piloto encuentra un librito y va a la librería donde fue vendido. El vendedor recuerda habérselo vendido a una muchacha. Hojeando el libro, cae al piso un boleto de tren para Lisboa. Y de ahí el nombre de "Tren nocturno a Lisboa", porque Gregorius, dejando atrás el colegio y su vida mediocre, se va a embarcar en ese tren que sale en quince minutos con destino a Lisboa. En el camino va a leer las historias que el librito contiene y va a comenzar su viaje espiritual hacia otra dimensión.
En Lisboa, va a visitar la casa del autor del libro, Amadeu de Prado (Jack Huston), y se va a encontrar con su hermana Adriana (Charlotte Rampling) que niega su muerte.
La historia del joven Amadeu sucede en los años de la feroz dictadura de Antonio de Oliveira Salazar en Portugal y tiene todos los matices de rebelión y resistencia contra la tiranía.
Al ser llevado por delante por un ciclista, resultan rotos los anteojos de Gregorius y debe hacerse unos nuevos. La óptica Mariana (Martina Gedeck) le cuenta que su tío conoció a Amadeu y lo invita a visitarlo en el sanatorio donde está internado. Es así como Gregorius conoce a Joao Eca (Tom Courtenay) quien lo introduce en las memorias de los años de la resistencia de Amadeu.
Este profesor de literatura, que deja su colegio para ir detrás de las historias de un libro y encontrar una respuesta a su vida gris, está impecablemente actuado por Jeremy Irons. A través de sus miradas y sus gestos, entendemos la voracidad de ese hombre gris por conocer estas historias de rebeldía y amor. Porque en la historia de Amadeu va a haber otros dos personajes que serán cruciales para conocer su vida. Jorge, su amigo de toda la vida (joven August Diehl, viejo Bruno Ganz) y Estefanía, su gran amor (joven Melanie Laurent, vieja Lena Olin).
Es una historia que no tiene huecos ni tiempos perdidos. Los vaivenes de los personajes, en el pasado y en el presente, nos mantienen pendientes del desarrollo de la historia.
Y, como bono especial, los maravillosos paisajes de Lisboa de fondo.
Trailer
Hay algo en este film que nos lleva a cuestionar nuestro curso de vida y nuestro destino. ¿Estamos seguros que no podemos o no queremos cambiarlo?.
Ocho puntos sobre diez para "Tren nocturno a Lisboa".

viernes, 13 de febrero de 2015

Los chicos de Belleville (Shah-re Ziba) (Asghar Farhadi, 2004)

Shah-re Ziba es el nombre del correccional donde están detenidos los delincuentes menores de edad.
Akbar acaba de cumplir 18 años y por lo tanto será transferido a la cárcel común. Algo más importante es que, al ser mayor de edad, puede ser ejecutado con la pena de muerte a la que ha sido condenado por el asesinato de una joven de su edad.
Alá (Babak Ansari) quiere salvar a Akbar de la muerte y pide a los guardias los datos y direcciones de los familiares de Akbar y del denunciante. Su pena termina en 20 días, pero como hace buena letra entregando todas las navajas y fotos que tiene escondidas, le quitan esos 20 días de prisión.
El guardia lo lleva hasta el domicilio de Firoozeh (Taraneh Alidoosti), la hermana de Akbar. Ella le explica que ya ha ido a ver más de veinte veces al denunciante sin conseguir nada más que insultos y golpes. De todos modos accede a ir con Alá.
Frente a la casa de Abolqasem (Faramarz Gharibian), el padre de la chica asesinada, Firoozeh le pide a Alá que permanezca fuera cuidando al bebé y que, dependiendo de como vaya su entrevista lo hará pasar o no.
La mujer de Abolqasem (Ahu Kheradmand) que atiende la puerta le dice que Abolqasem no está en la casa, pero Firoozeh termina colándose. La conversación con Abolqasem es tensa y violenta y termina echando a golpes a Firoozeh de la casa.
Abolqasem acude a las autoridades para que se ejecute cuanto antes la pena de Akbar. Allí se entera que para que se lo ejecute, él como denunciante, deberá pagar el precio de sangre. Abolqasem discute cómo es posible que tenga que pagar para que ajusticien al asesino de su hija y las autoridades le contestan que el dinero no irá al estado sino a la familia de Akbar.
El personaje de Abolqasem es sobre el cual Asghar Farhadi construye el núcleo de la película. El padre que quiere cobrar justicia por su hija muerta y que no le importa lo que tenga que pasar, hasta vender su propia casa, para poder pagar el precio de sangre.
La mujer de Abolqasem pide al imán que ejerza su autoridad moral sobre Abolqasem para hacerlo cambiar de idea. Sostiene que el dinero que deberá pagar por el precio de sangre sería mucho mejor utilizado si lo usara para pagar la operación de su hija, semi-paralítica.
El imán pone en sus sermones las doctrinas más compasivas del Corán y de cómo el perdón redime de los males a este mundo, pero no hay nada que pueda hacer que Abolqasem cambie de idea.
El dilema moral es si es justo hacer pagar por la muerte de su hija, "eso no la va a devolver a la vida" sostiene Alá.
El guardián mismo quiere salvar a Akbar y visita a Abolqasem para pedirle que conceda su gracia sobre el condenado. Pero Abolqasem teme traicionar a su hija muerta si consiente en que no haya castigo.
Como todos los filmes de este director iraní, el problema moral es el eje de la historia y los personajes giran alrededor de esa viga de madera que sostiene al mundo. Para bien y para mal los hechos se dan la mano pero al espectador no le queda otra opción que sentir compasión por Abolqasem prisionero de su venganza.
Los actores son todos excelentes y la música, de Hamid Reza Sadri como en sus otras películas es una base sólida que acompaña a la acción. La fotografía, a pesar que la copia no era muy buena, es de primera calidad.
Trailer subtitulado en francés.
Premios internacionales para Asghar Farhadi
Dies puntos bien ganados para "Shah-re Ziba".


miércoles, 11 de febrero de 2015

Goltzius y la Pelican Company (Peter Greenaway, 2012)

Una vez, en un curso sobre "Como ver una película", un conocido crítico argentino aseguró que "una película debe poder llegar a todos y ser entendida por todos, no como las películas de Peter Greenaway para cuya apreciación hace falta ser un conocedor en pintura flamenca del siglo XVI".
Esta afirmación creó una enemistad permanente entre él y yo. No soy un conocedor en pintura flamenca del siglo XVI, ni siquiera me considero un conocedor en pintura. Pero sí soy un conocedor en films de Peter Greenaway y los disfruto como otros podrán disfrutar las películas de Martin Scorsese o de Sylvester Stallone.
Hay una riqueza audiovisual en las películas de Peter Greenaway como no se ha visto en toda la historia del cine. Desde la enajenación de "El vientre de un arquitecto", donde el Panteón romano adquiere proporciones oníricas, pasando por la visceral "El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante" donde a los cambios de ambientes entre el restaurante, el pasillo y la cocina correspondía un cambio en la paleta de colores, hasta llegar a "La tempestad", donde el texto de Shakespeare adquiere dimensiones epopéyicas y por primera vez en el cine, los escenarios se desprenden de las maquetas y cobran movimiento por sí mismos. Luego, en "Escrito en el cuerpo", fue la letra, la escritura, la que adquirió dimensiones propias en la pantalla. Ewan Mc Gregor vio como su cuerpo se transformaba en pizarra para los dibujos artísticos de las letras de Vivian Wu.
Con la trilogía de las maletas de Tulse Luper, Peter Greenaway crea un personaje vivo que cruza la historia europea para terminar siendo una simple marioneta de otro personaje.
Pero Greenaway realmente ama la pintura y, sobre todo, la pintura flamenca del siglo XVI. Por eso la recrea en más de una de sus últimas películas. Y "Goltzius" no es la excepción.
El mismo Hendrick Goltzius (Ramsey Nasr es de paso un actor holandés), es un pintor frustrado que regentea la Pelican Company. En esta empresa ambulante, según declara, viajan dos actores, un escritor y un impresor con sus mujeres y sus amantes. La empresa tiene como fin abrir una imprenta en La Haya y para reunir fondos viaja por Europa haciendo representaciones en vivo de los cuadros que constituirán su obra mayor: "El Antiguo Testamento".
La película se centra en la estadía de la Pelican Company en Colmar, en la región de Alsacia, donde su gobernador, el Malgrave (F. Murray Abraham), declara ser el gobernante más libertario de Europa.
Goltzius le propone al Malgrave invertir en la imprenta, prometiéndole 60 ejemplares del Antiguo Testamento ilustrado a cambio y la puesta en escena, a lo largo de seis noches, de los cuadros que serán incluídos en la obra.
Se vale de la recreación de "El pecado original" (el pecado del voyerismo), "Las hijas de Lot" (el incesto), "David y Betsabé" (el adulterio y el asesinato), "Sansón y Dalila" (la prostitución), "José y la mujer de Putifar" (la seducción de los inocentes a través del poder) y, finalmente en una historia agregada que no pertenece al Antiguo Testamento, "Salomé y Juan el Bautista", para exponer en toda crudeza, el grado de lujuria que impera en las historias bíblicas y el grado de injusticia que justifican.
La historia se vuelve un aquelarre de crueldad y lujuria rozando la pornografía, suave por supuesto, pero si el espectador es sensible a los cuerpos desnudos, le aconsejo que no vea esta película.
Es indecible la velocidad con que la historia se mueve, a pesar de la pesadez histórica, a través de estas historias y sus sucedáneos en la corte del Malgrave.
Las caras de Anne Louise Halsing interpretando a Susannah que interpreta a la mujer de Putifar y a Dalila, son impagables.
La escenografía que, como en "La tempestad", camina por la película es algo así como un gigantesco hangar donde están montados los diferentes escenarios y hasta el río que va a dar al Rin.
Pero atención, no es una visión surrealista, para nada. Es una visión realista de la crueldad del género humano y de la violencia que es capaz de suscitar para saciar su lujuria.
La escenografía, el vestuario, la música y la fotografía merecen por sí mismas consideraciones especiales.
La escenografía de Ana Buljan, promueve el espacio dentro del espacio y los escasos muebles que utiliza son estrictamente los necesarios. El vestuario de Blanka Budak y Marrit Van der Bugt tiene su inspiración más genuina en la obra de Rembrandt y Rubens, La música es algo sensacional. Compuesta por Marco Robino está interpretada con el sonido incisivo del grupo Architorti. La fotografía, de Reinier van Brummelen explota todas las condiciones de la luz en interiores y recrea las atmósferas puramente pictóricas y fílmicas de las obras de Peter Greenaway.
Trailer subtitulado en italiano
Luego de "La ronda de noche", donde toda la película se basa en la famosa obra de Rembrandt para recrear aspectos de su vida, Peter Greenaway nos trae a su propio pintor, Goltzius, en una película donde su genio escapa de lo terrenal para incursionar en el ámbito de lo eterno.
Diez puntos sin lugar a dudas para este film inconmensurable.

viernes, 6 de febrero de 2015

Tierra y cenizas (Khakestar-o-khak) (Atiq Rahimi, 2004)

"Tierra y cenizas" es lo que queda después que ha pasado la guerra por un país. Afghanistán tiene un duro destino de dolor, muerte y desolación. El que fuera durante los años 70 un próspero país donde la cultura se expresaba sin barreras, se ha transformado en "Tierra y cenizas".
Pero como en la superficie marciana, la belleza de la desolación y el silencio se impone sobre el dolor. Y la belleza y profundidad de su cultura florece entre las rocas hasta en el cine.
El anciano Dastaguir (Abdul Ghani) está viajando con su nieto Yassin (Jawan Mard Homayoun) a la mina donde trabaja su hijo Morad.
La novela de Atiq Rahimi, adaptada por él mismo y Kambuzia Partovi, constituye la base del guión de la película.
Por las imágenes que cruzan por la mente de Dastaguir apenas cierra los ojos, nos enteramos que el pueblo donde vivía con su mujer y su nuera fue arrasado por los bombardeos y que solo su nieto quedó con vida, aunque sordo, porque una detonación le quebró los tímpanos.
Una imagen que se reitera es la de su nuera Zaynab (Guilda Chahverdi) corriendo desnuda hacia la casa en llamas. En su imaginación Dastaguir le arroja su pañuelo que se convierte en el vestido de Zaynab.
El chico se queja, abuelo, vamos a un lugar donde haya ruido. No sabe que está sordo.
Durante el transcurso del film quedan varados junto a un puente por debajo del cual solo pasan las rocas del desierto, esperando el camión que pasa una vez al día, que los lleve a la mina.
Las imagenes que la fotografía captura son de una pureza aterradora. Como su nieto sordo, el silencio impera en ese camino.
Dastaguir va hasta el pueblo más cercano de donde es la familia de su nuera Zaynab. Pero todo es fuego y desolación. Encuentra al padre de Zaynab en el cementerio, con la razón enajenada, ha perdido a toda su familia. Siguiendo el consejo de una vecina no le dice de la muerte de Zaynab.
Un vendedor ambulante se refugia bajo el puente con sus burros. Yassin juega con el burrito. El vendedor ofrece matracas y títeres de madera, pero, como le cuenta a Dastaguir, ya no hay quien se los compre.
Cuando llega finalmente el camión, Dastaguir duda en ir o no a ver a su hijo. ¿Qué le puede contar?, ¿la muerte de su esposa y de su madre?, la sordera de su hijo. Un comerciante del lugar, Mirza Qadir (Walli Tallosh), le dice que le deje a Yassin y que vaya solo a ver a su hijo.
Ya en el camión, rumbo a la mina, el conductor le cuenta del enorme dolor de Mirza Qadir, con estas palabras:
"El dolor cada tanto se ablanda y se ve en los ojos o se hace duro como una espada y dispara su ira o se convierte en una bomba de tiempo y un día te explota en la cara."
Una película que induce a la meditación, a meditar sobre lo que somos y en lo que podemos convertirnos en esta sociedad tan violenta en que vivimos.
Premiada en Cannes y en varios otros festivales de cine, no es una película fácil para todos los espectadores. Hay que tener el corazón en paz y un espíritu sensible para poder aprehender la belleza que se desprende de la historia.
Trailer
Siete puntos es mi calificación para "Tierra y cenizas".

martes, 3 de febrero de 2015

Todo estará bien (Alting bliver godt igen) (Christoffer Boe, 2010)

Un escritor/director como lo es Christoffer Boe, escribe un drama psicológico sobre un escritor/director llamado Jacob Falk (Jens Albinus) que está escribiendo el guión de una película.
En su estilo tan particular de contar una historia haciendo una espiral en el tiempo y en los sucesos, comienza el film mostrando a Jacob Falk atropellando a un hombre en una ruta y huyendo para luego avisar telefónicamente a la policía.
Llega a su casa donde lo recibe su esposa Helena (Marijana Jankovic), muy excitada por las noticias que han recibido sobre la adopción de un niño, Sergei, muy esperado por los dos.
Luego lo vemos en el trabajo siendo atosigado por el productor para que finalice el guión de la película.
Acto seguido la película cambia de protagonistas y pasa a contarnos sobre Alí (Igor Radosadljevic) y su pareja Mira (Ozlem Sanglamak). Reciben la visita de un jefe del comando del ejército que pregunta a Alí si habla el persa y el contesta que sí y también el árabe. Le pide que se incorpore al ejército como traductor y que parta inmediatamente para el frente.
Luego vemos a Alí regresando de la guerra y siendo interpelado por personal de inteligencia que le hacen firmar un compromiso de no hablar sobre lo que ha visto en la guerra. Antes de entrar a la reunión, Alí ha pegado en su espalda fotos comprometedoras del accionar del ejército danés.
El hombre que Jacob atropelló con su auto en la ruta es Alí y este le pide que se lleve un bolso conteniendo las famosas fotos y también un diario que Alí escribió durante su participación en la guerra.
El espectador, conociendo otras películas de Boe (La reconstrucción y Allegro), empieza a sospechar que la historia de Alí es el guión de la película que Jacob está escribiendo.
La historia aún va a dar muchas vueltas más alrededor de la historia de Alí y la de Jacob. Cuando le muestra las fotos a su hermana Siri (Paprika Steen) y ésta le aconseja que se deshaga de esa historia porque están en plena contienda electoral. Pero al final termina dándole los datos de Michael (Olaf Heine Johannessen), un periodista al que le interesa la historia pero que necesita contactar a quien tomó las fotos. Por esta razón Jacob empieza a buscar a Alí y descubre que la policía no encontró ningún cadáver cuando acudió a la ruta por su denuncia.
Con miles de sospechosos y la intuición del espectador que cree que Jacob es un paranoico, continúa la historia sin dar un minuto de respiro a los ansiosos que quieren conocer la verdad de la intriga.
Magnífica la fotografía de Manuel Alberto Claro, así como la música de Sylvain Chaveau.
El cine de Christoffer Boe constituye la mayor intriga de la cinematografía actual. Alejado de los cánones argumentales del cine danés de DOGMA, sus historias son profundos dramas psicológicos donde el espectador tiene que estar muy atento para captar las pistas que el director va dejando en el curso de una película.
Este es un thriller psicológico, con persecutores y desaparecidos, con muertos y torturados, aunque al final decida cambiar la historia.
Trailer en español
Imprescindible para espectadores que gusten de historias de intriga y misterio con miles de pistas a seguir y mentiras a descartar, van 8 puntos para "Todo estará bien".

7 cajas (Juan Carlos Maneglia y Tana Schembori, 2012)

En la ciudad de Asunción, Víctor (Celso Franco) trabaja como carretillero en el mercado número 4 de la ciudad. Su trabajo consiste en transportar con una carretilla la mercadería que el cliente compró hasta su destino.
En la primer escena vamos a ver como Nelson (Víctor Sosa) le quita la carretilla a Víctor, quien está embobado mirando un televisor y el altercado que se produce entre los dos.
Mientras Víctor recorre las calles del mercado, Alejandra (Liliana Alvarez), lo filma con un teléfono celular y Víctor se enamora instantáneamente del aparato, pero no tiene fondos para comprarlo.
El teléfono lo vende la compañera de trabajo de Alejandra, Leti (Katia García) que está embarazada y piensa pagar el parto con lo que consiga por el celular.
A Víctor le ofrecen un trabajo. Gus (Roberto Cardozo) le encarga el transporte de 7 cajas con mercadería que deberá entregar en algún lugar que le será comunicado más tarde. Le van a pagar 100 dólares. Con ese dinero Víctor piensa comprar el celular. Gus parte un billete en dos y le da la mitad a Víctor. Cuando entregue las cajas le va a dar la otra mitad.
De ahí en más las peripecias de Víctor para mantener las 7 cajas van a constituir el argumento de la película. Eso y los rastros de una mujer descuartizada.
Un guión impecable el que Juan Carlos Maneglia escribió para la película y la realización es también perfecta. El interés del espectador va a seguir con avidez las historias cruzadas sobre las 7 cajas y su destino.
El ritmo con que las escenas se desenvuelven es endemoniadamente inteligente.
Nelson quiere apropiarse de las cajas, porque piensa que contienen 250.000 dólares. Esto por haber escuchado una conversación entre Gus y Don Darío (Paletita), el dueño de la carnicería de donde han salido las 7 cajas.
Para conseguir las cajas, Nelson reúne a un grupo de maleantes a los que les promete 100.000 guaraníes a cada uno por conseguir las cajas.
El dinero, como de costumbre, mueve los hilos de las marionetas del film y en este caso se vuelve la característica más importante de los personajes.
Liz (Lali González) es la única que ayuda a Víctor a conservar las cajas y su personaje es el más querible de toda la película.
El desenlace viene como llevado por las olas, va en ascenso y rompe frente a la pantalla.
Trailer
Excelente factura del cine paraguayo digno de los premios recibidos en festivales internacionales y de los meses que lleva en cartel en los cines de Buenos Aires.
Ocho (8) puntos es mi calificación para ese divertido film de Juan Carlos Maneglia y Tana Schembori.



domingo, 1 de febrero de 2015

Cuentos de Estambul (Omür Atay, Selim Demirdelen, Kudret Sabanci, Yücel Yolcu, Ümit Ünal, 2005)

Sobre un más que interesante guión de Umit Unal, cinco historias, o mejor dicho, cuentos, se entrelazan y llegan al alba de un nuevo día sobre la mágica y tortuosa ciudad de Estambul.
Umit Unal es el director del primer cuento, "El flautista de Hamelín", que narra la triste historia del flautista Hilmi (Altan Erkekli), muy enamorado de su mujer que tiene que enfrentarse con los hechos del engaño.
En el segundo, "Blancanieves y los siete enanitos", dirigido por Kudret Sabanci, la hermanita de los siete enanos, Cuce (Hilal Arslan) va a salvar de la muerte a la que la condenó su madrastra, a Idil (Azra Akin). En esta historia la cámara se aventura por sótanos, cavernas y el subsuelo mágico y tenebroso de Estambul, escapando de Ramazan (Nejat Isler), el asesino.
En el tercero dirigido por Selim Demirdelen, "Cenicienta", la transexual Banu (Yelda Reynaud) va a escapar de las redes de Recep (Sevket Cohru) ayudada por el homosexual Mimi (Guven Kirac), quien se compadece de la pobre chica y la acompaña a la estación de trenes donde a las doce debe encontrarse con su amante Fiko (Ismail Hacioglu), pero al huir de Recep va a perder el zapatito.
En "La bella durmiente", el cuarto de los cuentos dirigido por Yucel Yolcu, Saliha (Nurgul Yesilcay) vive en su palacio abandonado a donde entra buscando comida Musa (Selim Akgul), pero no va a conseguir despertarla, a pesar de su parecido con su antepasado Pasha.
Y en el último de los cuentos, Omur Atay, va a presentar la historia de una muy singular "Caperucita Roja". Melek (Idil Uner) recién salida de la cárcel donde purgó por dos años los delitos cometidos por Rafet (Fidret Kuskan), es tentada más de una vez para que delate a los culpables, pero ella tiene su pasaje de vuelta a Alemania.
Todos los personajes de los cuentos, se reúnen al final, al sonido de la flauta de Hilmi, para exorcisar a la ciudad de Estambul, llamándola la prostituta de los cuentos.
No hay que perderse en la asociación con los nombres de los cuentos, las historias son muy reales y hasta escabrosas. Todas están hilvanadas a partir del asesinato del mafioso Ihsan (Cetin Tekindor), padre de Idil y de un modo u otro todas tienen relación con el tráfico de drogas, la prostitución, el contrabando y otros delitos menores.
El espectador queda inerte frente al final de los cuentos sin que se resuelva el nudo del argumento, pero claro, son solo cuentos.
Los últimos 5 minutos
Cierra la película la hija abortada de Melek, que aún no nacida, acompañó a su madre en los años de cárcel y la acompaña hasta que embarca rumbo a Alemania.
Imaginación, belleza y un guión prodigiosamente hilvanado, hacen que "Cuentos de Estambul" reciba 9 puntos muy bien ganados.